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Blood, el último vampiro

Blood, el último vampiro (Blood, the last vampire, 2009, Hong Kong)
Dirección: Chris Nahon
Guión: Chris Nahon pero con el ojo puesto en los personajes creados por Katsuya Terada y en el guión de Kenji Kamiyama del anime del 2001
Género: Cazadoras de vampiros vestidas de colegiala y artes marciales con espadas y mucha sangre
Intérpretes: Gianna Jun, Allison Miller, Masiela Lusha, Liam Cunningham
Sinopsis: En plena guerra del Vietnam, una base norteamericana en Japón sufre unos violentos y misteriosos ataques. No, no se trata de un vietcong rezagado. Los culpables son unos vampiros más bestias que un arado, que no se conforman con chupar la sangre del cuello de su víctima, sino que la descuartizan entera. Pero que nadie se asuste porque aquí llega Saya, una cazadora de vampiros que se hará pasar por una inocente estudiante para desenmascarar a los chupasangres y darles con la espada donde más les duele.

Más de uno se hará la picha un lío con "Blood, el último vampiro" porque hay más versiones que setas en el campo. Primero está el anime, realizado por Hiroyuki Kitakubo en el 2001 y que más o menos es como esta película; después está el manga, creado por Benkyo Tamaoki y cuyo contenido es bastante erótico-festivo, porque el dibujante me saca a Saya continuamente sin ropa interior ni exterior y en actitud sexir; y después hicieron una serie de televisión titulada Blood+ (aunque en España la tradujeron también como "Blood, el último vampiro") que tiene básicamente los mismos personajes (más un montón nuevos) pero el argumento y la caracterización de los personajes es bastante diferente (y de dicha serie también hicieron un manga). A parte, hay unos cuantos libros y videojuegos dando vueltas por ahí. Como ves, el universo de Saya es rico rico y con fundamento, pero ahora me voy a centrar en la peli de imagen real, osease, esta misma.
Como ya dije antes, la película es un remake del anime del 2001 (la primera escena está calcada imagen por imagen). Saya es una mestiza (mitad humana y mitad vampiro) obsesionada por vengar a su papi que era un samurai potente en el siglo XVI que murió a manos de la vampiresa jefe. A nivel sentimental, Saya es un pedrusco en mitad del campo porque la mayoría de las veces ni ríe ni llora ni da frío ni calor: ella, toda seria, matando bichos en actitud estoica, parece más inhumana que los monstruos a los que combate, lo cual dificulta bastante que el espectador sienta algún tipo de comprensión o afecto por ella. Por eso, el director le pone al lado a una muchacha norteamericana que se pasa la película llorando, gritando y haciendo pucheros, a ver si se le pega algo a Saya, pero nada, ella fría como un poloflan. Otro intento para que sintamos algo por Saya es ese truco vulgar y gratuito de ponerle un uniforme de colegiala, lo cual choca bastante porque en el instituto nadie lleva uniforme. Y si esto fuera poco, a la chica le ponen unas trencitas para dar más morbo, aunque en lugar de morbo lo que da es vergüenza ajena, porque Saya es una tía hecha y derecha y con ese trajecito de marinerito queda un pelín ridícula, que parece que va a hacer la primera comunión.
El argumento es poco original y se puede escribir en una servilleta. Hay conspiraciones en la sombra, buenos que se vuelven malos y telenovelas familiares tipo Darth Vader, pero todo es bastante predecible y poquitas sorpresas hay. Los efectos especiales son correctos, del montón, pero hay algunos momentos que son patéticos, sobre todo cuando el vampiro se transforma en monstruo, quedando todo muy falso y cutre-lux.
Resumiendo: "Blood, el último vampiro" no tiene personajes expresivos ni creíbles, ni un guión original, ni efectos especiales destacables. Entonces...¡¿Qué tiene, por amor de Zeus?! Bueno, si quieres ver la película, que sea por sus geniales combates coreografiados, que ahí sí que está muy guay la película. Si no me falla la memoria, hay cuatro grandes combates en la película, pero sólo tres merecen la pena. El primer encontronazo recuerda mogollón a la pelea de Kill Bill vol. I, donde Uma Thurman se enfrenta a los 88 maníacos, pero aquí tenemos a Saya destripando vampiros a diestro y siniestro. La batalla final es la más vistosa, con muchos efectos especiales, gente volando y rayos y centellas. Pero la mejor batalla es una que ocurre en el pasado, donde el tutor y mentor de Saya, un samurai anciano, debe enfrentarse a un trillón de ninjas cabrones y traicioneros. En fin, por estas tres escenas merece la pena ver la película entera, aunque aviso que la sangre de los bichos es con gas, porque cuando Saya corta a alguno, la sangre sale en burbujas.
"Blood, el último vampiro" es una película de acción del montón, con algunos toques de terror y con varias escenas de lucha muy interesantes, pero en conjunto, bastante normalita. Para ver, disfrutar y olvidar.
Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de cyrn84



Y ya que estamos, aquí os dejo un opening de Blood+, una serie que me encanta, todo sea dicho, video cortesía de Angeloflight1306.

vampiresa desnuda, La

La vampiresa desnuda (La vampire nue aka the nude vampire, 1970, Francia)
Dirección: Jean Rollin
Guión: Jean Rollin y S.H.Mosti
Género: Vampiresas revolucionarias y potentes
Intérpretes: Olivier Martin, Maurice Lemaïtre, Caroline Cartier (un queso) y Ursule Pauly (otro queso)
Sinopsis: "La vampiresa desnuda es una bella y estilizada fusión de surrealismo y bizarre que..." ¡vale, vale, me habéis pillado! ¡yo jamás utilizaría la expresión "estilizada" (ni siquiera sé lo que significa). Esto es un ejemplo más del "corta y pega" generalizado en interné, porque casi todas las sinopsis de "La vampiresa desnuda" de la mayoría de las páginas especializadas en cine son LA MISMA (y si no me creéis, probad, probad). ¡cualquiera adivina ahora quién fue el primero que la hizo! (¡Uyyyyy, que me parece que nadie ha visto la películaaaaa!)
En una noche de parranda, un niñato burguesito hijo de un millonario se encuentra con una moza que está de muy buen ver. La muchacha es muda y apenas va vestida con una túnica transparente (que me va a coger un resfriado la pobrecilla con todo al aire). Cuando el chaval le va a preguntar si estudias o trabajas, aparecen tres enmascarados con caretas de carnaval que le sueltan un plomazo a la chica y se muere entera. El muchacho la llora un poco y después sale corriendo escalando por las paredes como Spiderman. Después se arrepiente y decide investigar lo sucedido y descubre tres cosas de vital importancia: 1º. que la muchacha no está muerta, porque un disparo no acaba con una vampiresa; 2º. que el padre millonario es el jefe de los enmascarados pistoleros, que tiene presa a la muchacha nudista para descubrir el secreto de la inmortalidad y ya de paso crear esclavas sexuales que le hagan strip-tease; 3º. Que hay más vampiros rondando por las calles de París, pero uno no sabe si son seguidores del Conde Drácula, de Robespierre o de los X-Men.

Los intelectuales gafapastas ya pueden estar contentos porque aquí tenemos la segunda entrega de la trilogía de las vampiresas jamonas, compuesta por "La violación de la vampira" (o "La reina de las vampiras", según las latitudes), "La vampiresa desnuda" (esta misma) y "El amanecer de los vampiros", todas ellas con un nexo en común: el erotismo sugerente y el trasfondo revolucionario (vale, son dos nexos en común).
Para los que busquen una película de vampiros convencional, mejor que se descarguen Blade 3 porque en este film no van a encontrar nada de eso. Jean Rollin utiliza el mito del vampirismo como metáfora y simbolismo de la lucha de clases y los nuevos valores revolucionarios de las clases oprimidas, que hartas de la decadencia, la crueldad y la tiranía de los poderes establecidos, te organizan una revolución del copón creando una nueva dimensión de justicia, progreso y avance intelectual y moral, nada menos (recordemos que la película se hizo dos años después del mayo del 68 y por lo visto a Jean Rollin le pegó fuerte). Si en "La violación de la vampira" el vampirismo era una enfermedad incomprendida y perseguida por la autoridad, en esta ocasión, el vampirismo es un estado mental y social impuesto por la burguesía, que pretende mantener a las masas obreras en la ignorancia. Por ello, la vampiresa potente protagonista del film es prisionera de los empresarios que quieren comercializar el secreto de la inmortalidad y han convencido a la pobre muchacha de que si le da el sol se muere (igual que los empresarios han convencido al resto de la población que el capitalismo es el único sistema económico existente y que cualquier otra vía más justa y solidaria es una utopía). Por ello, muchos son los símbolos que aparecen en la peli que indican la necesidad del cambio de poder para que el mundo evolucione (incluso salen mutantes de color azul clarito). El protagonista del film, el hijo del millonario, al principio es un burguesito empanao que vive a la sopa boba pero al final toma conciencia de clase y te monta la revolución en un pis pas. También los vampiros tienen un anillo mu chulo que no por casualidad se parece a la A de anarquismo y además los chavales tienen unos valores muy parecidos al del flower power de los hippies, con todo eso de que el amor es la fuerza que mueve el mundo y que no existe la propiedad material, intelectual ni sexual (¡¿en serio?! ¡¿ A dónde hay que ir para hacerse hippi?!) (mierda, no puedo, que soy fan de Siniestro Total) (¡matar jipis en las Cies!)
A nivel formal, Jean Rollin se pasa al color (supongo que porque el presupuesto de la película era mayor), y así descubrimos que Rollin con una paleta de colores es más peligroso que una caja bombas. Lejos de quedarse quieto con los pinceles, el director conjuga colores extremos en sus planos, resaltando los nuevos valores revolucionarios con colores cálidos y los viejos valores burgueses con colores fríos, quedando todo muy extremo, pero también muy interesante. Al principio de la peli, vemos a la vampiresa semi-desnuda caminando por las calles de París vestida tan solo con una túnica transparente. La túnica es de un color naranja cálido, que contrasta totalmente con la oscuridad que rodea a la chica. De esta manera, la vampiresa es como un faro en mitad de la noche que con su luz pretende despertar la conciencia de las clases oprimidas, que viven sumidas en la oscuridad. Hay otra escena que seguramente influyó en Jim Sharman a la hora de rodar "Rocky Horror Picture Show", cuando Tim Curry echa unas pinturas de colores en un tanque de agua para crear a su monstruo de Frankenstein sexual. Resumiendo: los colores adquieren un protagonismo propio sacando de la indiferencia al espectador, que más que ver colorines parece que se esté bañando en ellos. Pero siempre al servicio del mensaje que Rollin quiere trasmitir.
Vale, que a lo mejor me lo merezco, que la peli es mu intelectual y que parece una tesina de la universidad de Salamanca. No problem: para aquellos a los que el rollo gafa-pastoide no les guste, la película cuenta con otros atractivos más turgentes. Para empezar, tenemos a Caroline Cartier, una monería de muchacha que aquí pongo la foto para que ustedes puedan opinar.
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Guapa ¿eh?
Por otro lado, parece que Jean Rollin fue a la farmacia a comprarse el Tauritón, porque hay muchas escenas sexuales y desnudos integrales, pero en ningún caso son desnudos gratuitos (vale, hay alguno que sí lo es) reflejando y diferenciando los dos mundos contrapuestos. Por un lado, tenemos la sexualidad de los burgueses: decadente, onanista, esteril, de mal gusto y esclavista. Los malos del film se refocilan con muchachas-siervas que hacen realidad sus pervertidas fantasías sexuales, basadas en el poder y la sumisión (por cierto, no sé si Stanley Kubrick conocía la película de Rollin, pero una de las escenas de "Eyes Wide Shut" se parece un montón a uno de los momentos de "La vampiresa desnuda"). Por otro lado tenemos la sexualidad de la clase obrera, una sexualidad sana, hermosa, con la capacidad de crear algo nuevo, una sexualidad incluso artística (ahí tenemos al pintor que con la tontería de pintar un cuadro tiene delante a una super-mujer en pelota picada). En fin, y hablando en plata: mucha teta y mucho culo, eso sí, reflejados a un nivel artístico y cultural muy exquisito.
Reconozco que "La vampiresa desnuda" puede resultar un rollazo, pero es un rollazo interesante y bonito de ver. Jean Rollin sigue en sus trece con su visión psicodélica, surrealista y erótico-festiva del vampirismo como metáfora de la revolución francesa de la juventú y los oprimidos, insuflando aire fresco en el fantastique europeo de la época y demostrando que el cine de género no está reñido con un cine protesta comprometido políticamente. Resumiendo: que le deis una oportunidad a Jean Rollin y a sus vampiresas, caray.
Aquí os dejo el trailer de la peli, gracias a IMACACI2.

violación de la vampira, La

La violación de la vampira aka La reina de las vampiras (Le viol du vampire, 1967, Francia)
Dirección: Jean Rollin
Guión: Jean Rollin one more time
Género: Vampiresas de arte y ensayo adictas a la sangre y al top-less
Intérpretes: Solange Pradel, Jacqueline Sieger, Bernard Letrou, Ursule Paule
Sinopsis: CUATRO hermanas (C-U-A-T-R-O, no dos) viven en un castillo asustadas perdidas porque piensan que son vampiresas de cientos de años de antigüedad que en su día fueron puteadas cosa mala por los catetos del pueblo (a una la violaron y a otra le reventaron los ojos y no ve). Lo que no saben las pobres es que todo es mentira, que el culpable es un viejo verde que les come el coco para así poder trajinárselas sexualmente. Pero que no cunda el pánico, que de la ciudad viene un psicólogo muy polluo (acompañado de su amigo y la novia de éste, que vienen a darle apoyo moral) para hacerle un psicoanálisis y curarlas del todo. Y claro, aquí se lía parda. Por un lado, el viejo verde pilla un mosquéo de órdago y provoca a los catetos del pueblo para que se carguen al señorito de la ciudad. Y por otro lado, la reina de las vampiras tampoco ve con buenos ojos que le quiten adeptas.
-¡Un momento! ¡Rebobina! ¿pero no dijiste al principio que las tías no eran vampiresas?
-Anda, pues es verdad.
-Entonces ¿en qué quedamos?
-Pues te ves la película, fresco, que hay que dártelo todo hecho.
-Vive la France

Para empezar, señalar que el "corta y pega" del world ha hecho un daño inimaginable a la cultura universal y de provincias, porque en todos los sitios del internet donde he buscado información técnica de la película la sinopsis es la misma y encima está equivocada (pone que son dos hermanas y en realidad son cuatro y además dice que son tres tíos los que vienen a ayudar a las vampiras jamonas y de eso nada, que son dos tíos y una adorable muchachita que está como un queso francés) lo que indica que ninguno se ha tomado la molestia de ver la película ¡Mal hecho, tunantes, que aunque la película sea un pelín lenta y arisca de ver, hay que visionarla antes de opinarla!
En fin, al lío. Los que busquen morbo fácil con lo del título mejor que se den la vuelta porque los tiros no van por ahí. En la peli no hay agresiones sexuales ni cópulas salvajes morbosas. Es cierto que hay muchos desnudos (sobre todo glándulas mamarias) pero los desnudos de la película son sobre todo artísticos, evocando un sutil erotismo que refuerza el tono poético y onírico del film. Porque de eso va la película: un experimento embriagador y lírico que trastoca el lenguaje cinematográfico y la trama habitual en las pelis de chupasangres. "La violación de la vampira" no es una película de género al uso. Jean Rollin otorga a las imágenes una fuerza simbólica que toma el control de la película, imponiéndose a la trama del film. En un correcto blanco y negro, Rollin despliega momentos de quietud e inquietud que lastran deliberadamente el desarrollo de la historia, marcando un ritmo bastante lento que no será del gusto de todo el mundo. Las escenas poseen un minimalismo muy bello y sencillo, sobre todo en los exteriores, con esa playa desolada y perdida (al igual que los personajes) o ese erótico combate de las vampiresas delante de la mansión, a la luz de las antorchas, intuyéndose las gráciles y bellas siluetas de las señoritas.
Los actores poseen un toque muy de cine mudo que resulta fascinante, acentuando la expresión de sus rostros para dar más fuerza a los sentimientos, creando una sensación de teatralidad muy acorde con el espíritu del film (también hay escenas que recuerdan las escenas cómicas de Buster Keaton o Harold Lloyd) . En mi papel de macho alfa, debo señalar la belleza de las actrices, que todas están para hacerles un piropo, aunque a nivel interpretativo también están muy bien. Cada una ejemplifica un estado de ánimo: desolación, desesperación, confusión, ira, esperanza o maldad.
La película se divide en dos partes muy desiguales entre sí: la primera es la más convencional, donde se narra el intento del psicólogo por sanar la mente jodida de las vampiresas. La historia es una alegoría de los abusos de los terratenientes y la aristocracia, que a través de la ignorancia y la superstición mantiene a la plebe engañada, aprovechándose de ellos en todos los sentidos. Sólo un discurso científico-analítico del copón puede liberar a las masas ignorantes del yugo explotador. La trama es clara e incluso un poco predecible, excepto por su final, trastocando todo el discurso racional del segmento. En la segunda parte, Jean Rollin se lía la manta la cabeza y la lía parda con una historia que mezcla vampiros, sectas misteriosas, muertos vivientes autómatas y la madre que los parió. El vampirismo es entendido más como una enfermedad que como una maldición paranormal y el director no se corta en mezclar elementos científicos y fantásticos, manteniendo el espíritu de la primera parte: la necesidad de acabar con la esclavitud intelectual de las masas a través de la ciencia y la razón, con dos cojones (y si los opresores se resisten, pues se monta una Revolución como la Francesa y santas pascuas)
En fin, "La reina de las vampiras" es una película muy interesante aunque también un pelín difícil de ver. La recomiendo disfrutar a sorbos pequeños, paladeando la belleza de las escenas. Por cierto, este film forma parte de una trilogía vampírica, que se completa con "La vampiresa desnuda" (1970) y "El amanecer de los vampiros" (1971).
Aquí os dejo un trailer del film, cortesía de IMACACI2.

Más vampiros en la Habana

Más vampiros en la Habana (Más vampiros en la Habana, 2003, Cuba)
Dirección: Juan Padrón
Guión: Juan Padrón y Senel Paz
Música: Robert Egües
Género: Vampiros animados y sexualmente activos
Intérpretes: las voces de los dibujos las ponen Frank González, Irela Bravo, Manuel Marín, Mirella Guillot, Teresita Rúa, Rigoberto Ferrera, Luis Alberto García y Jorge Perugorría
Sinopsis: 10 años después de la primera parte, Pepe y Lola están casados y tienen un niño al que le gusta el tema del vampirismo más que a un tonto un lápiz, ante el horror de su padre, que quiere alejar a su hijo de todas esas movidas paranormales. No obstante, el niño ni caso, llegando incluso a contactar vía espíritu con las cenizas de su tío abuelo, el científico Von Drácula, creador del Vampisol y de su variante superpoderosa: el vampiyaba, con la capacidad de transformar a los humanos en demonios alados. Pues bien, de este dato se enteran todas las superpotencias, que en ese momento están dándose por culo con la Segunda Guerra Mundial y deciden mandar a sus espías para conseguir la fórmula del vampiyaba. No obstante, con todo el ambiente caribeño, los espías optarán por arrimar cebolleta sexualmente hablando.

Lo bueno se hace esperar y tras 16 años desde la realización de la genial "Vampiros en la Habana", el dibujante cubano Juan Padrón llevó a cabo la ansiada segunda parte de tan divertido y vitalista film, sin decepcionar a los numerosos fans que esperábamos esta secuela como agua de mayo. Afortunadamente Juan Padrón se mantiene fiel a su estilo y vuelve a ofrecernos una historia cachondísima y canalla, llena de ironía y momentos delirantes plasmados con el personalísimo estilo del autor, pero esta vez acompañado con las nuevas tecnologías, hombre ya, que estamos en el siglo veintiuno. Esto se puede ver en las numerosas escenas de acción que tiene el film, muchas más que la primera parte, que van desde una batalla con tanques en el frente soviético hasta las típicas escenas de tiros y metralletas, sin olvidar aviones, submarinos y bombacas. La peli tiene incluso momentos del cómic de superhéroes, como esa pedazo de batalla a hostia limpia entre Pepe y el vampiro Nazi, propia de un tebeo del increíble Hulk. Pero lo mejor del film es, como no, el genial humor que destilan los personajes y las situaciones, derrochando humor, erotismo, arte y salero.
En fin, que en este caso no se confirma la regla de "segundas partes nunca fueron buenas". Al contrario, "Más vampiros en la Habana" conserva la esencia de la primera parte con el añadido de las nuevas tecnologías enriqueciendo la animación. Y lo mejor de todo es que se mantiene el mensaje vitalista: "¡A vivir que son dos días! (pero sin renunciar a nuestros principios)"
Aquí os dejo un video de la película, cortesía de CubaCineOnline.Com


Nosferatu en Venecia

Nosferatu en Venecia (Nosferatu a Venezia, 1986, Italia)
Dirección: Augusto Caminito
Guión: Alberto Alfieri y Augusto Caminito
Género: Vampiros romáticos, melancólicos y palotes
Música: Luigi Ceccarelli
Intérpretes: Klaus Kinski, Christopher Plummer, Donald Pleseance
Sinopsis: Un cazador de vampiros llega a Venecia porque le han comentado vía postal que su archienemigo Nosferatu se está dando una vuelta en góndola por la ciudad. Y efectivamente, Nosferatu ha regresado a la ciudad acuática pero no para ver paisajes, sino para buscar amantes vírgenes que puedan acabar con su maldición y, de paso, alegrarle el día (sexualmente hablando).

"Nosferatu en Venecia" es una película muy interesante pero también muy arisca de ver. Para empezar, el guión es confuso, lleno de flashbacks y escenas oníricas que se mezclan con la trama principal sin previo aviso y te complican la vida, quedándote "in albis" y pensando si lo que acabas de ver ha sido una fantasía o un recuerdo de hace un siglo. La atmósfera del film es muy melancólica y poética, pero el ritmo es más lento que el caballo del malo. Escenas fuertes y cañeras hay muy poquitas, pero son geniales, como cuando Nosferatu tira por la ventana a una señora de la tercera edad, o cuando el vampiro le come literalmente la boca a un tío. También hay momentos absurdos, como cuando la Chunga el baila flamenco al Nosferatu (ante el estupor de éste) y también hay mogollón de escenas de despelote femenino (algo obvio, por otra parte, si Kinski es el protagonista).
En fin, que la peli merece la pena, pero avisados quedáis, que la trama es más rara que un perro verde, que después no quiero que me venga la gente llorando diciéndome que no entiende nada...
Aquí os dejo un trailer medio japonés, cortesía de revokcom.

Daybreakers


Daybreakers (Daybreakers, 2009, USA)
Dirección: Michael y Peter Spierig
Guión: Michael y Peter Spierig one more time
Género: Vampiros en masa vs. cazavampiros con ballesta
Intérpretes: Ethan Hawke, Sam Neil, Willem Dafoe, Claudia Karvan
Sinopsis: En el año 2019 el vampirismo se ha extendido por el planeta entero y son ellos los que controlan el cotarro, pero no te creas que son todos como el conde Drácula, qué va, los vampiros siguen viviendo su vida habitual con sus trabajos, sus casas y su vida de consumo. Sólo quedan unos poquillos humanos desperdigados por ahí, aunque la mayoría están recluidos en granjas para que les ordeñen la sangre hasta dejarlos más secos que una mojama. El problema es que no hay sangre para tantos vampiros y, claro, un vampiro sin sangre es como un jardín sin flores y van los tíos y se convierten en supermonstruos locos perdidos. La única solución es buscar un sustituto de la sangre, pero a ver quién es el listo que lo encuentra.

Vuelta de tuerca del género vampírico, con una premisa inicial muy interesante (aunque algo de "Blade 2" tiene): el vampirismo ha triunfado y ahora no es la excepción sino la norma, siendo la humanidad una minoría a consumir con papas fritas. La primera media hora del film es genial, viendo los sutiles cambios que se han producido en una sociedad gobernada por vampiros, con esa gama de tonos grises y azulados que inunda la pantalla, otorgando a las escenas una sensación lúgubre de frialdad pero de una forma muy natural, sin estridencias. Con el planteamiento inicial de la falta de sangre y la progresiva degeneración de los chupopteros, todo parecía indicar que la peli iba a ser una mezcla chula de vampirismo y género zombie-apocalíptico, lo cual hubiera sido genial. No obstante, pasada esa media hora, comprobamos que el guión se encamina derechito a la típica historia de humanos contra vampiros, con la Resistencia al borde de la extinción en búsqueda de una cura milagrosa, algo así como "V" pero con vampiros en lugar de lagartos. Y es una lástima, porque el planteamiento de la película podría haber dado mucho de sí, con ese arranque tan interesante y prometedor, pero en fin, aunque el guión pierde fuerza a medida que pasan los minutos (con fallidos juegos de artificio y golpes de efecto que no se cree ni la madre que lo parió), la película es una correcta historia de acción que se deja ver. Aunque espero que la peli tenga mucho éxito para que los cazavampiros vuelvan a estar de moda y me hagan una película de Buffy.
Aquí os dejo el trailer del film, con el habitual estilo de destriparte la película entera, cortesía de Hollywoodstreams.





Buenas noches, señor Monstruo


Buenas noches, señor Monstruo (Buenas noches, señor Monstruo, 1982, España)
Dirección: Antonio Mercero
Guión: Antonio Mercero y Miguel Ángel Rodero
Género: Un musical de terror psicodélico que ni "El Fantasma del Paraíso" oiga.
Intérpretes: El grupo musical infantil-juvenil "Regaliz" (¿Homenaje u copia de "Parchís"?), Paul Naschy, Luis Escobar, Guillermo Montesinos y el Piraña de "Verano Azul".
Sinopsis: En una excursión al monte, unos niños (cuya identidad secreta es el grupo musical "Regaliz") se pierden por gilipollas y van a parar al castillo del terror, habitado por toda clase de bichos e monstruos, entre ellos el Conde Drácula y su hijo, el hombre lobo, Quasimodo y Frankenstein. Pues bien, los monstruos intentarán cargarse a los niños por pesados y cabrones, pero éstos no se dejan, puteando a los monster con sus bailes y canciones regionales.

Si Antonio Mercero asustó a los adultos con "La Cabina", ahora le tocaba el turno a los niños, con el archiconocido grupo musical "Regaliz", con sus bailes llenos de ambigüedad sexual y sus melodías pegadizas (sí, que te pegan una patada en los cojones de lo buenas que son). No obstante, la película tiene una especie de encanto difícil de definir (sobretodo si la viste de pequeñito y tocabas las palmas al son de las canciones). Al igual que pasaba con la serie "Verano Azul", la peli es un compendio de la moda y de la jerga de la juventú de la época, además de tener chistes malos para parar un tren (que paradójicamente hacen gracia). En fin, destaca por méritos propios nuestro añorado Paul Naschy, interpretando a su personaje fetiche, lo cual indica que, o bien Jacinto Molina tenía un gran sentido del humor al participar en esta película con niños insoportables o bien por aquella época no tenía trabajo y menos daba una piedra. En fin, "Buenas noches, señor monstruo" es uno de esos tesoros de la infancia que de vez en cuando sienta bien volver a ver (después de beberse media botella de Whisky, of course).
Aquí os dejo dos temas musicales de la película, que son para mear y no echar gota.

Kung-fu contra los 7 vampiros de oro


Kung-fu contra los 7 vampiros de oro (The legend of the seven golden vampires, 1974, GB)
Directores:
Roy Ward Baker y Chang Cheh
Productora:
Hammer
Guión:
Don Houghton
Género:
Vampiros y kung-fu (Lo bueno del título es que te lo deja bien clarito).
Intérpretes:
Peter Cushing (Prof. Van Helsing), Julie Edge (La sufrida damisela en apuros con mucha pechonalidad), David Chiang (el héroe karateka que no es Kung-fú, o sea, David Carradine, que conste).
Sinopsis:
Un monje chino con ganas de andar va a Transilvania para visitar al Conde Drácula en busca de su ayuda. El pillín quiere que el conde resucite a los 7 vampiros de oro para sembrar el mal rollo por los campos de China. El Conde accede y ya de paso toma posesión del cuerpo del monje y una vez que tiene la apariencia de un súbdito chino, se dirige al país en cuestión sin más dilación. Da la casualidad de que el Profesor Van Helsing y su hijo están en la universidad de Pekín exponiendo sus ideas sobre vampirismo. La mayoría de los estudiantes se cachondean de él pero un joven karateka cree sus teorías, más que nada porque desde chiquitito los 7 vampiros de oro le han estado amargando la existencia a él y a sus paisanos. Van Helsing accede a ayudar al chaval y a sus hermanos karatekas contra los 7 vampiros de oro.

"Kung-fu contra los 7 vampiros de oro" es uno de los mayores ejemplos de power-friki de la historia de la humanidad. O sea...¡mezclar los vampiros de la Hammer con luchadores de kung-fu! ¡Toooma castaña! La peli tiene de todo, momentos absurdos y delirantes, efectos especiales entrañables, batallas campales épicas, flash-backs truculentos, vampiros momificados saltarines y, sobretodo, un montón de peleas (así que al que no le gusten se puede aburrir un poco).
Resumiendo, la peli es divertidísima y muy recomendable.
El video que ameniza la entrada es mío, donde sale una canción de los Petersellers.

Vampiros en la Habana



Vampiros en la Habana (Vampiros en la Habana, 1985, Cuba, España y República Democrática Alemana)
Dirección: Juan Padrón
Guión: Juan Padrón y Ernesto Padrón
Música: Rembert Egües y Arturo Sandoval
Género: Vampiros revolucionarios animados
Sinopsis: Cuba, años 30. En mitad del levantamiento revolucionario contra Gerardo Machado, Pepito es un chaval al que le gusta la libertad, la música y las tías buenas y mientras toca la trompeta y se liga a las muchachas, es miembro de un grupo revolucionario que lucha contra el tirano. Lo que no sabe Pepito es que en realidad es un vampiro y que, desde que era chiquitito, su tío, también vampiro, le ha estado suministrando un antídoto para que la luz del sol no le afecte. Como el invento es tan cojonudo, los vampiros de todo el mundo están interesados en él, en concreto "Grupo Vampiro", que son unos vampiros europeos que quieren la fórmula para verderla y así sacar beneficio económico de ella. Por otra parte, está la "Capa nostra", unos vampiros mafiosos norteamericanos que quieren destruir la fórmula porque si no su negocio de playas subterráneas se jodería. El problema está en que el tito de Pepito quiere difundir la fórmula gratuitamente, y aquí es cuando se lía el pitote.

"Vampiros en la Habana" es una divertidísima película de dibujos animados realizada por el dibujante cubano Juan Padrón, el cual, con su trazo irregular y vivo, otorga a sus personajes mucha personalidad y frescura, a tono con una historia delirante, gamberra y con un poco de contenido social. El personaje de Pepito encarna el vitalismo y la independencia del pueblo, su deseo de libertad y también sus ganas de pasárselo bien (que lo uno no quita lo otro). Pero ante todo, esta película es una obra maestra de entretenimiento y humor que, para nuestro disfrute, tiene una segunda parte llamada "Más vampiros en la Habana". Ni se os ocurra perdérosla.
Aquí os dejo los primeros 10 minutos del film, por cortesía de pje2001.