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Solaris

Solaris (Solaris, 2002, USA)
Dirección: Steven Soderbergh
Productora: 20th Century Fox y el James Cameron
Guión: Steven Soderbergh basado en la novela de Stanislaw Lem
Música: Cliff Martínez
Fotografía: Steven Soderbergh
Género: Ciencia ficción y drama humano y metafísico
Intérpretes: George Clooney, Natasha McElhone, Jeremy Davies, Viola Davis
Sinopsis: Por lo visto, hay un planeta nuevo en la otra punta del universo llamado Solaris que es un misterio para los científicos, por eso mandaron una estación espacial para investigarlo. Desgraciadamente, un buen día, los científicos de la estación cortaron toda comunicación con la Tierra y dijeron que de volver a casa nanai, que ellos se quedaban junto a Solaris ad infinitum. Por este motivo la autoridad competente manda a la estación espacial a George Clooney, que aquí interpreta a un psicólogo muy bueno, para descubrir qué le ha pasado a los miembros de la tripulación y, si están vivos, para convencerlos de que regresen a la Tierra. Y allí va el chavea, sin saber que su vida cambiará para siempre porque Solaris tiene el poder de convertir los sueños en realidad.

La ciencia-ficción es un género con muchas variantes y bajo este epígrafe podemos encontrar películas muy diferentes entre sí. Pues bien, el "Solaris" del siglo XXI, que es remake de la película homónima realizada por Andrei Tarkovsky en 1972, entraría dentro del subgénero "Ciencia-ficción-coñazo", caracterizado por una puesta en escena minimalista, una ritmo narrativo muy muy lento, una música hipnótica monocorde y una presunta complejidad argumental que enmascara la simpleza del guión. A este subgénero pertenecen películas como "2001: una odisea en el espacio" o "Moon" y con esto ya está todo dicho. Si te van las space opera con sus naves espaciales lanzando rayos plan Star Wars o las películas de monstruos con atmósferas claustrofóbicas y terroríficas plan Alien u Horizonte Final mejor será que pases de largo a la hora de visionar la peli de Steven Soderbergh, porque lo más probable es que te aburras bastante. No obstante, desde aquí os invito a verla, ya que la peli sólo dura hora y media (a diferencia de las casi tres horas de la peli de Tarkovsky) y además cuenta con otros alicientes como la bellísima Natasha McElhone o el culito de George Clooney (que puestos a enseñar culos ¿por qué no enseñaron también el de mi Natasha? ¡qué injusticia!)
Al igual que en el libro o en la película original, Soderbergh aborda dos cuestiones fundamentales a la hora de narrar su historia: Primero, la lucha filosófica entre idealismo y materialismo, y segundo, el conflicto existencialista entre la predestinación y el azar. Pero el director norteamericano se centra casi exclusivamente en la relación romántica entre el protagonista (culo incluido) y su antigua compañera, mostrándonos mediante numerosos flashbacks la compleja unión de ambos personajes y su trágico desenlace. O sea, que nadie espere ver un análisis profundo de las relaciones humanas ni una crítica solapada al materialismo filosófico tal como reflejaba la película de Tarkovsky, ya que Soderberg limita bastante el campo de acción (quizás porque es consciente de sus limitaciones a la hora de emprender un proyecto de semejante envergadura) y nos cuenta una trágica historia de amor con toques existencialistas y va que chuta.
A nivel técnico la película es correcta, con unos efectos especiales adecuados para la historia que está narrando, o sea, muy sutiles y armoniosos. La peli también posee una absurda y gratuita sorpresa final que no sé por qué la han puesto, ya que no afecta para nada la trama principal. Y en cuanto a la pareja protagonista, pues la verdad es que no dan ni frío ni calor ya que la química entre ambos es casi inexistente. Soderbergh no consigue hacernos creer que la relación entre Clooney y mi Natasha es apasionada e inmortal, más bien parece la historia de una pareja pequeñoburguesa que discuten por chorradas. El drama, la fuerza, la tragedia y todas esas cosas que te ponen los pelillos de punta cuando te cuentan una buena historia de amor brillan por su ausencia en el film de Soderbergh.
En fin, "Solaris" es una película donde la ciencia-ficción es una excusa para contar una historia de amor. ¿Eso es bueno? ¿Eso es malo? pues ni lo uno ni lo otro, depende de como te levantes ese día y de cuales sean tus necesidades culturales.
Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de cheapflixmovies.

Old Boy

Old Boy (Old Boy aka Cinco días para vengarse, 2003, Corea del Sur)
Dirección: Park Chan-wook (o Chan-wook Park, tanto monta monta tanto)
Productora: Show East Co.
Guión: Park Chan-wook, Jo-yoon Hwang, Joon-hyung Im, basado en un manga de Nobuaki Minegishi
Música: Young-wuk Cho
Fotografía: Chung-hoon Chung
Género: Acción, misterio, intriga, drama humano y una miaja de filosofía oriental zen (compatible con los martillazos que da el protagonista)
Intérpretes: Min-sik Choi, Ji-tae Yu, Hye-jeong Kang, Dae-han Ji, Kah-pu Yoh (este último me lo he inventado)
Sinopsis: Oh Dae-su es un súbdito surcoreano, bebedor y mujeriego, que un día de lluvia lo cogen del cuello y lo encierran tan guapamente en una habitación sin ventanas y con una televisión marca Telefucker. El tío se pasa dentro de la habitación unos 15 años sin saber porqué está encerrado y después de tirarse de los pelos, intentar suicidarse, tener alucinaciones y hacerse unas pajillas, Oh Dae-su decide pegarle puñetazos a la pared para volverse superfuerte y darle su merecido al cabrón que le ha encerrado. Un buen día, Oh Dae-su despierta en una azotea, libre por fin, ante su estupor e incomprensión, ya que no es lógico que después de 15 años lo suelten tan fácilmente. Pero, por sus cojones, las cosas no van a quedar así, ya que el tío está obsesionado con vengarse de su secuestrador, que como lo encuentre le va a hacer la ralla en medio con un martillo...

"Ríe y el mundo reirá contigo. Llora, y llorarás solo". No, no es el mensaje de una galleta de la fortuna del restaurante chino de la esquina, sino el tema central de la película en cuestión, un mensaje muy recomendable que promueve el optimismo como filosofía vital pero que casi nadie hace caso, ya que vivimos agobiados con tanta paja mental que nos atormenta cotidianamente. Por ejemplo, si todos los personajes de la película hubieran seguido este proverbio, la de sufrimiento y golpes que se hubieran ahorrado los insensatos, pero nada, como el ser humano es gilipollas no aprendemos en cabeza ajena y así nos va. Porque desgraciadamente los sentimientos negativos son más fuertes y escandalosos que los positivos, y a menudo nos dejamos arrastrar por ellos en una orgía de desenfreno, destrucción y mal rollo, y esto es lo que les pasa a la pareja protagonista del film, que tanto ojo por ojo y al final, todos ciegos (o mudos, mejor dicho)
"Old Boy" es una maravilla de película, tanto por sus escenas de acción trepidantes, como por su trama enrevesada y apasionante llena de sorpresas y giros de guión, por su filosofía nihilista y confucionista a partes iguales y por su soberbio desarrollo de los personajes. Park Chan-wook ha realizado una película magníficamente trágica donde nada falta y nada sobra, donde los excesos brutales y el estatismo minimalista están justificados, ya que definen la complejidad de los personajes y su intrincada y enfermiza relación. La venganza, el castigo, el amor perdido y el amor recuperado son los cuatro pilares que sustentan esta película y sobre ellos se asientan las motivaciones de los protagonistas. La venganza es un impulso inhumano y monstruoso que es capaz de otorgarnos una fuerza ilimitada y una determinación obsesiva, pero sólo promueve los instintos más bajos y por ello a la larga es capaz de destruirnos. Cuando Oh Dae-su es liberado, en lugar de buscar a su hija y rehacer su vida con sus seres queridos, le da prioridad a su deseo de venganza, y así nos luce el pelo. El castigo es una satisfacción mezquina y vacía que cuando se lleva a cabo lo único que deja tras de sí es un sentimiento de inutilidad y de angustia, y el único camino tras infringir castigo es castigarse a sí mismo. Cuando Oh Dae-su castiga a sus enemigos, en realidad se está dañando a sí mismo sin saberlo, ya que cada martillazo le aleja de su verdadero objetivo: obtener la paz de espíritu y recuperar el amor perdido. Porque el amor es, en última instancia, por lo que vive y sufre el ser humano, y los personajes de la trama girarán en torno a él desesperadamente en un intento de recuperarlo, no obstante, los muy infelices lo intentan por el camino equivocado, ya que alimentan ese amor perdido con mucho odio y resquemor, aferrándose a lo que fue en lugar de a lo que es.
¡Pero basta ya de filosofía! "Old boy" es, ante todo, una increíble película de acción hiperbólica directamente sacada del manga al que adapta, con infinidad de golpes, cortes, laceraciones y contusiones llenas de sangre y moratones. De entre todas las escenas de acción destaca la del pasillo, un impactante plano secuencia en el que Oh Dae-su se enfrenta a una docena de matones a martillazo limpio y que es una maravilla rítmica de coreografía. Pero claro, reducir "Old Boy" simplemente como una película de acción es como tener un tío en Graná, que ni tiene tío ni tiene na, y es obviar mucho de los matices del film que le dan sustancia.
En cuanto a los personajes, la trama gira en torno a tres de ellos: Oh Dae-su, Mido y el malo de la peli (que no digo quién es para no chafar la sorpresa). Oh Dae-su es una fuerza primigenia de belloterismo y cuyo motor es su obsesión por vengarse. Pero ante todo es un gigante con pies de barro, lleno de debilidades y flaquezas. Su gran error es ignorar el amor que aún tiene en su interior aunque al final lo descubrirá por las malas, pasando de verdugo a víctima (y de víctima a verdugo). Mido es una monería de muchacha que está destinada a cruzarse en el camino de Oh Dae-su para demostrarle que todavía es un ser humano con sus deseos y necesidades jincables. Mido se convertirá en el pequeño oasis de humanidad de Oh Dae-su entre martillo y martillo y también su mayor debilidad. Y por último está el malo de la película, que hace lo que hace movido también por un deseo de venganza insano, debido a un amor perdido que es imposible de recuperar. Si el espectador justifica los actos de venganza de Oh Dae-su, también debería justificar las acciones del malo.
Resumiendo: si quieres ver una película diferente, llena de acción y de mensaje metafísico, no te pierdas "Old Boy". Y si le has cogido gustillo al bricolaje, también puedes ver otras películas de Park Chan-wook como "Sympathy for Mr. Vengeance" y "Sympathy for Ms. Vengeance", que por lo visto las tres forman una trilogía oficiosa cuyo tema central es la venganza.
Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de Kitano28.


A ciegas

A ciegas (Blindness, 2008, Brasil, Canadá y Japón)
Dirección: Fernando Meirelles
Productora: Miramax Films y un puñao de productoras más
Guión: Don McKellar basado en la novela "Ensayo sobre la ceguera" de José Saramago
Música: Marco Antonio Guimaraes
Fotografía: César Charlone
Género: Ciencia-Ficción apocalíptica y drama humano con sus virtudes y sus miserias
Intérpretes: Julianne Moore (¡que le den un Óscar ya!) (u dos), Mark Ruffalo, Danny Glover, Alice Braga, Gael García Bernal y sale la china de Anatomía de Grey.
Sinopsis: Un señor japonés se queda ciego en mitad de un semáforo y en seguida va al oculista para que le diagnostique, pero el doctor no tiene ni idea de qué le pasa en los ojitos, así que lo manda para su casa y a otra cosa. No obstante, el mismo oculista, al día siguiente, se vuelve también invidente perdido y entonces sospecha que tiene que ser un virus o alguna otra mierda contagiosa, por ello el gobierno lo coge de los hombros y lo encierra en unas instalaciones militares con otros ciegos para que no molesten. El problema es que la infección, cuando hace pop, ya no hay stop. Afortunadamente, entre todos los ciegos hay una persona que aún conserva la vista, y además es mi Julianne Moore, que con una generosidad infinita está dispuesta a sacrificarse por el bienestar de sus compañeros topoides. El problema es que hay ciegos cabrones que son unos salvajes y quieren imponer su ley a golpe de bastón y además te venden cupones que no toca ni el reintegro.

Pocos géneros como la ciencia-ficción te permiten realizar análisis críticos de la actualidad y de la naturaleza humana tan guapamente con el suficiente distanciamiento como para ser salvajemente mordaz y directo y además son lo suficientemente entretenidos como para que la gente no se aburra con tanta moralina. Pues bien, "A ciegas" entra dentro de este tipo de películas, donde el mensaje existencialista y el trasfondo filosófico-humanista es más importante que la forma post-apocalíptica de infectados zomboides metafóricos. Por algo la película adapta una obra del premio nóbel portugués José Saramago (1922-2010), un gran escritor que se dedicó toda su vida a analizar y cuestionar la realidad de manera combativa y concienciada a través de un estilo narrativo tan fascinante y creativo como el realismo mágico. Por cierto, no voy a entrar en el debate de si "Ensayo sobre la ceguera" es un homenaje-plagio de "El día de los Trífidos" John Wyndham (novela donde se narra la invasión de unos aliens dejando ciegos a los habitantes de la Tierra) más que nada porque no me he leído ni novela de Saramago ni la de los trífidos, pero supongo que no hay plagio, que el tema de la ceguera mundial es muy goloso y es normal que varios autores coincidan en él, por su enorme potencial simbólico. Por todo esto, si estás buscando una película tradicional de ciencia-ficción apocalíptica con sus preguntas y respuestas, mejor no veas "A ciegas", porque el cogollo del film es la interacción de los personajes, con sus dramas y sus miserias, siendo los elementos fantasticos meros instrumentos para el análisis y la disección de la naturaleza humana bajo condiciones extremas.
Pero tampoco te asustes, cojones, que parece que para ver la película hay que hacer un comentario de texto. Fernando Meirelles crea una obra donde el tema principal es la supervivencia del individuo como ser social bajo condiciones infrahumanas, plasmando de manera realista una atmósfera miserable e insalubre, propia de campos de exterminio, donde la ley del más fuerte acaba imponiéndose de manera irremediable. Los personajes de la película se verán obligados a realizar actos impensables en condiciones normales, como mendigar o prostituirse por comida, vivir con basura y mierda hasta el cuello e incluso pensar en el asesinato como acto de venganza y de supervivencia. Las condiciones materiales acaban imponiéndose al individuo y el fino barniz de civilización se desgasta ante situaciones concretas (en este caso, la reclusión arbitraria de unos enfermos), y cuando la civilización desaparece, lo único que queda es la naturaleza humana, en toda su gloria y en toda su podredumbre. Y mientras algunos intentan construir una comunidad igualitaria a través de la solidaridad y la compasión, otros (cabrones) se convierten en parásitos repugnantes que pretenden vivir a cuerpo de rey explotando a los más débiles. De todas formas, esto mismo ocurre en la actualidad en todo el mundo, sin necesidad de que la gente se vuelva miope perdida y muchos de nosotros somos ciegos ante estas atrocidades. Meirelles logra reproducir en imágenes esa sordidez física y espiritual que domina las relaciones humanas, aunque también pone de manifiesto la bondad y la generosidad del ser humano, que cuanto más jodido estamos, más valoramos lo que realmente importa (por ejemplo, el marido de Julianne Moore le pone los cuernos y ella se lo perdona porque comprende que el casquete ha sido un desahogo pasajero).
Y hablando de mi Julianne, la muchacha hace una interpretación soberbia llena de ternura, fuerza e incluso visceralidad (que si le tiene que cortar el cuello a un chuloputas, se lo corta y punto). Las características principales de su personaje son el coraje, la generosidad y, sobre todo, el amor. Por amor a su marido fingirá la ceguera y se dejará encerrar con él. Y por amor a su nueva comunidad, pasará por un calvario para sustentar a sus compañeros. No obstante, su personaje sufre una metamorfosis cuando comprende que por mucho que se esfuerce no puede salvar a todo el mundo y a partir de aquí centra su amor en su nueva familia, un grupo reducido de seres queridos cuyos únicos lazos de unión son las penurias que han pasado juntos.
Mención especial merece la iluminación del film, muy luminosa y deslumbrante, con muchas imágenes quemadas, para simular la ceguera especial que invade a los personajes.
Resumiendo, "A ciegas" es una película para disfrutar y para reflexionar, que te sobrecogerá y removerá cosas en tu interior. Aquí os dejo el trailer del film, cortesía de activania.

Moon


Moon (Moon, 2009, Reino Unido)
Dirección: Duncan Jones
Productora: Sony Pictures Classics/ Liberty Films UK
Guión: Duncan Jones y Nathan Parker
Música: Clint Mansell
Fotografía: Gary Shaw
Género: Astronautas tirillas con crisis de identidad
Intérpretes: Sam Rockwell y pare usted de contar, que la peli es minimalista a tope. Bueno, vale, también sale Dominique Mcelligot a modo de recuerdo y Kevin Spacy le pone voz a un robot muy salao
Sinopsis: El futuro de la humanidad no está fatal, porque por fin han descubierto que la mejor energía es la solar y ahí están ellos, sacando energía solar hasta de debajo de las piedras, literalmente, porque están recolectando piedras lunares para exprimirlas y pillar potencia. Como todo el trabajo está mecanizado, la supervisión de la tarea sólo la realiza un astronauta allí solito en la luna sin nada mejor que hacer que darle a unos botones de colores. El protagonista de la peli es el astronauta Sam Bell, que éstá a punto de regresar a la Tierra después de pasarse tres años cogiendo piedras en la Luna de Valencia. El chaval está que no cabe en sí de gozo, entre otras cosas porque el pobre está casado y no ha catado a la parienta desde hace 36 meses. Quizás por nerviosismo o quizás porque se está volviendo loco, Sam está teniendo extrañas visiones de mear y no echar gota, pero él se queda calladito, no se vaya a enterar nadie y le jodan el regreso a casa. Desgraciadamente la situación se le escapará de las manos y el chavea descubrirá un terrible secreto que pondrá patas arriba su modo de entender la vida.

Película independiente habemus, así que no nos queda otra que ponernos nuestras gafas de cerca para distinguir el grano de la paja, lo sublime y la soplapollez pretenciosa, para así poder dar una justa valoración de la película (o cagarnos en las muelas de su director, según nos plazca). "Moon" no es una genialidad innovadora y revolucionaria como quiere vendernos Sundance, pero tampoco es un bodrio insufrible y gapafastoide que no lo entiende ni la madre que lo parió. El film se queda en un plácido punto medio que lo hace interesante y entretenido para un sector amplio del público, con un discurso reivindicativo bastante suave y para todos los públicos (no se vaya a creer la gente que el tío es un rojo) pero desgraciadamente la película no aporta nada nuevo en esto de la ciencia-ficción. Si bien en un principio su argumento es original y desconcertante, cuando se resuelve el misterio de la trama a mitad de la película, la historia se encarrila de una manera predecible y convencional, perdiendo su carácter innovador y encauzándose por caminos más convencionales. La peli tiene influencias a punta pala, siendo las más evidentes "2001, una odisea del espacio" (por su atmósfera fría y aséptica) (y por sus artesanales efectos especiales), Solaris (por todo ese rollo del cuestionamiento de la identidad y de los paraísos perdidos) e incluso tiene algo de "Atmósfera Cero" (Peter Hyams, 1981), con lo de la llegada de los mercenarios y la cuenta atrás. Por supuesto no voy a entrar en el bizantino debate de si esto es homenaje, copia, plagio, retroalimentación, memoria fotográfica o posmodernismo, aunque debo reconocer que poco original sí que es. No obstante, la pelicula posee un tono kafkiano muy logrado, reproduciendo una situación angustiosa, irracional y burocrática. Y en cuanto al mensaje último de la película, aunque es encomiable y realista (aún con energía solar, las empresas privadas siempre están dispuestas a putear al trabajador y a sacar el máximo beneficio), no deja de ser tontorrón, simplista e incongruente (¿no resulta más barato contratar a un obrero que montar todo este circo de tres pistas?).
De todas las maneras humanas, lo realmente importante de la película es la interpretación de Sam Rockwell, que el tío es un fenómeno y el solito lleva todo el peso de la película. Siguiendo la estela del cine independiente de manual, Sam Rockwell desarrolla su personaje en toda su profundidad, con sus múltiples facetas y matices, representando las diferentes edades del ser humano: Sam es imprudente, temerario e inquieto como un adolescente, maduro, reflexivo y capaz como un adulto y paciente, sabio y resignado como un anciano. Además, el muchacho tiene una cara de perdedor y empanao que casa mucho con su rol dentro de la trama, un auténtico fracasado que lucha por recuperar un ápice de la dignidad perdida. También destaca el entrañable robot GERTY, con la voz de Kevin Spacy (en el original, of course), auténtico amigo y compañero del pobre Sam y más humano que los seres humanos, al más puro estilo Asimov. Y ya puestos a destacar, la música de Clint Mansell también está muy bien y refuerza la atmósfera irreal y claustrofóbica de la película.
En fin, "Moon" es una película correcta y decente, aunque sin muchas sorpresas ni sobresaltos. Ideal para presumir de gafapastas con los amigos, porque, para ser independiente, es muy accesible, entretenida y asequible. Pero la peli queda lejos de ser la obra maestra que intentan vender algunos críticos. "Moon" está bien y va que chuta.
Aquí os dejo el trailer del film (aquellos que no hayáis visto la peli, mejor no lo veais, porque te destripa la única gran sorpresa del film) cortesía de watchCulturetainment.



Además, aquí os dejo el tema central del film, generosidad del canal de you tube goodandawesome.

Historia macabra

Historia macabra (ghost story, 1981, USA)
Dirección: John Irvin
Productora: Universal Pictures
Guión: Lawrence D. Cohen, basado en una novela de Peter Straub
Música: Philippe Sarde
Fotografía: Jack Cardiff
Género: Fantasmas truculentos con las tetas al aire
Intérpretes: Fred Astaire (exacto, el hombre del baile), Craig Wasson, Alice Krige, Melvyn Douglas, Douglas Fairbanks Jr., John Houseman
Sinopsis: En un pueblo de Nueva Inglaterra existe un club gastronómico formado por cuatro ancianos que, en lugar de hartarse de comer, se cuentan historias de terror que son pa cagarse vivo (pues sí que me han salido morbosos los yayos). Y claro, con tanto cuento de susto al final por la noche tienen unas pesadillas de campeonato y así no hay quien concilie el sueño. Un mal día, el hijo de uno de los socios del club muere en extrañas circunstancias (se cae por la ventana y se le ven los huevecillos) y entonces los cuatro abuelos se ponen a la defensiva, porque se dan cuenta de que no ha sido una coincidencia sino que un fantasma se los está cargando uno por uno. ¿Quién es el espectro? ¿por qué está atormentando a los pobres ancianos? ¿es que acaso odia a la gente viejuna? ¡Si quieres respuestas ve la película, chacho! Lo único que te digo es que el fantasma es una tía y está muy buena a nivel físico-molecular.

"Historia macabra" es una de esas películas atípicas y extrañas que, sin ser obras maestras, permanecen en la memoria del espectador por la sutil truculencia de sus imágenes y situaciones. Tal como promete su título original, estamos ante una correcta historia gótica de fantasmas, con sus maldiciones generacionales, sus espectros vengativos, sus casas encantadas y sus putrefactos esqueletos en el armario (tanto literal como figuradamente), que por medio de risas siniestras, gritos desgarradores y sustitos de sopetón, pretenden acojonar al respetable público. Ajena a la corriente exploit de psychokillers halloweenienses ("Viernes 13" se estrenó dos años antes), "Historia macabra" sigue la senda retro iniciada por "El Resplandor" de Stanley Kubrick en 1980, intentando actualizar las viejas historias de fantasmas del siglo XIX en un contexto moderno y sin obviar (y esto es de agradecer) la fuerte carga sexual implícita de estos aparentemente inofensivos cuentos de terror.
El guión de la peli, firmado por Lawrence D. Cohen, pretende simular el esquema literario de la novela a la que adapta, por ello está lleno de flashbacks y situaciones en las que aparentemente no ocurre nada pero que son fundamentales para crear la atmósfera siniestra. Por eso aviso que el ritmo de la película es lento y que las escenas de terror per se son escasas (pero son muy impactantes), primando las escenas dramáticas (drama siniestro, apostillo) a las terroríficas. Fiel a su título, la película está formada por varias historias de fantasmas (que se entrelazan y poseen un mismo origen) ocurridas en diferentes épocas, las cuales condicionan fatídicamente el presente de los protagonistas. La represión sexual, el odio ciego y el deseo de venganza son los protagonistas del film y marcarán el planteamiento, nudo y desenlace de la película. A lo largo de la trama hay desplegadas numerosas pistas desconcertantes que sólo cobran significado cuando, en la recta final de la película, se resuelve el misterio y mientras llega la explicación, inquietan al espectador cosa mala (o buena, según se mire). La historia que cuenta no es muy original precisamente, aunque tampoco le hace falta porque el objetivo del director es reproducir a modo de homenaje los puntos fuertes de los cuentos de miedo góticos.
El elenco de personajes (en su mayoría masculinos) está formado por dos generaciones diferentes que comparten un deseo sexual reprimido y tortuoso. La generación de los ancianos está sumida en una tensión perpetua debido a un pecado sexual del pasado y tiene un montón de recuerdos reprimidos que la atormenta. Quizás por este motivo la sociedad gastronómica tiene esa afición morbosa por los cuentos de terror, para mitigar y a la vez refocilarse de alguna manera con aquello que intenta olvidar. Despúes tenemos la generación de los hijos, personificada por el personaje interpretado por Craig Wasson, que también vive reprimida sexualmente y que cuando aparece un espectro promiscuo que le concede todos sus deseos picantes, pierde la cabeza y se pasa todo el día en la cama retozando. Eso sí, cuando llega la hora de comprometerse, si te he visto no me acuerdo. La primera generación tiene miedo a asumir su verdadera sexualidad (gay o hetero) mientras que la segunda generación se deja arrastrar por el sexo desenfrenado (quizás porque también tiene miedo a asumir su sexualidad). Además de este análisis freudiano, podemos hacer también una interpretación en clave de lucha de sexos, en la que los hombres, debido a su ignorancia y brutalidad, perjudican a las mujeres, que lejos de ser figuras indefensas, poseen más valor y fuerza que los hombres y se rebelan contra la dominación velada masculina. Cabe destacar que los personajes masculinos del film están dominados por el miedo y la inseguridad, mientras que los personajes femeninos son seguros y decididos. Pero tampoco nos pongamos culturetas, que va a parecer que para ver la película hay que coger apuntes y todo.
De todos los personajes del film, destaca por méritos propios nuestra querida fantasma sexual, interpretada por Alice Krige, una actriz con una belleza atípica que casa muy bien con su papel de ánima en pena con la capacidad de pasarse por la piedra a los hijos de quienes la condenaron. Es un personaje que da bastante miedito porque es implacable y cruel, pero sus actos revelan que en el fondo es una víctima que sufre por toda la eternidad, y como la eternidad es mucha, en algo se tiene que entretener la muchacha. Es un personaje que en su día entregó su corazón de forma sincera a uno de los abuelos, pero éste la traicionó de mala manera, así que, en el fondo, las presuntas víctimas se lo tienen merecido, por cabrones. Alice Krige sabe combinar muy bien la dureza y la fragilidad de su personaje, reflejando su sufrimiento y sus ganas de putear los yayos. La expresividad de su rostro (con esos ojos abiertos como platos) también ayuda a ponerte nerviosito.
En fin, "Historia macabra" es una película curiosa y extraña que bebe de varios géneros para crear una obra única y perturbadora. Echadle un ojo si podéis, aunque es recomendable verla con los dos ojos abiertos.
Aquí os dejo el trailer del film, cortesía de Lottoman17.


Y aquí os dejo una de las escenas, cortesía de WSW55.


hundimiento de Japón, El

El hundimiento de Japón (Nihon chinbotsu aka The sinking of Japan, 2006, Japón)
Dirección: Shinji Higuchi
Guión: Masato Kato, basado en una novela de Sakyo Komatsu
Género: Drama humano profundo y un terremoto de fondo
Intérpretes: Tsuyosi Kusanagi, Kou Shibasaki, Etsushi Toyokawa y Mao Daichi (ahora bien, no me pidas que te diga quien es quien en la peli porque no tengo ni idea)
Sinopsis: Los científicos norteamericanos, que son unos enteraos y unos soberbios, dicen que en unos 40 ó 50 años el Japón entero se hundirá bajo las aguas a base de terremotos, maremotos y demás putadas. El primer ministro y su gabinete respiran tranquilos: "hombre, tío, que 50 años son muchos años". Pero de eso nada, que de pronto sale un científico japonés con los pelos revueltos que dice que de 50 años nanai, que al Japón le quedan 338 días y va que chuta. Al principio no le cree nadie (¡con esos pelos!), pero cuando empiezan a producirse los primeros terremotos y la gente muere a punta pala, ya se toman más en serio las observaciones del científico desmelanado. Al principio quieren sacar a todos los japoneses del archipiélago, pero es que son tantos que no les va a dar tiempo, así que el científico melenudo idea un plan para dar por culo con explosivos a las fallas tectónicas. Mientras, una bombero muy guapa y un chavea submarino tienen una extraña e intermitente historia de amor.

Vamos a ver... una película que se llama "El hundimiento de Japón" lo mínimo que tendría que tener es al Japón hundiéndose de la manera más cabrona, exagerada y grotesca del mundo, con mogollón de escenas de terremotos, maremotos, volcanes en erupción, el monte Fujiyama a tomar por culo y Tokio y su comarca hecha un destrozo. Y sí, Ángel Sala, director del festival de Sitges (u sea, que en teoría sabe un montón del tema) dice que esta peli es el mejor film de catástrofes de la década (y una década tiene bastantes años, en concreto 10). Pues bien, sin más preámbulos, la película es un rollo patatero más aburrida que la carta de ajuste. Y que no me vengan con el argumento de que la narrativa oriental es más lenta y pausada y se recrea en los momentos más que en las acciones. Si consideramos "El hundimiento de Japón" como una película de género, el film es sumamente aburrido porque las escenas catastróficas propiamente dichas se pueden contar con los dedos de una mano y además cantan a digital una barbaridad. Ahora bien, si entendemos la película como un drama tirando a telenovela con sus emociones humanas y sus sentimientos entrañables, entonces sí, "El hundimiento de Japón" es un peliculón.
El argumento de la película tiene dos historias paralelas que muestran el hundimiento desde diferentes ópticas. Por un lado tenemos la historia del científico melenudo y su ex-mujer, que es la ministra responsable de gestionar la catástrofe. A través de estos personajes el director nos cuenta cuales son las consecuencias políticas y económicas a nivel nacional e internacional del hundimiento, quedando todo muy Hollywoodiense, con sus cuarteles generales, sus barcos y helicópteros, sus pantallitas con lucecitas y botones de colores, etc. Por otro lado, tenemos la historia de ¿amor? de la bombera y el técnico de submarinos, con la cual el director pretende mostrar los estragos del terremoto en el pueblo llano, reflejando el drama humano que supone un éxodo de estas características. Además, el director nos enchufa un culebrón sentimentaloide cargado de tópicos melodramáticos para que la gente sufra y llore, con huerfanita incluida, que la niña tiene una madre que está en coma, se despierta, la niña va toda feliz al hospital y cuando llega, la madre se muere (¡toma castaña!).
El final es puro "Abyss" de James Cameron, con batiscafos intentando recuperar bombas submarinas para detener el hundimiento, todo muy bien resuelto pero sin una pizca de originalidad. Y por lo demás, nada más.
Resumiendo: "El hundimiento de Japón" es una película de catástrofes con poca sustancia friki, recreándose en los sentimientos y la espiritualidad de los personajes en lugar de mostrarnos explosiones y escenas de acción que tanto nos gustan. No es que sea mala, sino que va dirigida a un tipo de público ajeno al cine de género.
Aquí os dejo un trailer de la película, cortesía de Louisask.



Por cierto, la peli es un remake. La original se hizo en 1973 y aquí os dejo el trailer, cortesía de arfonsohk. Tiene pinta de ser mucho más divertida que la del 2006.