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Castle Freak

Castle Freak (Castle Freak aka Un castillo alucinante, 1995, USA)
Dirección: Stuart Gordon
Productora: Full Moon Enterprises
Guión: Stuart Gordon y Dennis Paoli, basado en un cuento de H.P. Lovecraft: "The Outsider"
Música: Richard Band
Fotografía: Mario Vulpiani
Género: monstruos capados comegatos
Intérpretes: Jeffrey Combs (el de Re-animator), Barbara Crampton (la de Re-animator), Jonathan Filler (éste no salía en Re-Animator), Jessica Dollarhide (ésta tampoco)
Sinopsis: Una familia norteamericana hereda un castillo italiano en plena Italia y allá van ellos to felices para venderlo y llevarse la pasta. La familia está compuesta por el padre, un ex-alcohólico que por su culpa su niño murió y su niña quedó ciega; la mujer, que tiene a pan y agua a su marido desde el accidente; y la hija ciega que esperemos que tenga 18 años porque todo el mundo le quiere meter mano. En fin, la primera noche que pasan en el castillo escuchan ruidos extraños y lamentos de las catacumbas. La chacha dice que en el castillo ocurren fenómenos paranormales, porque el que llora es el fantasma del hijo de la Duquesa, que por lo visto lo mató su propia madre para vengarse del marido, que la había dejado abandonada por una pelandrusca más joven. Señora, pues casi acierta, porque matarlo no lo mató, pero lo que sí hizo la duquesa fue encerrar a su hijo en una mazmorra, cortarle la picha y darle de latigazos todos los días durante 40 años hasta que la mamma murió. Como es lógico, el chaval tiene un poquito de resquemor y se va a desahogar con los miembros de la familia.

Para bien o para mal, Stuart Gordon siempre está innovando cosa mala y dando por saco con sus películas gamberras, bizarras y políticamente incorrectas, y este castillo alucinante (alucinado estaba el que le puso el título en castellano) no es una excepción ya que la peli tiene de todo menos presupuesto. Siguiendo su costumbre de adaptar los cuentos de H.P. Lovecraft con la punta del nabo, Gordon vuelve a liarla parla estremeciendo mentes y estómagos con sus bestialidades pasadas de rosca y su peculiar humor negro carbón y cabrón. Desgraciadamente, el punto débil del film es su escaso presupuesto, que no tenían ni para pipas, y eso se nota un montón tanto a nivel artístico como técnico, quedando todo un pelín chusco y cutre-lux.
No obstante, la historia que cuenta la película es potente y llena de muchísimos matices. Tomando como punto de partida el enclaustramiento forzoso del protagonista del relato "El intruso" (también conocido como "El extraño"), Stuart Gordon diseña una criatura marcada por el odio ciego y la crueldad, dando como resultado un bicho patético y salvaje, que sólo sabe expresarse a través de la violencia pero que tiene la curiosidad y las pocas luces de un niño de teta. Esta combinación de ingenuidad y bestialismo es el motor de la película, marcando al resto de personajes de manera directa. No obstante, el verdadero protagonista del film es el personaje interpretado por Jeffrey Combs, un padre de familia un poquito alcohólico y putero con un montón de defectos pero que en el fondo es buena persona y quiere lo mejor para su mujer y su hija. El tío es un hombre completamente normal que no tiene ninguna virtud y que, como todo el mundo, a veces se ve superado por las circunstancias. Barbara Crampton interpreta a la esposa y madre castrante, que no le perdona una al marido y a la niña la tiene amargaita con tanta sobreprotección. Y la hija ciega es la conveniente víctima en edad de merecer y que por motivos del guión saldrá en ropa interior (aunque es verdad que la muchacha protagoniza una de las pocas escenas tiernas del film, cuando el monstruo comprende que la tía es ciega y siente lástima por ella). Otro aspecto interesante del film son los extraños e incestuosos vínculos entre los personajes de la película, ya que todos son miembros de una familia degenerada y donde comen dos comen tres. Por desgracia, todos estos personajes y buenas ideas están a medio desarrollar debido al escaso presupuesto, quedando todo a medio cocinar y sin ser explotadas en todo su esplendor. Por otro lado, el desarrollo de la trama es predecible y un tanto aburrido, poniéndose la cosa interesante cuando el bicho decide hacer una masacre.
En cuanto al despelote, pues haberlo haylo, aunque por desgracia no se despelota mi Bárbara Crampton sino una muchacha de color con un pelazo impresionante. Las escenas de sexo son bastante crudas y desagradables, sobretodo cuando el monstruo mete el hocico.
Resumiendo: "Castle Freak" es una peli con mucha potencialidad pero que en el acto es un poco deficiente. No obstante, Stuart Gordon consigue crear una atmósfera malsana y siniestra muy lograda y desagradable. Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de fullmoondirect.

Beyond Re-Animator

Beyond Re-Animator (Beyond Re-Animator, 2003, España)
Dirección: Brian Yuzna
Productora: La Fantastic Factory (que dios nos coja confesaos)
Guión: José Manuel Gómez y Miguel Tejada Flores, basado en los personajes y situaciones creados por Stuart Gordon, que a su vez están basados en una serie de relatos de terror de H.P. Lovecraft
Música: Kavi Capellas
Fotografía: Andreu Rebés
Género: Pues una mezcla de "Celda 501" de Monzón y "Todos a la cárcel" de Berlanga, pero en nefasto
Intérpretes: Jeffrey Combs, Jason Barry, Elsa Pataky, Simón Andreu y Santiago Segura haciendo el ganso
Sinopsis: El profesor Herbert West tiene más vidas que un gato y después de que una cripta se le cayera encima, el muchacho sigue rompiendo los límites de la vida y la muerte con sus jeringas de color verde fosforito. Como es habitual en sus experimentos, uno de sus engendros escapa y mata a una muchacha ante la atenta mirada de su hermano pequeño, pero esta vez la policía captura a West y lo entrulla en la cárcel pa los restos. Por el camino, al profesor se le cae la jeringuilla con el líquido vivificante y ¿adivináis quién lo coge? Pues el hermano pequeño de la chica asesinada (que se llama Howard Phillips), que por lo visto se quedó obsesionado con la desaparición de su hermana y decidió estudiar medicina a saco. 13 años después, el chavea ya es un doctor hecho y derecho y se incorpora a trabajar en la cárcel donde está preso Herbert West, entre otras cosas para proseguir con las investigaciones resurrectoras con la ayuda del infame profesor, porque Howard Phillips es muy bueno y lo que quiere es ayudar a la humanidad entera con el líquido verde. Herbert West no es tan ambicioso y se conforma con reanimar a alguien sin armar un cristo.

"Beyond Re-Animator" es un buen ejemplo de como un proyecto prometedor puede convertirse en un montón de mierda. ¿Cómo es posible hacer una película taan mala partiendo de una base tan solvente como la original e inolvidable "Re-Animator", dirigida por Stuart Gordon, y "La novia de Re-animator", una película dirigida correctamente por Brian Yuzna que aunque no era tan brillante como su predecesora estaba al mismo nivel en humor, gore y gamberrismo? Porque no nos engañemos, aunque los efectos especiales y la puesta en escena sean correctas, "Beyond Re-Animator" es mala, mu mala, mala de solemnidad, que no lo arregla ni la participación en el reparto del mismísimo Jeffrey Combs ni de la potente Elsa Pataky enseñando muslamen ni de Santiago Segura Superstar (que como showman no tiene precio, pero le sacas de su Torrente y el tío te hace unas interpretaciones de pena). No es que el guión sea malo (que lo es) ni que los actores lo hagan fatal (que vaya si lo hacen), el problema es que el proyecto poco o nada tiene que ver con la verdadera esencia de la saga "Re-Animator", quedando todo más falso que una moneda de tres caras y dejando al fan de toda la vida con una sensación de que le han estafado cosa mala y que han jugado con sus dulces recuerdos de juventú (y de atraer a nuevos espectadores, mejor no hablar).
Para empezar, el personaje de Herbert West está totalmente descafeinado y apenas vemos en él el genial histrionismo, gandilocuencia y amoralidad que tanta fama le dieron en las películas precedentes. Durante toda la película, el actor Jeffrey Combs se limita a fruncir el ceño, arquear la boca y hacer alguna que otra gracieta y tira millas (así debía de ser su sueldo). A veces hace acto de presencia el viejo y querido West (cuando hace algún comentario misógino o cuando le inyecta el líquido al alcaide, sin pensar en las consecuencias) pero son oasis en un inmenso desierto interpretativo. Lo que debía ser el punto fuerte de la película se convierte en una de las mayores decepciones. Por otro lado, la comparsa de Herbert West es un niñato que no tiene ni media hostia, que sustituye con muy poca fortuna al primo-hermano de Jesulín de Ubrique, Bruce Abbot (al menos lo mentan en la película). A pesar de que Howard Phillips (si te tengo que explicar por qué le han puesto este nombre al personaje, apaga y vámonos) tiene una motivación muy interesante y depravada para proseguir las investigaciones de West, esto es, el amor incestuoso por su hermana asesinada (¡cuánto juego podría haber dado en manos de un guionista avispado y sin escrúpulos!), al final tan prometedora premisa se diluye en los habituales lloriqueos del gilipuertas ante los primeros horrores y en los previsibles jincamientos con la escultural (que no es lo mismo que es-cultural) Elsa Pataky, que menos mal que la actriz de doblaje Ana Pallejà le ha prestado la voz, porque de esta manera la Pataky es más soportable a nivel no-cárnico, que la muchacha está que cruje pero de interpretación anda escasa y para más inri su personaje es aburrido y se ve a la legua lo que le va a pasar. En cuanto a la chorrada tipo "Doctor Jeckyll y Mr. Hyde", habría que hacer una castración química al listo que perpetró esa idea.
En cuanto al argumento, yo tampoco pido que sea "Crimen y Castigo 2" pero ¡por favor! un poquito más de imaginación y salero, que el cogollo de la película se puede resumir en una servilleta. Con la de tópicos que tienen las películas de cárceles, la historia podría haber sido muchísimo más divertida e interesante. La peli empieza bien, con ese correcto prólogo que no es para lanzar cohetes pero al menos da lo que promete: un re-animado matando a una muchacha que segundos antes tenía la cabeza de su hermano entre los muslos (¡!). Después tenemos la presentación de los personajes, y es aquí cuando la cosa empieza a oler a chamusquina, que éste no es mi re-animator, que me lo han cambiado. Y a partir de aquí, mogollón de escenas presuntamente cañeras pero que aburren bastante. Brian Yuzna se esfuerza en intentar conseguir el tono salvaje y gamberro de las anteriores películas, pero lo único que consigue son escenas confusas, atropelladas y gratuitas. Si ya en "La novia de Re-Animator" la masacre final era un pelín decepcionante, en "Beyond Re-Animator" las escenas gore son aburridas (no despiertan el más mínimo interés), predecibles (sabes lo que va a pasar) y monótonas (siempre lo mismo). Y que conste que no me quejo de los efectos especiales sino de la sosez del despliegue de babas, sangre y vísceras, que parece que lo hacen con desgana y todo. El ¿humor? de la peli es también de juzgado de guardia, basado en golpes de efecto carentes de gracia, como la ridícula transformación ratonil del Alcaide (interpretado por el veterano Simón Andreu, que en esta ocasión está totalmente fuera de lugar) y las gracietas varias de Santiago Segura (que resulta cansino).
Y poco más puedo decir de esta película. "Beyond Re-Animator" es una decepción total. A pesar de contar con alguna escena divertida y gamberra (como la del pene karateka), momentos interesantes (como el de la mano contorsionista de Elsa Pataky o su destino final) y un trabajo técnico muy profesional, el conjunto es un mojón de los que hacen época. En algún lugar he leído que Brian Yuzna está planeando una nueva trilogía de la saga Re-Animator, (como si ya no hubiera hecho bastante con esta última). Pues bien, Yuzna, rézale a Santa Lucía para que te aclare la vista, porque si no a la próxima te capan...
Bueno, ya os he contado mi versión. Ahora le toca a Brian Yuzna y a su gente. Aquí os dejo el Making of de la película, cortesía de Vimesy.


herencia Valdemar, La

La herencia Valdemar (La herencia Valdemar, 2010, España (y se nota))
Dirección: José Luis Alemán (pero creo que tiene pensado cambiarse el nombre para que no lo reconozcan por la calle)
Guión: José Luis Alemán (idem de lo mismo) basado en el universo de H. P. Lovecraft (eso no te lo crees ni tú)
Género: "Terror" "Gótico" "Victoriano" "Lovecraftiano" cañí
Intérpretes: Daniele Liotti (que se pasa toda la película luchando contra su acento italiano para parecer español), Laia Marull (si buscas "sobreactuación" en el diccionario sale su foto), Silvia Abascal (me gustaba más en "Pepa y Pepe"), Óscar Jaenada (sale poco y se agradece), Ana Risueño (en busca y captura, porque en lugar de interpretar a una mujer fatal, interpreta fatal a una mujer), Norma Ruíz (la Ja Jar Binks de la saga Valdemar), Paco Maestre (interpretando a ¡Aleister Crowley! con acento castizo, con eso ya está todo dicho), Eusebio Poncela (emulando a Antonio Gala con un bastón de Cthulhu y una peluca rubia del todo a 100) y Jacinto Molina (que en paz descanse). Por cierto, también sale Chucky de "Los Serrano".
Sinopsis: En el quinto pino hay una mansión maldita llamada Valdemar, que después de estar muchos lustros desierta y cerrada a cal y canto, la fundación propietaria de la chabola decide ponerla en venta con todas las antigüedades que tiene dentro. Por eso, contacta con una empresa de tasación de antigüedades para que eche un ojo a los bienes muebles e inmuebles y que adivine, más o menos y sin pasarse, su precio justo!. Pues bien, no sé lo que tiene de malo la mansión pero dos tasadores que se han asomado por allí han desaparecido sin decir ni mú, así que contratan a un detective privado, que se parece un montón a Camarón de la Isla, para que investigue las desapariciones. Pero el detective comete un error fatal: se monta en un tren donde hay una señora que le cuenta un rollo de historia del siglo XIX, exactamente la historia de los dueños de la mansión Valdemar, dos estafadores de medio pelo, dueños además de un orfanato, que contactaban de mentira con los espíritus y que al final se encontraron con uno de verdad (eso les pasa por tocar los cojones al más allá).

"La herencia Valdemar" es, sin duda alguna, la película española más polémica del 2010 (vamos, que ni Almodóvar con un camión de travestidos cantando las canciones de Machín hubiera conseguido tanto alboroto) y la verdad es que el director José Luis Alemán y los lumbreras que le aconsejaron se lo han ganado a pulso. Para encontrar una polémica semejante habría que retroceder al año 2007, cuando Jaume Balagueró y Paco Plaza estrenaron "Rec" tras una impactante campaña publicitaria en la que salía una mujer histérica perdida viendo la película. No obstante hay una diferencia sustancial entre la acogida por parte del público Rec y la de Valdemar: la primera tenía tantos seguidores como detractores: numerosos fanáticos entusiastas enamorados con la peli la defendieron a capa y espada contra no poca gente que se sentía estafada, pero más o menos las fuerzas estaban igualadas; A "La herencia Valdemar", por el contrario, casi todo el mundo la odia. Y no me extraña. El propio director ha tenido que pedir disculpas en una carta abierta, que si la queréis leer podéis picar aquí mesmo.
Y la razón de tanto odio y desprecio es muy sencilla: en realidad, "El proyecto Valdemar" es UNA película que se ha dividido en DOS por motivos comerciales. El director, inocente él, siguió este argumento infalible: "si le funcionó a Kill Bill o a Matrix ¿por qué a mí no?" Hombre, chacho, si te lo tengo que explicar...Vale, te lo explico: Kill Bill era una buena película en sí misma y aunque su final era abrupto y abierto, el espectador estaba satisfecho tras ver hora y media de peleas de infarto, violencia de la buena, destripamientos a tuti plen y a Uma Thurman repartiendo hostias como panes. Resumiendo: Kill Bill tenía buenos diálogos y buenos personajes. "La herencia de Valdemar" no tiene ni buenos diálogos ni buenos personajes. Sencillamente es una castaña pilonga, una hora y media de aburrimiento que el espectador aguanta estoicamente porque cree que, al final, habrá un sentido a todo este sufrimiento, pero cuando llega el esperado final..."¡Sorpresa! ¡Hay una segunda parte donde probablemente estará lo mejor de la película! ¡Toda la acción, todos los monstruos y todos los efectos especiales! ¡Este rollo de hora y media sólo era el prólogo! ¿Te ha gustado?". NOOOOOOOOO!
Por todo esto, la potente campaña de promoción de "La herencia Valdemar" ha estado formada por tres sólidos pilares que en realidad no sustentaban nada:
1º. "La película adapta libremente el universo literario de H.P. Lovecraft." Pues será en la segunda parte, porque en ésta, aparte de mencionar de pasada Dunwinch, poquita cosa más. Y que no me vengan diciendo que la ambientación y la atmósfera eran las propias de los relatos de Lovecraft. Un pimiento.
2º. El presupuesto de la película es de 13 millones de euros y además no ha contado con ningún tipo de subvención estatal, regional o vecinal. Vale, me lo creo. ¿y qué? ¿es por ello mejor película? No me cabe duda que la mayoría de la pasta ha ido destinada a los efectos especiales por ordenador (bien sabe dios que no ha sido en guionistas y actores), la mayoría de estos efectos digitales concentrados probablemente en la segunda parte, porque en ésta hay muy poquito, solamente un muerto medio descuartizado al principio de la peli y una invocación infernal con un demonio-zombie saltarín al final. Punto. También se habrán gastado sus dineros a la hora de ambientar históricamente la película en el siglo XIX, con todos esos trajes, peinados, localizaciones y carros de bomberos. Que vale, que queda muy bonito y muy creíble, dándole mucha calidad a la peli (sobretodo con esos tonos sepias a la hora de iluminar las escenas) pero, que quieres que te diga, ¡que yo quiero ver una peli de terror cañera, no la versión decimonónica de "Amar en tiempos revueltos" o cualquier otra telenovela melodramática similar! ¡que me da igual que los encajes de las cortinas sean realistas! ¡con tal de que den el pego va que chuta!
3º. "Es la película póstuma de Paul Naschy". Este es un vulgar y sucio truco para remover corazones y conciencias de los fans del terror de toda la vida, que tenemos a Jacinto Molina en un altar. No obstante, aunque mi devoción por Jacinto es absoluta, hay que reconocer que lo que más nos gustaba de Naschy no era su calidad interpretativa, sino su entusiasmo contagioso y su bizarro universo Kitsch. El papel de Jacinto Molina en esta peli es bastante soso y no le permite explayarse como sólo él sabía hacerlo. Además, está condicionado dolorosamente por su edad y su salud (sinceramente y no es broma, se me saltaron las lágrimas cuando lo vi subiendo las escaleras escapando del zombi en la escena final, porque se notaba que le costaba un montón hacer ese esfuerzo).
Resumiendo: que "La herencia Valdemar" no tiene nada de "Horror primigenio Lovecraftiano" ni bichos cósmicos tentaculares, y que poquito de los 13 millones de euros se han gastado en esta "precuela" a ver si cuela. Más bien es una película de terror victoriano a rebufo de otras del mismo estilo como "Los otros" de Alejandro Amenábar o "El orfanato" de Bayona (que manda huevos hacer una peli victoriana en España, que aquí no semos tan estirados como en la pérfida albión, que aquí somos más de apariciones marianas, demonios con chorizo, sacamantecas sarnosos y las caras de Vélmez, que aquí no hay mansiones victorianas sino cortijos andaluces o caseríos vascos).
Y ahora pasemos a lo mejor (léase peor) de la película: los increíbles personajes (no es que sean buenos, es que son literalmente increíbles: no te los puedes creer). Lo primero que daña la vista es que sobreactuan una barbaridad (paradójicamente, éste es uno de los principales fallos de "Rec"). Y no sólo los del siglo XIX sino también los de la época actual. De Norma Ruíz mejor no hablar, porque ya la han puesto a parir en todos los foros de internet. Muchísimo peor me parece Ana Risueño, que intenta interpretar a una mujer fría y enigmática y el único enigma que plantea es cómo la han podido contratar con lo mal que lo hace, con esa voz en falsete que da vergüenza ajena. Óscar Jaenada tampoco se queda atrás, un actor de nula preparación pero mucho instinto y aquí el instinto le ha dejado tirado. Pero los que se llevan la palma son los dos catetos que cuidan la mansión: el hombre que susurraba a las vacas y el tío que se hace canutos con los insectos, que en lugar de comérselos como Renfield, éste listo se los fuma (y supongo que los escarabajos se los comerá como si fueran tachas). Los únicos que se salvan de la quema son Silvia Abascal y Eusebio Poncela, grandes profesionales que pueden con todo, incluso con unos diálogos como estos. Con los personajes del siglo XIX la cosa empeora, ya que a la sobreactuación hay que añadirle una afectación bastante molesta. El director se defiende diciendo que intentaba emular el espíritu de las películas de terror clásicas de la Hammer o de la Universal, pero más bien le ha quedado como las pelis de los años 70 de Leon Klimóvsky o de Jesús Franco, pero sin su gracia ni su psicodelia. Vamos a ver, que el cine no es el teatro ni veceversa, y lo que queda de lujo en un escenario queda como el culo en la pantalla de cine. Que a veces no sé si estaba viendo "La herencia Valdemar" o "La venganza de Don Mendo", con tanta gente recitando chorradas pretenciosas.
Y lo del Aleister Crowley español no tiene nombre.
A parte de los personajes y sus coloridos diálogos, hay también momentos que son para sacarse los ojos con ahínco, sobre todo los tiernos momentos relacionados con los huerfanitos. Patética, cursi y lamentable es la escena en la que los niños conocen a sus futuros papás en la estación de tren y uno de ellos se come el chocolate con churros y se mancha el bigote, buscando la risa fácil (por cierto ¿alguien en algún cine sonrió con esta entrañable escena o sencillamente salió al pasillo a vomitar?). Y de la aparición estelar de Bram Stoker o Lizzy Borden mejor no hablar.
En fin, películas como esta son geniales para los críticos de cine y los comentaristas amateurs como yo, porque cada segundo de metraje es susceptible a ser criticado y humillado sin piedad. Pero, para ir acabando, seré bueno con la película y con su director: aunque a nivel artístico la película valga su peso en mierda, a nivel técnico la película está muy bien, con unos efectos especiales potentes y una fotografía interesante. El único error de José Luis Alemán fue dividir una película en dos e inflar un flashback de unos 20 minutos en un tocho de más de una hora. El 28 de enero del 2011 se estrena la ¿esperadísima? segunda parte, "La sombra prohibida" y yo, aunque parezca mentira, os recomiendo que vayáis a verla, porque probablemente lo mejor de este infausto "Proyecto Valdemar" estará en ella. Y si no, al menos vais prevenidos y os echáis unas risas con los colegas.
Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de Terrorynadamas.

novia de Re-Animator, La

La novia de Re-Animator (Bride of Re-Animator, 1990, USA)
Dirección: Brian Yuzna
Guión: Brian Yuzna, Woody Keith y Rick Fry adaptando una serie de historias de H.P.Lovecraft a su manera (retorcida y demente)
Género: Científicos locos, monstruas con su corazoncito, zombis hiperactivos, cabezas volantes y engendros con brazos y pies en los sitios más insospechados
Intérpretes: Jeffrey Combs (que sigue igual de majareta), Bruce Abbot (que sigue igual de agilipollado), Dave Gale (que sigue tan cabrón como siempre, pero como esta vez no tiene manos, no le puede tocar las tetas a nadie), Claude Earl Jones (este es nuevo, un teniente de policía cabrón), Fabiana Udenio (una muchacha italiana del Perú) (¡¿?!) y Kathleen Kinmont (una muchacha enfermita que no sabe lo que van a hacer con su cabeza)
Sinopsis: Tras cargarse a media universidad de Miskatonic con su líquido verde fosforito, los doctores Herbert West y Dan Cain deciden irse al Perú a pegar tiros con la guerrilla. Allí descubren por casualidad un lagarto que por lo visto tiene en su interior el elemento que les faltaba para poder reanimar a la gente sin que se vuelvan locas perdidas. Con el bicho debajo del brazo, deciden volver a Estados Unidos para continuar con sus experimentos. Pero en esta ocasión Herbert West no se limitará a reanimar carne muerta...¡Esta vez jugará a ser dios y creará vida nueva! ¡ja, ja, ja, ja! (el tío está como una cabra)

Antes que nada, un llamamiento a los señores y señoras del interné que en sus páginas especializadas de cine se dedican a copiar y pegar las sinopsis de las películas sin verlas antes: vamos a ver, que aunque hayan pasado cinco años entre la realización de la primera y la segunda parte, a nivel argumental sólo han transcurrido 8 meses entre película y película, así que por favor, corríjanme el dato que queda mu chusco. Y ahora sí, a continuación viene el comentario de la película per se.
Tras el éxito sin parangón de "Re-animator", era de cajón que tenían que hacer una segunda parte, no sólo para sacarse sus dinerus extras, sino también porque el tema del líquido verde fosforito todavía daba mucho juego. Y en efecto, Brian Yuzna (productor de la primera parte y otro gamberro sin sensibilidad por las buenas costumbres) siguió tirando de la manta del género de los mad doctors para hacer otro homenaje al monstruo más famoso e incomprendido del cine de terror: no, no me refiero a Alien, me refiero al monstruo de Frankenstein, y en esta ocasión, a la novia del mismo, quicir, a la muchacha con los pelos de punta que salió en la peli "La novia de Frankenstein" (James Whale, 1935), donde el buen doctor intentaba hacerle una parienta al monstruo pero ella dice que nones, que prefiere a un tío bueno y con estudios antes que a un monstruo hecho con partes humanas.
Pues bien, Brian Yuzna, como buen productor, sabía perfectamente cuales eran los puntos fuertes de la primera parte y en esta ocasión no duda en repetir el esquema del éxito a pies juntillas, esto es salvajismo, gamberrismo, cafrerío, gore chorreante y mucho humor negro. Por ello, el degustador de "Re-animator" no se sentirá decepcionado con la secuela, ya que Brian Yuzna le da lo que espera (y en cantidades industriales) aunque, quizás por ello, se echa en falta algo de originalidad en la trama, la cual no evoluciona en absoluto (ni falta que le hace, por otra parte).
¡Pero basta ya de situaciones grotescas! porque el leit motive de "La novia de Re-animator" es, ni mas ni menos, que el amor puro y casi-virginal que siente el doctor Dan Cain por su difunta novia Meg, que entre casquete y casquete, lo que más quería de ella era su corazón (literalmente). Este amor le mantendrá agilipollado durante toda la película y le hará cometer todo tipo de barbaridades. No obstante, una cosa es estar enamorao y otra resistirse a los impulsos de la carne, y aunque el Dr. Cain ama platónicamente a su difunta Meg, el tío es un picha brava y se acuesta con la muchacha italiana del Perú y hará tentativas con una enferma del hospital (por cierto, por internet corren rumores de que el actor Bruce Abbot es el hermano gemelo perdido de Jesulín de Ubrique. Seguiremos informando).
Pero no nos engañemos, por mucho que llore el Dr. Cain, el auténtico protagonista del film es el infame e histriónico Dr. Herbert West, interpretado con muy poca vergüenza por Jeffrey Combs, que lejos de pisar el freno, inyecta a su personaje más grandilocuencia, amoralidad y mala baba.
No obstante, en esta ocasión Combs también aporta a su personaje un retorcido sentido del humor, en especial con los engendros que crea el chacho tan guapamente a partir de restos humanos, como la tarantela de dedos y ojo o la mano-pierna. Y, cómo no, ahí estás sus monólogos desquiciados sobre la vida y la muerte o sus frases memorables como "¡Apartaos de mí...DESHECHOS!". Lo único que chirría en el personaje es el nimio detalle de que en la primera parte lo electrocutaron y se lo cargaron entero y ahora vuelve a aparecer sin estar chamuscado ni nada y sin dar ninguna explicación a la resurrección (y no me vale que fue con el líquido verde fosforito).
Otro elemento a destacar es la ambigüedad en la relación entre West y Dan: claramente, West manipula al agilipollado apelando a sus sentimientos para crear sus engendros abominables. No obstante, también parece haber algo más. Parece como si West necesitara a un amigo para seguir realizando sus investigaciones, no solo a nivel intelectual sino también a nivel sentimental (incluso a nivel power-gay). De ahí los celos que me coge el muchacho cada vez que Dan intima con una moza jamona.
El apartado charcutero tampoco decepciona, manteniendo el listón muy alto en cuanto a repugnancia y visceralidad se refiere. Nunca unas entrañas, unas babas y unos higadillos estuvieron tan bien reproducidos (ni dieron tanto asquito). La joya de la corona es nuestra novia cadáver, diseñada para el amor y para la lucha libre, a la que se le ve todo por dentro y por fuera y con unos pelos que ya es hora de que vaya a un todo a 100 y se compre un peine.
Lo único decepcionante en la película es su desenlace, muy precipitado y caótico, calcadito de la primera parte pero sin su garra ni su originalidad. Hay muchos muertos dando por culo en plan desmadre total pero apenas sucede nada de interés, y además, la cabeza borradora interpretada por Dave Gale está muy infravalorada y apenas se le saca todo el jugo, que uno espera ver una venganza del copón (sobretodo después de la genial introducción) y todo queda muy decepcionante: se cose dos alitas a la cabeza y santas pascuas (lo más lógico es que se hubiera cosido también dos manos para catar género). Otro aspecto negativo del film es que apenas hay despelotes ni tocamientos impuros.
Pero que estos detalles desafortunados no te confundan: "La novia de Re-animator" es una genial y divertidísima película de visionado obligatorio. Posee la esencia desenfadada, pícara y grotesca de la primera parte y además nos cuenta una bonita y desmenbrante historia de amor.
Aquí os dejo el trailer de la peli, del canal de Deathdealeus1984.

Re-Animator

Re-Animator (Re-Animator, 1985, USA)
Dirección: Stuart Gordon
Producción: Brian Yuzna
Guión: Un día Stuart Gordon y Williams Norris se fumaron un porro y adaptaron a H.P. Lovecraft a su manera
Género: Gore a punta pala, Mad Doctors, zombies escandalosos y jinetes sin cabeza pero con las manos muy largas
Intérpretes: Jeffrey Combs (Herbest West, el profesor chiflado), Bruce Abbott (el doctor gilipuertas), Barbara Crampton (la novia magreable del doctor gilipuertas), David Gale (el doctor sin cabeza magreador de la novia del doctor gilipuertas)
Sinopsis: Dan Cain es un tío con suerte: no sólo es el estudiante de medicina más brillante de la Universidad de Miskatonic, sino que también se está tirando a la hija del Decano (¡Qué cabrón!). Pero la suerte se le acaba cuando acepta como compañero de piso al excéntrico Herbest West, otro brillante estudiante que fue expulsado de su antigua universidad en Suiza quizá porque a su antiguo profesor le explotaron los huevos oculares. Pues bien, al poco de mudarse el tío a la casa, Dan empieza a observar pequeños detalles discordantes: frascos con un líquido verde fosforito, gatos muertos resucitados con mala leche, cadáveres que reviven y ahostian al personal y masacres y mutilaciones en la universidad que ríete tú del plan Bolonia.

¡Madre del amor hermoso! ¡Esto SÍ que es gore del bueno y lo demás son cuentos! Yo no sé lo que se fumaron Stuart Gordon y Williams Norris esa noche cuando adaptaron "Herbest West: Reanimador", una serie de relatos de H.P. Lovecraft (1890-1936), pero yo quiero un puñado, porque el invento les salió de fábula. Nos encontramos ante una película que en esencia es como los viejos films clásicos de "Mad Doctors" de la Universal, de la Hammer e incluso de Corman: hay engendros monstruosos fruto de la ciencia más desalmada e inconsciente, hay malvados villanos arrogantes y egocéntricos y hay frágiles y voluptuosas damiselas que rescatar. Pero Stuart Gordon sabe darle al asunto un tono canalla y excesivo en todos los sentidos. "Re-animator" es genial no sólo porque tenga escenas completamente demenciales, salvajes, gamberras y grotescas, sino porque todas estas locuras están magistralmente plasmadas con un gran sentido del humor. Por un lado tenemos el histrionismo de Jeffrey Combs, que interpreta al bueno de Herbert West de manera desquiciada e hiperbólica, con toneladas de fanatismo y amoralidad al más puro estilo del Dr. Frankenstein de Peter Cushing hasta arriba de Red Bull. Por otro lado, la trama da pie a todo tipo de excesos, ya que los muertos revividos no son los típicos zombies romerescos que andan a la pata coja más lentos que el caballo del malo, sino que son del estilo Boyle-Sinner, rabiosos, hiperactivos y más bestias que un arado a pedales. Esto da pie a escenas vandálicas y desenfrenadas donde los reanimados cometen todo tipo de burradas y ultrajes al pundonor y al buen gusto (¡qué guay!) como por ejemplo la memorable escena del reanimado-culturista que se lo lleva todo por delante a base de hostias y dentelladas. No obstante, toda esta orgía de sangre y destrucción no hubiera resultado convincente sin el gran trabajo en los efectos especiales de Carl Buechler, el cual crea unos monstruos supurentos, sanguinolentos y estremecedores (gracias, sobre todo, a un maquillaje soberbio). El film también tiene momentos culturales, como la obligada escena de despelote femenino protagonizada por Barbara Crampton, atada y en pelota picada bajo la atenta mirada del doctor sin cabeza que se la quiere trajinar y al que las manos también se le van a caer de tanto tocar.
La recta final de la película es antológica, un desmadre total lleno de muertos, sangre y tripas volantes, aunque también tiene sus momentos tiernos, como ese zombi-papi que al final se pone del lado de su hija. Y la última escena es un inteligentísimo "continuará" que propiciaría dos secuelas: "La novia de Reanimator" (1990) y "Beyond Re-animator" (2003), con la misma línea editorial de la primera aunque sin su frescura y originalidad.
Resumiendo, "Re-animator" es una obra de culto dentro del cine de terror, revolucionando el gore gracias a sus altas dosis de desparpajo, diversión y salvajismo, pero también por su gran profesionalidad a nivel artístico y técnico.
Aquí os dejo un trailer de la película, cortesía de PostDecadantTrailers.


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¿Qué sucedió entonces?


¿Qué sucedió entonces? (Quatermass and the pit, 1967, GB)
Dirección: Roy Ward Baker
Productora: La Hammer
Guión: Nigel Kneale
Género: Ciencia-ficción británica
Intérpretes: James Donald, Andrew Keir, Barbara Shelley
Sinopsis: Haciendo unas excavaciones para el metro de Londres, unos picapedreros encuentran un platillo volante enterrado en el fango y claro, estalla la polémica porque unos dicen que son los extraterrestres y otros que son los nazis que durante la segunda Guerra Mundial mandaron esta nave para despistar. Pero que no cunda el pánico, que aquí está el Doctor Quatermass que ha encontrado la solución: que ni pa ti ni pa mí, que la nave es de unos marcianos que se pegaron el hostión hace millones de años y de paso crearon a la raza humana (y toda esta teoría sin desayunar el tío). Pues bien, el problema surge cuando los espíritus de los marcianos empiezan a dar pol culo...
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Tercera entrega de la saga de Quatermass y de la peculiar visión de la ciencia-ficción británica, muy influenciada por el cine USA pero con un estilo propio, que va de lo camp a lo sobrio, con claras influencias de los mitos de Cthulhu de Lovecraft. Esta última entrega de la saga del doctor tiene unos cambios evidentes (a parte de que esta es en colour y las otras dos en blanco y negro): para empezar, el actor protagonista que encarna a Quatermass es otro (James Donald), que el anterior, Brian Donlevy, ya tenía que estar muy viejuno. Por otro lado, el carácter cortante, agrio y chulesco de Quatermass se suaviza un poco y ahora el doctor es algo asi como un osito de peluche entrañable incapaz de poner los huevos sobre la mesa como hacía su anterior encarnación. No obstante poco importa, porque la película es una obra maestra del género con un Roy Ward Baker que se sale, manteniendo el ritmo de suspense y misterio sin necesidad de alharacas espectaculares ni golpes de efecto, simplemente contando una buena historia con sus personajes carismáticos y sus bichejos extraterrestre (eso sí, el final es la bomba).
"¿Qué sucedió entonces?" es una pedazo de película de visionado obligado, al igual que el video que he hecho y que tiene música de Siniestro Total.