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Castle Freak

Castle Freak (Castle Freak aka Un castillo alucinante, 1995, USA)
Dirección: Stuart Gordon
Productora: Full Moon Enterprises
Guión: Stuart Gordon y Dennis Paoli, basado en un cuento de H.P. Lovecraft: "The Outsider"
Música: Richard Band
Fotografía: Mario Vulpiani
Género: monstruos capados comegatos
Intérpretes: Jeffrey Combs (el de Re-animator), Barbara Crampton (la de Re-animator), Jonathan Filler (éste no salía en Re-Animator), Jessica Dollarhide (ésta tampoco)
Sinopsis: Una familia norteamericana hereda un castillo italiano en plena Italia y allá van ellos to felices para venderlo y llevarse la pasta. La familia está compuesta por el padre, un ex-alcohólico que por su culpa su niño murió y su niña quedó ciega; la mujer, que tiene a pan y agua a su marido desde el accidente; y la hija ciega que esperemos que tenga 18 años porque todo el mundo le quiere meter mano. En fin, la primera noche que pasan en el castillo escuchan ruidos extraños y lamentos de las catacumbas. La chacha dice que en el castillo ocurren fenómenos paranormales, porque el que llora es el fantasma del hijo de la Duquesa, que por lo visto lo mató su propia madre para vengarse del marido, que la había dejado abandonada por una pelandrusca más joven. Señora, pues casi acierta, porque matarlo no lo mató, pero lo que sí hizo la duquesa fue encerrar a su hijo en una mazmorra, cortarle la picha y darle de latigazos todos los días durante 40 años hasta que la mamma murió. Como es lógico, el chaval tiene un poquito de resquemor y se va a desahogar con los miembros de la familia.

Para bien o para mal, Stuart Gordon siempre está innovando cosa mala y dando por saco con sus películas gamberras, bizarras y políticamente incorrectas, y este castillo alucinante (alucinado estaba el que le puso el título en castellano) no es una excepción ya que la peli tiene de todo menos presupuesto. Siguiendo su costumbre de adaptar los cuentos de H.P. Lovecraft con la punta del nabo, Gordon vuelve a liarla parla estremeciendo mentes y estómagos con sus bestialidades pasadas de rosca y su peculiar humor negro carbón y cabrón. Desgraciadamente, el punto débil del film es su escaso presupuesto, que no tenían ni para pipas, y eso se nota un montón tanto a nivel artístico como técnico, quedando todo un pelín chusco y cutre-lux.
No obstante, la historia que cuenta la película es potente y llena de muchísimos matices. Tomando como punto de partida el enclaustramiento forzoso del protagonista del relato "El intruso" (también conocido como "El extraño"), Stuart Gordon diseña una criatura marcada por el odio ciego y la crueldad, dando como resultado un bicho patético y salvaje, que sólo sabe expresarse a través de la violencia pero que tiene la curiosidad y las pocas luces de un niño de teta. Esta combinación de ingenuidad y bestialismo es el motor de la película, marcando al resto de personajes de manera directa. No obstante, el verdadero protagonista del film es el personaje interpretado por Jeffrey Combs, un padre de familia un poquito alcohólico y putero con un montón de defectos pero que en el fondo es buena persona y quiere lo mejor para su mujer y su hija. El tío es un hombre completamente normal que no tiene ninguna virtud y que, como todo el mundo, a veces se ve superado por las circunstancias. Barbara Crampton interpreta a la esposa y madre castrante, que no le perdona una al marido y a la niña la tiene amargaita con tanta sobreprotección. Y la hija ciega es la conveniente víctima en edad de merecer y que por motivos del guión saldrá en ropa interior (aunque es verdad que la muchacha protagoniza una de las pocas escenas tiernas del film, cuando el monstruo comprende que la tía es ciega y siente lástima por ella). Otro aspecto interesante del film son los extraños e incestuosos vínculos entre los personajes de la película, ya que todos son miembros de una familia degenerada y donde comen dos comen tres. Por desgracia, todos estos personajes y buenas ideas están a medio desarrollar debido al escaso presupuesto, quedando todo a medio cocinar y sin ser explotadas en todo su esplendor. Por otro lado, el desarrollo de la trama es predecible y un tanto aburrido, poniéndose la cosa interesante cuando el bicho decide hacer una masacre.
En cuanto al despelote, pues haberlo haylo, aunque por desgracia no se despelota mi Bárbara Crampton sino una muchacha de color con un pelazo impresionante. Las escenas de sexo son bastante crudas y desagradables, sobretodo cuando el monstruo mete el hocico.
Resumiendo: "Castle Freak" es una peli con mucha potencialidad pero que en el acto es un poco deficiente. No obstante, Stuart Gordon consigue crear una atmósfera malsana y siniestra muy lograda y desagradable. Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de fullmoondirect.

Re-Animator

Re-Animator (Re-Animator, 1985, USA)
Dirección: Stuart Gordon
Producción: Brian Yuzna
Guión: Un día Stuart Gordon y Williams Norris se fumaron un porro y adaptaron a H.P. Lovecraft a su manera
Género: Gore a punta pala, Mad Doctors, zombies escandalosos y jinetes sin cabeza pero con las manos muy largas
Intérpretes: Jeffrey Combs (Herbest West, el profesor chiflado), Bruce Abbott (el doctor gilipuertas), Barbara Crampton (la novia magreable del doctor gilipuertas), David Gale (el doctor sin cabeza magreador de la novia del doctor gilipuertas)
Sinopsis: Dan Cain es un tío con suerte: no sólo es el estudiante de medicina más brillante de la Universidad de Miskatonic, sino que también se está tirando a la hija del Decano (¡Qué cabrón!). Pero la suerte se le acaba cuando acepta como compañero de piso al excéntrico Herbest West, otro brillante estudiante que fue expulsado de su antigua universidad en Suiza quizá porque a su antiguo profesor le explotaron los huevos oculares. Pues bien, al poco de mudarse el tío a la casa, Dan empieza a observar pequeños detalles discordantes: frascos con un líquido verde fosforito, gatos muertos resucitados con mala leche, cadáveres que reviven y ahostian al personal y masacres y mutilaciones en la universidad que ríete tú del plan Bolonia.

¡Madre del amor hermoso! ¡Esto SÍ que es gore del bueno y lo demás son cuentos! Yo no sé lo que se fumaron Stuart Gordon y Williams Norris esa noche cuando adaptaron "Herbest West: Reanimador", una serie de relatos de H.P. Lovecraft (1890-1936), pero yo quiero un puñado, porque el invento les salió de fábula. Nos encontramos ante una película que en esencia es como los viejos films clásicos de "Mad Doctors" de la Universal, de la Hammer e incluso de Corman: hay engendros monstruosos fruto de la ciencia más desalmada e inconsciente, hay malvados villanos arrogantes y egocéntricos y hay frágiles y voluptuosas damiselas que rescatar. Pero Stuart Gordon sabe darle al asunto un tono canalla y excesivo en todos los sentidos. "Re-animator" es genial no sólo porque tenga escenas completamente demenciales, salvajes, gamberras y grotescas, sino porque todas estas locuras están magistralmente plasmadas con un gran sentido del humor. Por un lado tenemos el histrionismo de Jeffrey Combs, que interpreta al bueno de Herbert West de manera desquiciada e hiperbólica, con toneladas de fanatismo y amoralidad al más puro estilo del Dr. Frankenstein de Peter Cushing hasta arriba de Red Bull. Por otro lado, la trama da pie a todo tipo de excesos, ya que los muertos revividos no son los típicos zombies romerescos que andan a la pata coja más lentos que el caballo del malo, sino que son del estilo Boyle-Sinner, rabiosos, hiperactivos y más bestias que un arado a pedales. Esto da pie a escenas vandálicas y desenfrenadas donde los reanimados cometen todo tipo de burradas y ultrajes al pundonor y al buen gusto (¡qué guay!) como por ejemplo la memorable escena del reanimado-culturista que se lo lleva todo por delante a base de hostias y dentelladas. No obstante, toda esta orgía de sangre y destrucción no hubiera resultado convincente sin el gran trabajo en los efectos especiales de Carl Buechler, el cual crea unos monstruos supurentos, sanguinolentos y estremecedores (gracias, sobre todo, a un maquillaje soberbio). El film también tiene momentos culturales, como la obligada escena de despelote femenino protagonizada por Barbara Crampton, atada y en pelota picada bajo la atenta mirada del doctor sin cabeza que se la quiere trajinar y al que las manos también se le van a caer de tanto tocar.
La recta final de la película es antológica, un desmadre total lleno de muertos, sangre y tripas volantes, aunque también tiene sus momentos tiernos, como ese zombi-papi que al final se pone del lado de su hija. Y la última escena es un inteligentísimo "continuará" que propiciaría dos secuelas: "La novia de Reanimator" (1990) y "Beyond Re-animator" (2003), con la misma línea editorial de la primera aunque sin su frescura y originalidad.
Resumiendo, "Re-animator" es una obra de culto dentro del cine de terror, revolucionando el gore gracias a sus altas dosis de desparpajo, diversión y salvajismo, pero también por su gran profesionalidad a nivel artístico y técnico.
Aquí os dejo un trailer de la película, cortesía de PostDecadantTrailers.


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