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tren de la carne de la medianoche, El

El tren de la carne de la medianoche (Midnight meat train, 2008, USA)
Director: Ryuhei Kitamura
Productor: Clive Barker, el de los cenobitas
Guión: Jeff Buhler basado en un relato de Clive Barker
Música: Nobuhiko Morino
Fotografía: Jonathan Sela
Género: Gore digital
Intérpretes: Vinnie Jones, Bradley Cooper, Leslie Bibb y Broke Shields (la del lago azul, pero afortunadamente sale poco)
Sinopsis: Leon Kauffman es un fotógrafo que se pasa las noches haciendo fotos como churros, pero el chaval no está convencido de su trabajo porque a sus foticos le falta autenticidad, así que el tío se dispone a retratar lo peor de la noche, como bandas de delincuentes en plena faena y cosas por el estilo. Y así, a lo tonto, le echa el ojo a un tío grandote más bestia que un arado que todas las noches coge el metro y a la mañana siguiente han desaparecido cuatro o cinco personas humanas. Leon está fascinado con el misterio y decide investigar más profundamente, descubriendo un complot mundial de la charcutería subterránea.

"El tren de la carne de la medianoche" es otra aproximación al universo personal de Clive Barker y sus mundos para-lelos llenos de sangre y vísceras, donde los excesos físicos ocultan una nueva realidad psicodélica y subyugante. O sea, que ésta no es una película para estómagos delicados ni para gente de vómito fácil, porque el film contiene escenas de violencia explícita que, sin llegar a los extremos regurgitantes de "Hostel" o "Saw", dan bastante asquito a nivel general. Pero tampoco exageremos, que los efectos digitales cantan como Carusso, restándole realismo e impacto a las escenas más bestias y belloteras. Entonces, ¿en qué quedamos? ¿molan o no molan las escenas cañeras? Pues sí, molan un montón, siendo estas escenas de masacre y escarnio lo mejor de la película, quedando todo muy divertido a la par que entretenido y visceral.
Una vez cubierto el cupo obligatorio de casquería fina ¿cómo es el resto de la película? pues bastante irregular y cutrecilla, para qué nos vamos a engañar. La trama es un poquito sosa y el argumento apenas explica nada sobre las motivaciones de los malos de la peli. El director pretende hacer de la película un viaje a la oscuridad de su protagonista, que primero empieza vegetariano y después se hace carnívoro, pero los cambios son superficiales y no impresionan ni dan repelús. El guión también tiene momentos absurdos (como cuando la novia y el amigo del prota van a registrar la casa del asesino tan guapamente) y momentos completamente hilarantes, como la esperpéntica lucha final, cuando el protagonista se disfraza de charcutero para vencer al malo a golpe de jamón. En fin, dicen los entendidos que el relato en el que se basa la película es más profundo y está mejor hecho, siendo ésta una adaptación mediocre, que no vale ni para echársela a los perros. Hombre, tampoco es eso. La película posee un planteamiento interesante y estremecedor, pero el director la caga con la puesta en escena y con un desenlace que no deja satisfecho a nadie.
En fin, "El tren de la carne de la medianoche" es un intento fallido de crear una película de terror cañera, que tiene sus tres o cuatro escenas buenas y el resto es para olvidar. Lo más destacable del film es su tremenda fuerza visual. Aquí os dejo el trailer de la peli, cortesía de StuntmanL4.

Área de descanso

Área de descanso (Rest Stop aka Rest Stop: Dead ahead, 2006, USA)
Dirección: John Shiban, que por lo visto el tío también fue productor de "Expediente X" y todo
Productora: Flame Ventures
Guión: John Shiban
Música: Bear McCreary
Fotografía: Mark Vargo
Género: Psichokiller y gore pero sobre todo fantasmas (que la peli engaña bastante)
Intérpretes: Jaimie Alexander, Joey Mendicino, Deanna Russo
Sinopsis: Una pareja de novios decide ir a Los Ángeles para conseguir fama y fortuna en el mundo del cine, pero como el camino es largo, a la muchacha le entran ganas de mingitar y como no lo quiere hacer en mitad del bosque van a un área de descanso que está donde dios pegó las tres voces de lejos. Cuando la muchacha termina el pis, sale para proseguir el viaje pero, toma castaña, el novio ha desaparecido sin dejar rastro. ¿Qué ha pasado? la respuesta la tiene el cateto de la camioneta, un psicópata perdido que le hará todas las perrerías del mundo a la muchacha, que la muy insensata no sabe que se ha metido en una carretera maldita llena de fantasmas.

Alguna vez algún sabio soltó por la boca esta perla de sabiduría: "los experimentos, con gaseosa", que si nos ponemos a mezclar nos pueden salir cosas raras y decepcionantes. Pues esto mismito fue lo que le pasó a John Shiban, que el hombre quería hacer una peazo de película donde poder mezclar gore cañero (plan "Hostel" o "Saw") con fantasmas de ultratumba y al final le salió una peliculilla cutrecilla intitulada "Área de descanso" que no consigue satisfacer ni a los amantes de la casquería surtida y de las impresiones fuertes ni a los degustadores de las ánimas en pene, porque el director se monta un cacao maravillao que no se aclara ni la madre que lo parió, planteando mogollón de preguntas y ninguna respuesta, y claro, eso es imperdonable, porque tú puedes experimentar todo lo que quieras, pero al final tienes que poner las cartas sobre la mesa y enseñar los papeles del camión, pero si al espectador le robas eso, al final no queda una película interesante sino una tomadura de pelo de las que hacen época y una decepción de las gordas.
"Área de descanso" es una película con limitaciones evidentes causadas sin duda por su ajustadísimo presupuesto. Los actores son pocos y malos; las localizaciones se pueden contar con los dedos de una mano; las escenas "impactantes" son risibles y cutrelux (lenguas cortadas, muslos taladrados y dedos comidos ya no impresionan a nadie); en la peli apenas ocurre nada, las escenas se repiten sin sonrojo alguno; y para más inri la película posee una pretenciosidad cómica propia de un cineasta amateur, algo así como un David Lynch de tercera división. En fin, una joya de película.
No obstante, hay que reconocer que la película no es aburrida ya que potencialmente cuenta una historia interesante (aunque en la praxis el director la caga). Para disfrutar de esta película son imprescindibles hacer dos cosas: la primera es cambiar el chip a la hora de catalogar el film: "Área de descanso" no es una película de un psicópata cateto montado en una camioneta, sino que es la historia de una maldición con sus fantasmas inmortales que vagan por toda la eternidad sufriendo mogollón. La segunda cosa que hay que hacer para disfrutar de la película es ver "Área de descanso 2: no mires atrás", porque ahí te resuelven el misterio de la primera parte y además te cuentan la motivación que tiene el cateto de la camioneta para matar a las gentes.
Resumiendo: "Área de descanso" es una película fallida en su desarrollo y bastante inconsistente (que no incoherente) en la puesta en escena. Lo que pasa es que el director se quiso pasar de listo y así nos luce el pelo.
Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de trailer0boy.

Sexykiller. Morirás por ella

Sexykiller. Morirás por ella (Sexykiller. Morirás por ella, 2008, España)
Dirección: Miguel Martí
Productora: Ensueño Films
Guión: Paco Cabezas
Música: Fernando Velázquez
Fotografía: Carles Gusi
Género: pues una mezcla indigesta de todo lo que le gusta al director, supongo: psychokillers, gore plan Saw, cutre-zombies, mad doctors y comedias universitarias
Intérpretes: Macarena Gómez, César Camino, Ángel de Andrés López, Alejo Sauras, Paco León
Sinopsis: Bárbara es una estudiante de medicina que está fatal de la cabeza porque además de ser una pija repelente es una asesina en serie que mata a la gente según su trastocada escala de valores (dominada por las tendencias de la moda). Como la muchacha le ha cogido gusto al cuchillo, deja el suelo de la facultad llena de cadáveres y como uno de los muertos es el forense, la policía debe pedir ayuda a dos estudiantes de medicina que están haciendo la tesis doctoral (que consiste en crear una máquina que proyecta los pensamientos de la gente). A todo esto, pasa el Luisma con un coche tuneado, le atropella el perro a la asesina y está le cuenta toda su vida (después de clavarle un cuchillo, of course).

Decir que "Sexykiller" es una de las peores películas de la década quizás sea una afirmación un poco gratuita, pero la verdad es que la peli es un rato mala, tirando a infumable. Aunque a nivel técnico la película es decente, a nivel artístico es un horror informe de Shubb-Niggurath. Para empezar, mi Macarena Gómez está fatal en un papel abominable e incongruente más malo que un dolor. ¿De verdad cree el director que podemos empatizar con un personaje tan superficial, tan frívolo, tan pijo y tan egocéntrico? ¡por favor! Bárbara es un personaje odioso y lo único que queremos es que la maten de una vez para que dejé de hablar como una cotorra diciendo chorradas presuntamente graciosas o sofisticadas. Más que un personaje, Bárbara es una caricatura que no resiste ni un análisis morfológico ni sintáctico, y cuando el director pretende darle un poquito de profundidad con la tontería de "El escorpión y la rana" queda todo muy ridículo, pretencioso y visto un millón de veces antes. Por todo esto, Macarena Gómez (una estupendísima actriz) fracasa al intentar sacar a flote un papel que no tiene ni pies ni cabeza y que quizás solo podría haber tenido éxito si lo hubiera interpretado una auténtica pija mediática, como Chabeli Iglesias o Tamara Falcó. El resto de personajes también son estereotipos pobremente ingeniosos que hacen avanzar la trama a trompicones. De la quema sólo se salvan César Camino (en su papel de empollón friki que no se come ni una rosca) y Ángel de Andrés Gómez (interpretando a un policía corrupto), porque el resto del elenco da penita, como Alejo Sauras de "Los Serrano" o Paco León de "Aida" (que si buscas "encasillamiento" en un diccionario, sale la foto de estos dos cogidos de la mano).
El argumento también es un mojón como una catedral, ya que es un refrito de las filias del director, que mezcla con desparpajo estilos y géneros. Las cuatro grandes "influencias" del film son "Romy y Michele" de David Mirkin (por su exaltación del pijerío y de la lobotomía frontal juvenil), "American Psycho 2" de Morgan J. Freeman (cuya protagonista era una estudiante universitaria psicótica), "El terror llama a su puerta" de Fred Dekker (por su escena final con zombies) y, por supuesto, "Re-animator" de Stuart Gordon (por todo el tema de resucitar a los muertos). Tal potaje de ideas y conceptos queda fatal, otorgándole al film un aire muy de cineasta aficionado que pone en la peli todo lo que le gusta, aunque no pegue ni con cola. Exceptuando alguna escena gore muy bien hecha, y algún que otro chiste fácil (de la mano de Luisma), el resto de la película es previsible y aburrido.
Y poco más hay que contar. "Sexykiller" pretende ser una película de humor, pero no hace ni puta gracia; pretende ser una película de terror pero no asusta; y pretende ser una película satírica con los valores imperantes actuales, pero la sátira es más bien una apología de lo que pretende criticar. Que no hay por dónde cogerla, vamos.
Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de abandomoviez

Aquella casa al lado del cementerio

Aquella casa al lado del cementerio (Quella villa accanto al cimitero, 1981, Italia)
Dirección: Lucio Fulci
Productora: Fulvia Films
Guión: Lucio Fulci, Giorgio Mariuzzo y Dardano Sacchetti
Música: Walter Rizzati
Fotografía: Sergio Salvati
Género: Es una peli exploit de Lucio Fulci, o sea, que es un potaje bueno de todo lo que estaba de moda por aquella época: zombis, casas encantadas, gore, fenómenos paranormales y niños repelentes con superpoderes en plan "El resplandor" de Kubrik (¿el de la portada de arriba no es Jack Nicholson?)
Intérpretes: Katherine McColl (Madre con pastillas que le provocan alucinaciones, a ver si rulan), Paolo Malco (el padre ambiguo y ausente), Giovanni Frezza (el niño ario y, sobretodo, cabezón)
Sinopsis: El Dr. Norman Boyle es un profesor universitario progre y gafapastas que un buen día le encargan que prosiga las investigaciones de un colega suyo, un tal Profesor Petersen, que el muchacho interrumpió sus estudios para descuartizar a su novia y después colgarse de una barandilla. Como Norman quiere mucho a su mujer y a su hijo, les pide que se vengan con él a la casa donde Petersen vivía, fornicaba y descuartizaba a su novia y aunque la mujer se resiste (las ganas de mudarse a otra ciudad y encima la pobre es pastillera) al final accede. También el niño, Bob, pone pegas al asunto, porque una niña de un cuadro de su salón le ha dicho que por nada del mundo vaya a la casa, que se busca la ruina tontamente. Pero como el padre es un estudioso del copón, allá van los tres uno detrás de otro. Pues bien, el que avisa no es mamón, porque en la casa pasa de todo menos el tranvía, con ruidos en mitad de la noche, niños llorando, murciélagos seguidores del conde drácula, niñeras mitad hembra mitad maniquíes y un misterioso doctor muerto hace un siglo que todavía está dando por el bottom.

A lo largo de su vida, Lucio Fulci hizo un montón de películas exploit con cuatro duros y mucho morro, aprovechando corrientes y tendencias para conseguir una audiencia que se quedaba encandilada con los golpes de efecto y las bestialidades surrealistas y gore del inefable director. Pues bien, de toda todita toda la filmografía de Lucio Fulci, "Aquella casa al lado del cementerio" es la más redonda y digestiva cinematográficamente hablando, es decir, es la menos incongruente, la menos oportunista, la menos gratuita, la que menos verguenza ajena da, la menos incoherente y la más mejor de todas ellas. Ni siquiera "El más allá", considerada la mejor película de Fulci, posee la mesura y la armonía de nuestra querida villa acanto del cementerio. Pero tampoco nos hagamos ilusiones, que los guiones de nuestro Fulci son a prueba de bomba y en esta ocasión tampoco faltan los momentos confusos, las contradicciones manifiestas, las preguntas no resueltas ni la espectacularidad de las escenas grotescas en perjuicio del hilo argumental. No obstante, a pesar de contar con todas estas "peculiaridades", "Aquella casa al lado del cementerio" es una de sus películas más equilibradas, accesibles y técnicamente mejor realizadas de todas ellas, quizás por ello es recordada con cariño por muchísimos fans de todo el mundo y es uno de los films más emblemáticos de la era del videoclub de los años 80, que a lo mejor alquilabas una película de Chuck Norris o Lorenzo Lamas y el trailer del principio de la cinta era de "Aquella casa al lado del cementerio".
Aunque el argumento de la película posee un deje Lovecraftiano (procedente de su antecesora "Miedo en la ciudad de los muertos vivientes"), el film puede clasificarse en la división de fantasmas y casas encantadas, siendo su mayor influencia "El resplandor" de Stanley Kubrik, que la peli de Fulci aprovecha el tirón y canta una barbaridad a truco propagandístico. En ambos casos, el protagonista principal del film es un bien inmueble (un hotel en la peli de Kubric y una mansión de Nueva Inglaterra en la de Fulci), además de contar con un niño que tiene superpoderes y telepatía mutante, una madre sobreprotectora y gritona y un padre ambiguo y obsesionado con su trabajo. Pero como es habitual en las películas de Fulci, las semejanzas son aparentes y están encaminadas a llamar la atención de un público ignorante e ingenuo, ya que el cogollo del asunto es completamente diferente. Si "El resplandor" de Kubrik es una película de fantasmas fría y etérea, la historia de miedo de Fulci es visceral y caliente, fiel a su espíritu latino, con unos fantasmas de carne y hueso que son proclives al gore sin pudor y desenfrenado. No obstante, Lucio Fulci pisa el freno en cuanto a la casquería fina para darle protagonismo a la atmósfera siniestra y opresiva de la casa y su circunstancia, primando el ambiente angustioso y tétrico a lo meramente físico y salpicante (aunque de eso también hay). Por ello, asesinatos hay pocos, pero están bien repartidos al principio, en medio y al final del film, siendo cada uno de ellos una orgía de sangre y mal gusto, pero sin perjudicar ni menospreciar el hilo argumental ni la línea artística oscura y tenebrosa.
El trío protagonista de la película, formado por Paolo Malco, Katherine McColl y el niño cabezón, gira en torno a la casa de los fiambres, y cada uno de ellos reaccionará de manera diferente, según su idiosincrasia. El profesor Boyle afrontará los misterios de la casa con curiosidad e incluso obsesión, comportándose de manera sospechosa y ambigua y generando un montón de preguntas (que por supuesto Fulci no contestará); Su santa esposa, interpretada magistralmente por mi Katriona del alma, tiene más miedo que un perrito chico, pero eso no le impide ser una madre leona que por su niño es capaz de todo y que le da diez mil vueltas a Belén Esteban. A esta pobre mujer la casa la aterra y lo único que quiere es salir pitando, pero como el marido es un pesao, le toca hacer de tripas corazón y comerse un mojón; y después está el niño repelente, con más gachas que el puchero de mi abuela y con una tontería encima que no se puede aguantar. Al principio el niño pasará bastante del tema de la casa, y eso que el chavea ve espíritus que le advierten que la casa es un peligro, pero como el niño tiene sus juguetes, como que le da más o menos igual. Pero claro, cuando empieza a ver a los primeros muertos y el malo de la película le enseña el cuchillo, ni juguetes ni hostias, el niño corre más que Speedy González. Por cierto, desde aquí os hago una pregunta ¿El niño al final muere o sobrevive? Yo es que todavía no lo tengo claro...
Pero hablar de la casa es hablar de su sótano, y hablar de su sótano es hablar del emérito Dr. Freudstein, un médico del siglo XIX que como hacía un frío que pelaba el día que murió, lo enterraron en el salón de su casa debajo de la alfombra. El misterio de la película gira en torno a Freudstein y sus malas artes y aunque parezca mentira, al final Lucio Fulci te explica qué pinta en todo esto el buen doctor. Si quieres saber más de Freudstein e incluso ver una foto suya, pica aquí, pero aviso que hay spoilerComo ya dije en un principio, aunque la película se caracteriza por su atmósfera lúgubre y acojonante, lo que más nos divierte son las escenas de hachazos y destetes, propias del exploit italiano, y de eso la película también tiene. Sin ir más lejos, "Aquella casa al lado del cementerio" tiene el record guiness de mostrar unas tetas lo más pronto posible, concretamente a los 40 segundos de empezar el film. Por otro lado, los asesinatos son los más sádicos del mundo, llegando incluso al surrealismo hilarante, como la famosa escena de la escalera, con una violencia propia del coyote y el correcaminos de lo exagerada e hiperbólica que es. No te la tomas en serio pero te descojonas de risa.
Pero uno de los pilares que sustentan la película es su maravillosa banda sonora, compuesta por Walter Rizzati, habitual de las películas de Fulci y que el tío es un fenómeno en esto de la filarmónica. El tema central del film es una magnífica composición gótica mitad clavicordio mitad organillo que te pone los pelos de punta y el resto de temas crean el ambiente preciso para inquietarte un poquito bastante.
En fin, "Aquella casa al lado del cementerio" es una gran clásico del terror exploit y la culminación de la creatividad artística de Lucio Fulci. Si el médico te ha recomendado que veas sólo una película de Fulci, que sea ésta.
Y ahora os voy a poner un trailer artesanal con uno de los mejores momentos del film, cuando el profesor Boyle descubre las últimas palabras de Petersen, grabadas en un cassete de los chunguitos.


Beyond Re-Animator

Beyond Re-Animator (Beyond Re-Animator, 2003, España)
Dirección: Brian Yuzna
Productora: La Fantastic Factory (que dios nos coja confesaos)
Guión: José Manuel Gómez y Miguel Tejada Flores, basado en los personajes y situaciones creados por Stuart Gordon, que a su vez están basados en una serie de relatos de terror de H.P. Lovecraft
Música: Kavi Capellas
Fotografía: Andreu Rebés
Género: Pues una mezcla de "Celda 501" de Monzón y "Todos a la cárcel" de Berlanga, pero en nefasto
Intérpretes: Jeffrey Combs, Jason Barry, Elsa Pataky, Simón Andreu y Santiago Segura haciendo el ganso
Sinopsis: El profesor Herbert West tiene más vidas que un gato y después de que una cripta se le cayera encima, el muchacho sigue rompiendo los límites de la vida y la muerte con sus jeringas de color verde fosforito. Como es habitual en sus experimentos, uno de sus engendros escapa y mata a una muchacha ante la atenta mirada de su hermano pequeño, pero esta vez la policía captura a West y lo entrulla en la cárcel pa los restos. Por el camino, al profesor se le cae la jeringuilla con el líquido vivificante y ¿adivináis quién lo coge? Pues el hermano pequeño de la chica asesinada (que se llama Howard Phillips), que por lo visto se quedó obsesionado con la desaparición de su hermana y decidió estudiar medicina a saco. 13 años después, el chavea ya es un doctor hecho y derecho y se incorpora a trabajar en la cárcel donde está preso Herbert West, entre otras cosas para proseguir con las investigaciones resurrectoras con la ayuda del infame profesor, porque Howard Phillips es muy bueno y lo que quiere es ayudar a la humanidad entera con el líquido verde. Herbert West no es tan ambicioso y se conforma con reanimar a alguien sin armar un cristo.

"Beyond Re-Animator" es un buen ejemplo de como un proyecto prometedor puede convertirse en un montón de mierda. ¿Cómo es posible hacer una película taan mala partiendo de una base tan solvente como la original e inolvidable "Re-Animator", dirigida por Stuart Gordon, y "La novia de Re-animator", una película dirigida correctamente por Brian Yuzna que aunque no era tan brillante como su predecesora estaba al mismo nivel en humor, gore y gamberrismo? Porque no nos engañemos, aunque los efectos especiales y la puesta en escena sean correctas, "Beyond Re-Animator" es mala, mu mala, mala de solemnidad, que no lo arregla ni la participación en el reparto del mismísimo Jeffrey Combs ni de la potente Elsa Pataky enseñando muslamen ni de Santiago Segura Superstar (que como showman no tiene precio, pero le sacas de su Torrente y el tío te hace unas interpretaciones de pena). No es que el guión sea malo (que lo es) ni que los actores lo hagan fatal (que vaya si lo hacen), el problema es que el proyecto poco o nada tiene que ver con la verdadera esencia de la saga "Re-Animator", quedando todo más falso que una moneda de tres caras y dejando al fan de toda la vida con una sensación de que le han estafado cosa mala y que han jugado con sus dulces recuerdos de juventú (y de atraer a nuevos espectadores, mejor no hablar).
Para empezar, el personaje de Herbert West está totalmente descafeinado y apenas vemos en él el genial histrionismo, gandilocuencia y amoralidad que tanta fama le dieron en las películas precedentes. Durante toda la película, el actor Jeffrey Combs se limita a fruncir el ceño, arquear la boca y hacer alguna que otra gracieta y tira millas (así debía de ser su sueldo). A veces hace acto de presencia el viejo y querido West (cuando hace algún comentario misógino o cuando le inyecta el líquido al alcaide, sin pensar en las consecuencias) pero son oasis en un inmenso desierto interpretativo. Lo que debía ser el punto fuerte de la película se convierte en una de las mayores decepciones. Por otro lado, la comparsa de Herbert West es un niñato que no tiene ni media hostia, que sustituye con muy poca fortuna al primo-hermano de Jesulín de Ubrique, Bruce Abbot (al menos lo mentan en la película). A pesar de que Howard Phillips (si te tengo que explicar por qué le han puesto este nombre al personaje, apaga y vámonos) tiene una motivación muy interesante y depravada para proseguir las investigaciones de West, esto es, el amor incestuoso por su hermana asesinada (¡cuánto juego podría haber dado en manos de un guionista avispado y sin escrúpulos!), al final tan prometedora premisa se diluye en los habituales lloriqueos del gilipuertas ante los primeros horrores y en los previsibles jincamientos con la escultural (que no es lo mismo que es-cultural) Elsa Pataky, que menos mal que la actriz de doblaje Ana Pallejà le ha prestado la voz, porque de esta manera la Pataky es más soportable a nivel no-cárnico, que la muchacha está que cruje pero de interpretación anda escasa y para más inri su personaje es aburrido y se ve a la legua lo que le va a pasar. En cuanto a la chorrada tipo "Doctor Jeckyll y Mr. Hyde", habría que hacer una castración química al listo que perpetró esa idea.
En cuanto al argumento, yo tampoco pido que sea "Crimen y Castigo 2" pero ¡por favor! un poquito más de imaginación y salero, que el cogollo de la película se puede resumir en una servilleta. Con la de tópicos que tienen las películas de cárceles, la historia podría haber sido muchísimo más divertida e interesante. La peli empieza bien, con ese correcto prólogo que no es para lanzar cohetes pero al menos da lo que promete: un re-animado matando a una muchacha que segundos antes tenía la cabeza de su hermano entre los muslos (¡!). Después tenemos la presentación de los personajes, y es aquí cuando la cosa empieza a oler a chamusquina, que éste no es mi re-animator, que me lo han cambiado. Y a partir de aquí, mogollón de escenas presuntamente cañeras pero que aburren bastante. Brian Yuzna se esfuerza en intentar conseguir el tono salvaje y gamberro de las anteriores películas, pero lo único que consigue son escenas confusas, atropelladas y gratuitas. Si ya en "La novia de Re-Animator" la masacre final era un pelín decepcionante, en "Beyond Re-Animator" las escenas gore son aburridas (no despiertan el más mínimo interés), predecibles (sabes lo que va a pasar) y monótonas (siempre lo mismo). Y que conste que no me quejo de los efectos especiales sino de la sosez del despliegue de babas, sangre y vísceras, que parece que lo hacen con desgana y todo. El ¿humor? de la peli es también de juzgado de guardia, basado en golpes de efecto carentes de gracia, como la ridícula transformación ratonil del Alcaide (interpretado por el veterano Simón Andreu, que en esta ocasión está totalmente fuera de lugar) y las gracietas varias de Santiago Segura (que resulta cansino).
Y poco más puedo decir de esta película. "Beyond Re-Animator" es una decepción total. A pesar de contar con alguna escena divertida y gamberra (como la del pene karateka), momentos interesantes (como el de la mano contorsionista de Elsa Pataky o su destino final) y un trabajo técnico muy profesional, el conjunto es un mojón de los que hacen época. En algún lugar he leído que Brian Yuzna está planeando una nueva trilogía de la saga Re-Animator, (como si ya no hubiera hecho bastante con esta última). Pues bien, Yuzna, rézale a Santa Lucía para que te aclare la vista, porque si no a la próxima te capan...
Bueno, ya os he contado mi versión. Ahora le toca a Brian Yuzna y a su gente. Aquí os dejo el Making of de la película, cortesía de Vimesy.


May

May (May, 2002, USA)
Dirección: Lucky McKee
Guión: Lucky McKee
Música: Potente, por Jaye Barnes-Luckett y un montón de grupos punk-rock indies como The kelly Deal 6000, The Breeders o Alien Tempo experiment 13
Género: Pues una mezcla entre "Amelie" de Jean Pierre-Jeunet y "Mil gritos tiene la noche" del recientemente fallecido Juan Piquer Simón
Intérpretes: Angela Bettis (maravillosa), Jeremy Sisto (salió en "A dos metros bajo tierra") y Anna Faris (que se hizo famosa con películas de humor descerebrado como "Scary Movie")
Sinopsis: May es una muchacha muy especial: es dulce, es tímida, es sincera y lo único que realmente quiere es lo que nunca tuvo: la amistad verdadera. Acomplejada desde la niñez por un ojo vago y por la cabrona de su madre que era superprotectora, su única compañera ha sido siempre una muñeca horrorosa encerrada en una caja de cristal. Pero May ya tiene una edad en la que quiere tener amigos de carne y hueso con derecho a roce y por ahí cerca conoce a un chaval mecánico llamado Adam que es fan de Dario Argento y tiene unas manos muy bonitas. Además, May tiene una compañera de trabajo llamada Polly que es un poco promiscua y constantemente la está invitando a su casa para enseñarle su dormitorio. Pero ni Adam, ni Polly ni el mundo entero están preparados para la sinceridad de May, que en su inocencia abre su corazón para amar y ser amada y sólo recibe a cambio incomprensión, rechazo y burla. Pero May es mu cabezona y va a conseguir un amigo cueste lo que cueste.

Ahora mismo vas a coger un lápiz y un cacho de papel, te vas a apuntar el título de la película y la vas a conseguir sea como sea, porque "May", del director Lucky McKee, es un peliculón como una catedral, una maravilla de película humana y una obra maestra del cine de género. Inclasificable en sí misma y como toda gran obra maestra, "May" es capaz de hacerte reír, de hacerte llorar, de asustarte, de estremecerte, de horrorizarte, de impactarte y de hacerte cerrar los ojos para no ver lo que va a pasar a continuación. Auténtica joya oculta del cine de terror, "May" es uno de esos film de culto desconocidos por el gran público pero con toda una legión de seguidores incondicionales que cuando la vieron se quedaron (nos quedamos) flipados porque el film derrocha genialidad por los cuatro costados. Y dicha genialidad no reside precisamente en la originalidad de la historia que cuenta (cuya influencia clara es "Carrie" o cualquier otra peli de miedo donde salga una muchacha inadaptada social a la que le falte un hervor y que un buen día decide vengarse de la sociedad que tanto la ha puteado) sino por su genial puesta en escena, su impactante y conmovedora mezcla de imagen y música y, sobre todo, por su increíble actriz protagonista, Angela Bettis, que ella solita lleva todo el peso de la película y además lo hace estupendamente.
El ritmo narrativo de "May" no es para nada convencional. La película posee una estructura ágil y dinámica que aporta entretenimiento aunque la trama avance muy lentamente. De hecho, la película da la sensación de que es terriblemente corta (y eso que dura más de hora y media) ya que el director ignora el tradicional esquema de planteamiento, nudo y desenlace para plasmar una historia que no tiene ni principio ni final, como la vida misma, narrando las vivencias de May con una frescura y una heterodoxia que te pilla por sorpresa. De hecho, buena parte de la película podría estar dentro del género de la comedia romántica (con mucho humor negro, claro), en la que apenas ocurren hechos destacables (al contrario, son las cosas más comunes del mundo). No obstante, la puesta en escena está al servicio del punto de vista de May, en ocasiones optimista, ingenuo y luminoso pero otras veces oscuro, siniestro y demente. Este notable e innovador contraste en la puesta en escena provoca muchas emociones encontradas en el espectador, que a veces está viendo una tierna historia de amor y cuando menos se lo espera ¡Zasca! está montado en una montaña rusa demente y bizarra. Porque la película tiene muchas escenas divertidísimas (como la del Punky cuando descubre la sorpresa del congelador), otras muy tiernas (cuando May y Adam empiezan a gustarse) y unas cuantas horripilantes propias de Saw 80 (la escena del colegio, cuando la caja de cristal se rompe, da mucha dentera y repelús). Para conseguir que estas transiciones resulten convincentes, la música juega un papel fundamental, realzando sensaciones o cortándolas bruscamente. Además, la peli tiene un montón de canciones de grupo indies potentes, que le da un tono muy interesante a la película y conjuga muy bien con el espíritu inconformista y gamberrete de la misma, porque si algo tiene la película es mucho mucho mucho humor negro.
Pero de nada sirve la puesta en escena ni todas las canciones de los 40 principales sin una actriz que consiga dar verosimilitud a un papel tan complejo, y ahí está Angela Bettis en una interpretación de Óscar. El personaje de May es demasiado puro para este mundo tan vil y traicionero. Ella es trasparente y terriblemente sincera sin una pizca de malicia, ya que toda la maldad de la muchacha está recluida en la muñeca encerrada en la caja de cristal. Con la ignorancia de la inocencia, May entregará su corazón totalmente y sin reservas, con el único deseo de ser querida al mismo nivel y en exclusiva. Pero al ser traicionada una y otra vez, la inocencia va desapareciendo y el cristal que recluye su maldad se va resquebrajando hasta que al final la muñeca es libre y saca el cuchillo a pasear. Gracias a Angela Bettis, May es tierna, dulce, encantadora, divertida, demente, siniestra, terrorífica y alucinante. Pocas veces un papel ha sido representado de una forma tan compleja y tan sencilla a la vez.
Como ya dije al principio, el argumento no es demasiado original y a mitad de la película ya se ve venir lo que va a pasar al final. No obstante, el final final es tierno y horroroso a partes iguales, con bastante sangre y un poquito de gore y con un toque de irrealidad que hace posible lo imposible, proporcionándonos un "happy end" que no lo es en absoluto.
Por cierto, y ya que estamos, el escritor argentino José Pablo Feinmann asegura que el guión de la película es un plagio de su novela "el cadáver imposible", donde por lo visto hay similitudes con la escena final del film. La verdad es que no he leído la novela (aunque sí la sinopsis) y si se demuestra que hay plagio (aunque yo no creo que sea plagio sino más bien inspiración), espero que gane la demanda y se lleve la parte que le corresponde. No obstante, y como he dicho anteriormente, la genialidad de la película no reside en su historia ni en la grotesca escena final, sino en la puesta en escena del director y en la estupenda interpretación de Angela Bettis, pero en fin...
...poco más puedo decir. "May" es una película fantástica. Tienes que verla, de verdad...
Aquí os dejo el trailer de la peli, cortesía de UnclesBeans.



A continuación, os pongo dos canciones de la película (si quieres saber más sobre el soundtrack del film, pincha aquí.). La primera canción se titula "when he call me kitty", de The Kelley Deal 6000, cortesía de blablablaporsiempre.



Y a continuación os pongo el espeluznante tema central de la peli, compuesto por Jaye Barnes Luckett, video cortesía de vedraville.

gato en el cerebro, Un

Un gato en el cerebro (Un gatto nel cervello aka Nightmare Concert, 1990, Italia)
Dirección: Lucio Fulci
Guión: John Fitzsimmons, Giovanni Simonelli, Antonio Tentori y Lucio Fulci
Género: Gore Metacinematofráfico (quicir, cine dentro del cine)
Intérpretes: Lucio Fulci, David Thompson, Jeoffrey Kennedy, Malisa Longo
Sinopsis: Nuestro Lucio Fulci está rodando una de sus películas de terror y casquería fina, que trata de un caníbal que descuartiza a tías jamonas y luego se las come. Precisamente, llega la hora del almuerzo y Lucio Fulci se va a su restaurante favorito para comerse un bistec. Pero cuando se sienta a la mesa y ve la carne, se acuerda de la película que está realizando y le da asquito. A partir de aquí la olla se le irá cosa mala, porque su mente empezará a mezclar realidad y ficción. Y no es una ficción de "Alicia en el país de las maravillas", no, es la ficción de todas sus películas de terror, lo cual tiene a mi Lucio acojonadito perdido. Da la casualidad que un vecino suyo es psicólogo e hipnotizador y va a su consulta para que le cure un poquito. El problema es que el psicólogo es, además, psicópata e intentará inculpar a nuestro Fulci de sus crímenes. ¡Será cabrón!

Lucio Fulci (1927-1996): Maestro, padre y abuelo del cine de terror exploit Italiano y fuente de inspiración de un montón de directores del mundo entero (entre ellos, Quentin Tarantino, que le dedicó entera la peli Kill Bill vol. II). Su mayor virtud era la sinceridad de sus planteamientos: ir a ver una película de Lucio Fulci era una apuesta segura, porque fijo que te ibas a encontrar un buen número de crímenes brutales y de mal gusto y alguna señorita enseñando senos. Su mayor defecto era que a veces no te enterabas de qué iba la película, pero como te lo pasabas bien viéndola, se lo perdonábamos y punto. No obstante, el ataque recurrente de la crítica especializada "intelectual" gafapastoide insiste en señalar que el guión de las películas de Fulci es, en el mejor de los casos, caótico e incoherente, y en el peor, inexistente, siendo un cúmulo de escenas impactantes y de mal gusto enlazadas de mala manera. A lo largo de su carrera, Lucio Fulci, lejos de desmentir esa teoría, la confirmaba, argumentando que las exigencias de producción del cine exploitation no le permitían desarrollar esos argumentos convenientemente y debía centrarse en las escenas que, en última instancia, su público demandaba, esto es, escenas de destripamientos, descuartizamientos, tetas y culos. "Un gato en el cerebro", testamento fílmico de Lucio Fulci (el director fallecería 6 años después), parece confirmar esta teoría, sincera y oportunista a partes iguales, con una trama llena de escenas gratuitas de gore sanguinolento, despelotes generalizados y sin ningún tipo de coherencia argumental (bueno, sí, la justificación a tanto cafrerío es que son alucinaciones de Lucio Fulci, con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho). Con este acto arrogante y divertido, Lucio Fulci, lejos de pedir perdón por su obra cinematográfica, la reafirma, sintiéndose orgulloso de ella porque, en última instancia, cumplía a la perfección con su objetivo: estremecer al espectador.
La peli comienza siendo un ejercicio metacinematográfico donde realidad y ficción se entrelazan continuamente. En clave de sorna y humor negro, Lucio Fulci hace una reflexión sobre su cine y su impacto en el público y en la cultura popular. De esta manera, interpreta a un director asaltado por las dudas y los miedos, temeroso de que su obra sea, en el fondo, una basura sádica y grotesca. ¿Dar al público lo que quiere es una justificación para filmar tanta aberración criminal y sexual? Angustiado por la certeza de que su herencia cultural al mundo del cine sea oportunista e insignificante (como tantas veces le ha repetido la "cúpula" cultural), por primera vez en su vida está más perdido que un pingüino en un garaje y continuamente atormentado por las escenas de terror que regaló al mundo. No obstante, y como no podía ser de otra manera, al final de la película Lucio Fulci destierra todas estas dudas y reafirma su papel de narrador de historias de terror cuyo principal objetivo es entretener al respetable público.
El film es muy divertido, sobre todo porque tiene muchas bromas y muchos guiños para el espectador. Por ejemplo, hay una escena en la que un grupo de periodistas alemanes visita a Fulci para rodar un documental. A Fulci se le va la olla y se imagina rodando una escena en la que unos nazis están en medio de una orgía. Cuando recupera el sentido, se da cuenta de que le ha pegado una hostia a un cámara y a la entrevistadora ha intentado desnudarla. La mujer, lejos de indignarse, le da las gracias, confirmando la idea de que contra más nos putea Lucio Fulci con sus escenas horripilantes y desagradables, más agradecidos le estamos. Por otro lado, el director tiene el desparpajo de recrear una de las escenas clásicas de Hitchcock, la de la ducha de "Psicosis" pero siendo fiel a su inimitable estilo, es decir, sacando mucha sangre y mucha teta. Este tono de reflexión, autocrítica y poca vergüenza caracteriza la primera parte del film, pero, desgraciadamente, el argumento acaba cayendo en una monotonía un tanto aburrida protagonizada por las cada vez más numerosas escenas gore que son pura entelequia, principio y fin en sí mismas y que a pesar de que están bien hechas, son completamente gratuitas y acaban cansando (sobre todo porque se alejan del principal interés del film, ese tratamiento metacinematográfico lúcido y desmitificador de Lucio Fulci).
En fin, "Un gato en el cerebro" es una película imprescindible para todo buen seguidor de Lucio Fulci y un film muy divertido a la par que desagradable y bestia, en la línea de nuestro querido director fetiche, que con el paso de los años no perdía facultades sino que aumentaba exponencialmente su mala uva.
Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de ThraumaTube.

novia de Re-Animator, La

La novia de Re-Animator (Bride of Re-Animator, 1990, USA)
Dirección: Brian Yuzna
Guión: Brian Yuzna, Woody Keith y Rick Fry adaptando una serie de historias de H.P.Lovecraft a su manera (retorcida y demente)
Género: Científicos locos, monstruas con su corazoncito, zombis hiperactivos, cabezas volantes y engendros con brazos y pies en los sitios más insospechados
Intérpretes: Jeffrey Combs (que sigue igual de majareta), Bruce Abbot (que sigue igual de agilipollado), Dave Gale (que sigue tan cabrón como siempre, pero como esta vez no tiene manos, no le puede tocar las tetas a nadie), Claude Earl Jones (este es nuevo, un teniente de policía cabrón), Fabiana Udenio (una muchacha italiana del Perú) (¡¿?!) y Kathleen Kinmont (una muchacha enfermita que no sabe lo que van a hacer con su cabeza)
Sinopsis: Tras cargarse a media universidad de Miskatonic con su líquido verde fosforito, los doctores Herbert West y Dan Cain deciden irse al Perú a pegar tiros con la guerrilla. Allí descubren por casualidad un lagarto que por lo visto tiene en su interior el elemento que les faltaba para poder reanimar a la gente sin que se vuelvan locas perdidas. Con el bicho debajo del brazo, deciden volver a Estados Unidos para continuar con sus experimentos. Pero en esta ocasión Herbert West no se limitará a reanimar carne muerta...¡Esta vez jugará a ser dios y creará vida nueva! ¡ja, ja, ja, ja! (el tío está como una cabra)

Antes que nada, un llamamiento a los señores y señoras del interné que en sus páginas especializadas de cine se dedican a copiar y pegar las sinopsis de las películas sin verlas antes: vamos a ver, que aunque hayan pasado cinco años entre la realización de la primera y la segunda parte, a nivel argumental sólo han transcurrido 8 meses entre película y película, así que por favor, corríjanme el dato que queda mu chusco. Y ahora sí, a continuación viene el comentario de la película per se.
Tras el éxito sin parangón de "Re-animator", era de cajón que tenían que hacer una segunda parte, no sólo para sacarse sus dinerus extras, sino también porque el tema del líquido verde fosforito todavía daba mucho juego. Y en efecto, Brian Yuzna (productor de la primera parte y otro gamberro sin sensibilidad por las buenas costumbres) siguió tirando de la manta del género de los mad doctors para hacer otro homenaje al monstruo más famoso e incomprendido del cine de terror: no, no me refiero a Alien, me refiero al monstruo de Frankenstein, y en esta ocasión, a la novia del mismo, quicir, a la muchacha con los pelos de punta que salió en la peli "La novia de Frankenstein" (James Whale, 1935), donde el buen doctor intentaba hacerle una parienta al monstruo pero ella dice que nones, que prefiere a un tío bueno y con estudios antes que a un monstruo hecho con partes humanas.
Pues bien, Brian Yuzna, como buen productor, sabía perfectamente cuales eran los puntos fuertes de la primera parte y en esta ocasión no duda en repetir el esquema del éxito a pies juntillas, esto es salvajismo, gamberrismo, cafrerío, gore chorreante y mucho humor negro. Por ello, el degustador de "Re-animator" no se sentirá decepcionado con la secuela, ya que Brian Yuzna le da lo que espera (y en cantidades industriales) aunque, quizás por ello, se echa en falta algo de originalidad en la trama, la cual no evoluciona en absoluto (ni falta que le hace, por otra parte).
¡Pero basta ya de situaciones grotescas! porque el leit motive de "La novia de Re-animator" es, ni mas ni menos, que el amor puro y casi-virginal que siente el doctor Dan Cain por su difunta novia Meg, que entre casquete y casquete, lo que más quería de ella era su corazón (literalmente). Este amor le mantendrá agilipollado durante toda la película y le hará cometer todo tipo de barbaridades. No obstante, una cosa es estar enamorao y otra resistirse a los impulsos de la carne, y aunque el Dr. Cain ama platónicamente a su difunta Meg, el tío es un picha brava y se acuesta con la muchacha italiana del Perú y hará tentativas con una enferma del hospital (por cierto, por internet corren rumores de que el actor Bruce Abbot es el hermano gemelo perdido de Jesulín de Ubrique. Seguiremos informando).
Pero no nos engañemos, por mucho que llore el Dr. Cain, el auténtico protagonista del film es el infame e histriónico Dr. Herbert West, interpretado con muy poca vergüenza por Jeffrey Combs, que lejos de pisar el freno, inyecta a su personaje más grandilocuencia, amoralidad y mala baba.
No obstante, en esta ocasión Combs también aporta a su personaje un retorcido sentido del humor, en especial con los engendros que crea el chacho tan guapamente a partir de restos humanos, como la tarantela de dedos y ojo o la mano-pierna. Y, cómo no, ahí estás sus monólogos desquiciados sobre la vida y la muerte o sus frases memorables como "¡Apartaos de mí...DESHECHOS!". Lo único que chirría en el personaje es el nimio detalle de que en la primera parte lo electrocutaron y se lo cargaron entero y ahora vuelve a aparecer sin estar chamuscado ni nada y sin dar ninguna explicación a la resurrección (y no me vale que fue con el líquido verde fosforito).
Otro elemento a destacar es la ambigüedad en la relación entre West y Dan: claramente, West manipula al agilipollado apelando a sus sentimientos para crear sus engendros abominables. No obstante, también parece haber algo más. Parece como si West necesitara a un amigo para seguir realizando sus investigaciones, no solo a nivel intelectual sino también a nivel sentimental (incluso a nivel power-gay). De ahí los celos que me coge el muchacho cada vez que Dan intima con una moza jamona.
El apartado charcutero tampoco decepciona, manteniendo el listón muy alto en cuanto a repugnancia y visceralidad se refiere. Nunca unas entrañas, unas babas y unos higadillos estuvieron tan bien reproducidos (ni dieron tanto asquito). La joya de la corona es nuestra novia cadáver, diseñada para el amor y para la lucha libre, a la que se le ve todo por dentro y por fuera y con unos pelos que ya es hora de que vaya a un todo a 100 y se compre un peine.
Lo único decepcionante en la película es su desenlace, muy precipitado y caótico, calcadito de la primera parte pero sin su garra ni su originalidad. Hay muchos muertos dando por culo en plan desmadre total pero apenas sucede nada de interés, y además, la cabeza borradora interpretada por Dave Gale está muy infravalorada y apenas se le saca todo el jugo, que uno espera ver una venganza del copón (sobretodo después de la genial introducción) y todo queda muy decepcionante: se cose dos alitas a la cabeza y santas pascuas (lo más lógico es que se hubiera cosido también dos manos para catar género). Otro aspecto negativo del film es que apenas hay despelotes ni tocamientos impuros.
Pero que estos detalles desafortunados no te confundan: "La novia de Re-animator" es una genial y divertidísima película de visionado obligatorio. Posee la esencia desenfadada, pícara y grotesca de la primera parte y además nos cuenta una bonita y desmenbrante historia de amor.
Aquí os dejo el trailer de la peli, del canal de Deathdealeus1984.

Terror en el convento

Terror en el convento (L´altro inferno aka the other hell aka Guardian of hell, 1981, Italia)
Dirección: Bruno Mattei (el iluminado de "Apocalipsis caníbal"...que dios nos coja confesados)
Guión: Bruno Mattei y Claudio Fragasso
Género: Monjas alucinadas, revoltosas y un pelín satánicas (pero no mucho)
Intérpretes: Franca Stoppi, Carlo de Mejo, Francesca Carmeno y, ¡atención todo el mundo! ¡Franco Garofalo, alias ¡SANTORO, el mata-zombies!
Sinopsis: Con las cosas del demoño no se juega y en un convento aparecen dos monjas muertas en extrañas circunstancias. El obispado manda a un cura carroza a investigar lo sucedido pero al día siguiente se va del convento con más miedo que un perrito chico, convencido que el demonio ha hecho acto de presencia y está controlando a las monjas. Pero por allí pasaba un cura progresista moderno detective privado que con la ciencia, la física, la química y las nuevas tecnologías, se propone resolver el misterio de las monjas satánicas. ¡Pobrecillo, no sabe lo que le espera! (aunque, por otra parte, el tío ligará y todo)

El bueno de Bruno Mattei no se caracteriza por la sutiliza precisamente, y aquí tenemos un monja-exploitation muy grotesco y pasado de rosca, que parece que los actores se han tomado 20 litros de Red Bull porque andan muy sobreactuados, gritando y subiéndose por las paredes a la mínima ocasión (lo cual es divertidísimo y te partes la caja de risa). A la hora de copiar, esta película tiene influencias de un montón de géneros y películas de éxito, tales como "El exorcista" (si una monja no cae poseída a lo largo del día es que algo raro ocurre), "La profecía" (con una anticristo liando un idem), "Carrie" (sobretodo en la escena final), cualquier película de zombies (al final también se levantan todos los muertos de la película en plan romería) e incluso tiene influencias de Astérix el Galo, porque al igual que le pasó a Obélix cuando se cayó en la marmita de Panoramíx y adquirió superfuerza, en esta peli un bebé cae en una olla de agua hirviendo y obtiene superpoderes. Desgraciadamente también tiene algo de Mondo y se ve como a una gallina le cortan la cabeza en vivo y en directo. No obstante, "Terror en el convento" también influirá en películas venideras, como "Agnes de dios" o "Estigmata" porque la peli de Mattei tiene una monja con estigmas sangrantes, supurantes y puteantes. Los efectos especiales son correctos en cuanto a casquería y gore se refiere (sobretodo en el apartado de babas y entrañas indeterminadas) pero hay momentos que no tienen perdón de dios, como cuando salen los ojos del demonio, que en realidad son dos diodos de color rojo que se encienden y se apagan intermitente y vergonzantemente. Los actores, como ya dije en un principio, no conocen lo del término medio, y bien están sosos o por el contrario están revolucionados perdidos, gritando, gesticulando violentamente y poniendo caras raras y exageradas, lo cual potencia de manera no premeditada el tono cómico de la película (el comienzo del film es superdivertido, con la monja Asumpta fuera de control destripando todo lo que se pone en su camino). También llama la atención esa misteriosa habitación del convento, mitad sala de autopsias, mitad tanatorio y mitad botica de la abuela, con sus alambiques y sus tubos de ensayo, que lo mismo sirve para descuartizar a monjas como para guardar muertos como para hacer pociones mágicas. En cuanto a la trama, pues lo típico en una peli exploitation, avanza a trompicones de manera atolondrada y confusa a merced de los golpes de efecto, casi siempre relacionados con la muerte bestial de alguno de los personajes. Y aunque la película tenga una explicación más o menos coherente, Mattei se decanta por un final sorpresa muy a lo "Fulci" con susto final y con ningún sentido. Por cierto, para los morbosillos que busquen en la película alguna escena lésbica entre novicias, que no pierdan el tiempo, que en la peli apenas hay sexor, viéndose al principio alguna tetilla y poco más.
Resumiendo, esta película es una salvajada sin complejos muy al estilo de Bruno Mattei, ideal para disfrutarla con una mirada indulgente y compasiva, porque algunas escenas son pelín ridículas (pero muy divertidas). También se la recomiendo a todas aquellas lectoras que estudiaron en un colegio de monjas y no guardan un buen recuerdo de ello.
Aquí os dejo un mini-trailer del film, cortesía de micarone.
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Y como el video es muy corto, aquí os dejo también una escena de la película: el cura progre contra la monja canosa, cortesía de omega7661.

Re-Animator

Re-Animator (Re-Animator, 1985, USA)
Dirección: Stuart Gordon
Producción: Brian Yuzna
Guión: Un día Stuart Gordon y Williams Norris se fumaron un porro y adaptaron a H.P. Lovecraft a su manera
Género: Gore a punta pala, Mad Doctors, zombies escandalosos y jinetes sin cabeza pero con las manos muy largas
Intérpretes: Jeffrey Combs (Herbest West, el profesor chiflado), Bruce Abbott (el doctor gilipuertas), Barbara Crampton (la novia magreable del doctor gilipuertas), David Gale (el doctor sin cabeza magreador de la novia del doctor gilipuertas)
Sinopsis: Dan Cain es un tío con suerte: no sólo es el estudiante de medicina más brillante de la Universidad de Miskatonic, sino que también se está tirando a la hija del Decano (¡Qué cabrón!). Pero la suerte se le acaba cuando acepta como compañero de piso al excéntrico Herbest West, otro brillante estudiante que fue expulsado de su antigua universidad en Suiza quizá porque a su antiguo profesor le explotaron los huevos oculares. Pues bien, al poco de mudarse el tío a la casa, Dan empieza a observar pequeños detalles discordantes: frascos con un líquido verde fosforito, gatos muertos resucitados con mala leche, cadáveres que reviven y ahostian al personal y masacres y mutilaciones en la universidad que ríete tú del plan Bolonia.

¡Madre del amor hermoso! ¡Esto SÍ que es gore del bueno y lo demás son cuentos! Yo no sé lo que se fumaron Stuart Gordon y Williams Norris esa noche cuando adaptaron "Herbest West: Reanimador", una serie de relatos de H.P. Lovecraft (1890-1936), pero yo quiero un puñado, porque el invento les salió de fábula. Nos encontramos ante una película que en esencia es como los viejos films clásicos de "Mad Doctors" de la Universal, de la Hammer e incluso de Corman: hay engendros monstruosos fruto de la ciencia más desalmada e inconsciente, hay malvados villanos arrogantes y egocéntricos y hay frágiles y voluptuosas damiselas que rescatar. Pero Stuart Gordon sabe darle al asunto un tono canalla y excesivo en todos los sentidos. "Re-animator" es genial no sólo porque tenga escenas completamente demenciales, salvajes, gamberras y grotescas, sino porque todas estas locuras están magistralmente plasmadas con un gran sentido del humor. Por un lado tenemos el histrionismo de Jeffrey Combs, que interpreta al bueno de Herbert West de manera desquiciada e hiperbólica, con toneladas de fanatismo y amoralidad al más puro estilo del Dr. Frankenstein de Peter Cushing hasta arriba de Red Bull. Por otro lado, la trama da pie a todo tipo de excesos, ya que los muertos revividos no son los típicos zombies romerescos que andan a la pata coja más lentos que el caballo del malo, sino que son del estilo Boyle-Sinner, rabiosos, hiperactivos y más bestias que un arado a pedales. Esto da pie a escenas vandálicas y desenfrenadas donde los reanimados cometen todo tipo de burradas y ultrajes al pundonor y al buen gusto (¡qué guay!) como por ejemplo la memorable escena del reanimado-culturista que se lo lleva todo por delante a base de hostias y dentelladas. No obstante, toda esta orgía de sangre y destrucción no hubiera resultado convincente sin el gran trabajo en los efectos especiales de Carl Buechler, el cual crea unos monstruos supurentos, sanguinolentos y estremecedores (gracias, sobre todo, a un maquillaje soberbio). El film también tiene momentos culturales, como la obligada escena de despelote femenino protagonizada por Barbara Crampton, atada y en pelota picada bajo la atenta mirada del doctor sin cabeza que se la quiere trajinar y al que las manos también se le van a caer de tanto tocar.
La recta final de la película es antológica, un desmadre total lleno de muertos, sangre y tripas volantes, aunque también tiene sus momentos tiernos, como ese zombi-papi que al final se pone del lado de su hija. Y la última escena es un inteligentísimo "continuará" que propiciaría dos secuelas: "La novia de Reanimator" (1990) y "Beyond Re-animator" (2003), con la misma línea editorial de la primera aunque sin su frescura y originalidad.
Resumiendo, "Re-animator" es una obra de culto dentro del cine de terror, revolucionando el gore gracias a sus altas dosis de desparpajo, diversión y salvajismo, pero también por su gran profesionalidad a nivel artístico y técnico.
Aquí os dejo un trailer de la película, cortesía de PostDecadantTrailers.


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Aenigma

Aenigma (Aenigma, 1987, Italia e Yugoslavia)
Director: Lucio Fulci
¿Guión?: Lucio Fulci one more time
Género: Aparecidos encabronados, estudiantes hiperdesarrolladas y gore bucólico a lo fulci
Intérpretes: Lara Lamberti (estudiante potente), Jared Martin (Neurólogo ligón), Milijana Zirojevic (muchacha feucha pero de buen corazón), Sophie d´Aulan (rubia oxigenada que se tiene que hacer las cejas). Por cierto, en algunas páginas webs el tema de los interpretes no hay por donde cogerlo, porque ponen actrices que no salen en la peli, como Caitlin O´Heaney o Suzy Kendall. En fin, es lo que pasa por copiar y pegar.
Sinopsis: Los estudiantes cabrones de un internado le hacen una broma pesada a una muchacha cuya belleza no entra dentro de los cánones socialmente establecidos (resumiendo, que la tía es fea). La broma acaba muy mal porque a la pobre la atropella un coche y la deja en coma. Justo cuando muere, su espíritu se eleva para ir al cielo con los ángeles, pero antes, se lo piensa mejor y se mete en el cuerpo de una estudiante potente, a la cual controla para vengarse de sus antiguos compañeros de clase, por listos. Además, sacará tiempo para darse el lote (sexual) con un neurocirujano.

Con su desparpajo y poca vergüenza habitual, nuestro Lucio Fulci nos brinda otra peli confusa, atolondrada y efectista con un guión inmaterial lleno de diversión y cafrerío. En esta ocasión, el maestro toma prestado los elementos esenciales de Dario Argento para contarnos una historia de estudiantes en un internado que nos recuerda irremediablemente a "Suspiria", aunque, por supuesto, no llega a la genialidad del film de Argento. No obstante, en esta ocasión, Fulci crea un argumento muy interesante lleno de ambigüedad y debate, ya que la "mala" de la película tiene motivos de sobra para vengarse y los "buenos" son unos cabrones insoportables arios de bote. Por ello, al espectador no le cuesta nada identificarse con la pobre muchacha que ha sido marginada por su aspecto y por su clase social (que por lo visto la madre era la limpiadora del centro y también le hacían burla con eso). No obstante, al final Fulci se decanta por el bando de los guapos, quizás porque la venganza nunca es el camino correcto y termina degenerando en maldad, o quizás porque los espectadores somos gilipollas y siempre nos identificamos paradójicamente con los guapitos/as de las películas y el tito Fulci quería un happy end. Aunque reconozco que el final me emocionó un poquito, ya que la "mala" del film es perdonada por todos sus asesinatos y descuartizamientos y por fin puede descansar en paz.
A parte de su mensaje filosófico y todo eso, la película tiene las incongruencias y las excentricidades propias del director y que tanto nos gustan. Para empezar, están esas estudiantes de instituto con más de 20 años, macizas y esculturales que están para hacerles un favor, que digo yo que cuando yo estudiaba en el instituto no había muchachas así. Por otro lado, se supone que la historia ocurre en Estados Unidos, y para conseguir el ambiente, a Fulci no se le ocurre otra que llenar las parades de posters del Super-Pop de Rocky Balboa, James Dean, Tom Cruise o Snoopy. Destaca por méritos propios el apartado sanitario del film, con esas cutre-pantallas de lectura de ondas o esas palas de desfibrilación que no dan corriente ni nada. Pero el summum es ese neurocirujano cassanova que de oca a oca y tiro por que me toca se pasa por la piedra a todas las estudiantes del internado.
En el apartado gore, la película se defiende bien, con escenas campestres como la del ejército de caracoles que harían las delicias de Patricia Highsmith o esas estatuas y cuadros que se cargan al personal culturalmente.
Resumiendo, la película es otra rareza oportunista exploitation de Fulci pero como es simpática y entretenida se lo perdonamos y a disfrutar.
Aquí os dejo el trailer del film, cortesía de neverlando74.

Repo! The Genetic Opera


Repo! The Genetic Opera (Repo! The Genetic Opera, 2008, USA)
Dirección: Darren Lynn Bousman
Guión: Darren Smith y Terrance Zdunich
Género: Más o menos como si mezclases "The Rocky Horror Picture Show" y "El fantasma del paraíso" con la saga "Saw"
Intérpretes: Anthony Stewart Head (¡Giles!), Alexa Vega, Paul Sorvino, Paris Hilton (que interpreta a una millonaria descerebrada, qué cosas...) y Terrance Zdunich
Sinopsis: El futuro de la humanidad está fatal: una plaga chunguísima está acabando con los órganos internos del ser humano y de paso los mata. No obstante, para superar la crisis y sacar dinero por el camino, surge una compañía que vende todo tipo de órganos a todo aquel que lo necesite. No obstante, si te retrasas en el pago, un maromo llamado Repo Man irá a tu casa y te arrancará el órgano trasplantado sin anestesia ni nada.

Bueno, bueno, bueno... reconozco que "Repo! the genetic opera" me produce sensaciones contradictorias. Sin paños calientes, la peli es un intento fracasado de hacer el "Rocky Horror Picture Show" del siglo XXI (de ahí que, nada más empezar, se cuelguen el cartelito de "an instant cult classic") (di que sí, con dos cojones, en el siglo tuentiwant no es el público quien decide qué es una obra de culto, sino los productores). La peli, en su mayor parte, queda bastante artificial y forzada, no hay provocación ni riesgo y todo es un negocio muy bien calculado y controlado (apenas un año antes Tim Burton hizo otro musical "cortante": "Sweeny Todd"). Una de las grandes inocógnitas que tengo es a quién carallo va dirigido el film: ¿a los amantes de los musicales? pues cuando vean los descuartizamientos plan Saw 2 se le van a quitar las ganitas de seguir escuchando música; ¿a los amantes de la saga Saw? pues se van a aburrir bastante con todo el culebrón del padre, la niña y el espíritu santo, con todas esas historias romanticonas que no salen del tópico y con toda esa tragedia de andar por casa (sacada directamente de "El fantasma del paraíso" de Brian de Palma).
No obstante, debo reconocer que la película me gustó bastante (sobre todo porque ignoré los patéticos y pretenciosos intentos del director y los productores por hacer una "cult movie"). La peli es divertida y tiene varios números musicales muy logrados. Por otro lado, el co-protagonista del film es nada más y nada menos que ¡Ruper Giles, el vigilante de Buffy Cazavampiros! que el tío es un pedazo de cantante y es, sin duda, lo mejor de la película. Después está la protagonista femenina, Alexa Vega, fenomenal en su papel de mosquita muerta con la edad del pavo. También destaca Terrance Zdunich, interpretando a un ladrón de tumbas canalla, aunque en ocasiones su papel de "narrador" queda bastante forzado. No obstante, para los medios de comunicación convencionales (léase gilipollas e indocumentados) la protagonista del film es ¡Paris Hilton! (aunque la verdad es que la muchacha sale tres o cuatro veces y no lo hace mal del todo).
En fin, que la película es recomendable pero avisados quedáis, que el director es el de Saw 2, 3, 4 ad infinitum, así que no le pidáis peras al olmo, que el chaval es bastante limitadito (aunque me parece que, como en toda la saga Saw, el director es lo de menos, que todo está atado y bien atado por los productores).
Aquí os dejo el trailer del flim, cortesía de abaldoviyuste

Demons 2

Demons 2 (Demoni 2...L´incubo ritorna, 1987, ITA)
Dirección: Lamberto Bava
Productor: Dario Argento
Guión: Dario Argento
Género: Zombis demonios y cabrones
Intérpretes: Bobby Rhodes, Coralina Cataldi Tassoni, David Edwin Knight y ¡
Asia Argento en su primer papel!
Sinopsis: Varios inquilinos de un piso de lujo están viendo una peli de terror que se parece un montón a Demons: varios "adolescentes" van a unas ruinas, encuentran un esqueleto de un demonio y la más tonta del grupo se hace un corte en la mano y la salpicadura le da al bicho y resucita. Pues bien, el mismo bicho se fija en una teleespectadora que está buena y sale por la pantalla de la televisión con dos cojones. Tras cerrar el edificio herméticamente empieza a contagiar a todos los inquilinos a base de mordiscos, arañazos y putadillas varias. Los supervivientes no saben donde esconderse de esta invasión okupa.

Pues nada, aquí está el ritorno de los incubos dando por culo como solo ellos saben hacerlo. Esta segunda parte del clásico de la casquería fina "Demons" no tiene nada que envidiar a su predecesora, porque tiene más de lo mismo: transformaciones demoníacas y alucinógenas, mutilaciones supervariadas y originales y una atmósfera de angustia a través del encierro de sus personajes. Es cierto que la trama es una copia de la primera parte, sustituyendo el cine por el complejo de apartamentos (incluso un personaje repite: el señor de color calvo que en la primera parte era un chulo-putas y en esta es un profesor de gimnasio que al final le arrancan los huevecillos), pero la trama es tan divertida y desmelenada que al final le perdonamos todo, incluso ese "happy end" descafeinado y decepcionante. Además del señor negro (nuestro Bobby Rhodes), destaca Coralina Cataldi Tassoni, que aquí interpreta a una niña super-pija que monta un guateque para sus compis de su pandilla y claro, al final se convierten todos en demonios ye-ye. Y no nos olvidemos de ese mini-demonio joputa, más falso que una moneda de tres euros y de esos pobres culturistas siendo masacrados en el gimnasio.
Aquí os dejo el trailer de la peli, por cortesía de
jewbo23.