Aquarius

Aquarius (Deliria aka StageFright, 1987, Italia)
Dirección: Michele Soavi
Guión: George Eastman y Sheila Goldberg
Género: Psychokiller canario con mucho teatro
Intérpretes: David Brandon, Barbara Cupisti, Domenico Fiore
Sinopsis: Los integrantes de una compañía de baile están ensayando una obra de teatro que va de que un asesino con una máscara de buho cabezón mata a prostitutas por la calle de alcalá. Una de las bailarinas sufre una torcedura de tobillo y como no hay un ambulatorio cerca va a un manicomio para que le arreglen el pie. Allí, tras ser sobada a conciencia por un doctor, vuelve toda curada al teatro para seguir bailando. Lo que no sabe ni ella ni sus compañeros de farándula es que un loco homicida joputa del manicomio se ha colado en el coche cuando ella no miraba y ahora mismo está en el teatro con ellos haciéndoles compañía y lo que se tercie.

A pesar de su punto de partida absurdo y de algunas gilipolleces del guión, "Aquarius" es una gran película de terror ochochentera, muy divertida e impactante que hará las delicias de cualquier fan del susto y de la casquería. Michele Soavi supo sintetizar en su opera prima los elementos más característicos de dos de los grandes del género, Dario Argento y John Carpenter, conjugándolos con cierto estilo lírico (geniales escenas bajo la lluvia) y un pelín de poca vergüenza para crear una película que, sin aportar nada nuevo al género, deja más que satisfecho al espectador curtido en cientos de pelis serie B. El mérito de Soavi es dar lo mejor de cada casa en el momento adecuado, haciendo de lo tópico algo atractivo. Los personajes son más planos que una tabla de planchar, el planteamiento básico del film no puede estar más cogido por los pelos y el asesino (con ese cabezón de buho) no puede tener menos carisma, pero como la situación creada es interesante y divertida (8 personas encerradas en un teatro con un loco asesino), el espectador le perdona las incongruencias del guión y se deja llevar por el momento. Al igual que "La noche de Halloween" de John Carpenter, la trama está dividida en tres partes: la primera, para conocer a los personajes y plantear la situación; la segunda, para desarrollar las escenas violentas y cañeras; y la tercera, para crear una super-persecución entre el asesino y la protagonista. De Dario Argento, Soavi toma prestado el sadismo y la bestialidad de las escenas de acuchillamiento y mutilación, muy conseguidas y espectaculares algunas (aunque no todas). A veces el director se vuelve tímido y no muestra el asesinato en plano, pero otras veces se lía la manta a la cabeza y lo reproduce con todo lujo de detalles (bocas atravesadas con picos de cavar, mujeres partidas por la mitad, amputaciones con sierras mecánicas, taladramientos de intestino delgado, etc) para nuestro divertimento y disfrute. El final de la película también tiene influencias Carpenterianas y Argentas, con un asesino invulnerable como Michael Myers y con un enigma-final sorpresa-giro imposible del guión muy de nuestro Dario.
Resumiendo: "Aquarius" es una película eficaz y correcta que deja muy satisfecho al espectador porque da lo que promete: un divertido e impecable slasher-splatter-giallo italiano.
Aquí os dejo el trailer (en alemán) del film, cortesía de Kilkenny1978.

Spencer, Bud

Bud Spencer. Actor e ídolo de mi infancia. Cuando Bud era chico, a la hora de merendar, su madre le llamaba Carlo Pedersoli, pero Carlo pasará a la historia con el nombre de Bud Spencer, el tío más fuerte del universo. Nació el 31 de Octubre de 1929 en Nápoles, Italia, y desde entonces ha dado muchas supercollejas y mamporros. En su juventú fue nadador olímpico y participó en tres olimpiadas y después, como le sobraba un poco de tiempo, se licenció en derecho, aprendió seis idiomas y se sacó el carnet de avioneta y helicóptero. No obstante, lo que realmente le gustaba a Bud era la interpretacíón, así que desde joven se interesó por el tema, apareciendo de romano al fondo a la derecha en la peli "Quo Vadis?" (1950). Dice la leyenda que se puso el nombre de Bud Spencer porque admiraba a Spencer Tracy y le gustaba la cerveza Bud, aunque cualquiera sabe. Empezó realizando spaghetti western y en uno de ellos ("Dios perdona...yo no") conoció a su inseparable compañero del alma, Terence Hill, y juntos hicieron un montón de películas, todas con la misma esencia divertida y pelín cafre donde la pelea multitudinaria era obligatoria. El punto fuerte de Bud era la superfuerza y la invulnerabilidad y su punto débil era su ingenuidad (de la que Terence Hill se aprovechaba casi siempre). Ambos hicieron películas de mucho éxito como "Le seguían llamando Trinidad" o "Y si no, nos enfadamos" aunque en solitario Bud también cosechó muchos éxitos, como las películas de Zapatones o la del Sheriff y el pequeño extraterrestre. Además de cine, Bud hizo varias series de televisión, siendo la más famosa la del Maxi-policía. Por cierto, Bud es cantante y compositor y a nivel culinario popularizó el uso y disfrute de las judías (a ser posible degustadas en una olla y con un cucharón).
Resumiendo: Bud Spencer es un icono universal del cine de humor, además de ser un tío inmenso en cuerpo y alma. ¡VIVA BUD SPENCER!
Aquí dejo casi toda su filmografía, a disfrutar.


Anibal (Anibale, Carlo Ludovico Bragaglia, 1959)

Más allá de la ley (Al di là delle legge, Giorgio Stegani 1967)


Los 4 truhanes ( I quatre dell'ave Maria, Giuseppe Colizzi, 1968)


Tú perdonas...yo no (Dio perdona... Io no!, Giuseppe Colizzi, 1968)


Ojo por ojo (Oggi a me... domani a te!, Tonino Cervi, 1968)


Un ejército de cinco hombres (Un esercito di cinque uomini, Italo Zingarelli, 1969)


La colina de las botas (La Collina degli stivali, Giuseppe Colizzi, 1969)


Le llamaban Trinidad (lo chiamavano Trinità, Enzo Barboni, 1970)


El corsario negro (Il corsaro nero, Vicent Thomas, 1971)


Cuatro moscas sobre terciopelo gris (4 mosche di velluto grigio, Dario Argento, 1971)


¡Más fuerte, muchachos! (Più forte, ragazzi!, Giuseppe Colizzi, 1972)


Una razón para vivir y otra para morir (Una ragione per vivere e una per morire, Tonino Valerii, 1972)


Le seguían llamando Trinidad (...continuavano a chiamarlo Trinità, Enzo Barboni, 1972)


También los ángeles comen judías (Anche gli angeli mangiano fagioli, Enzo Barboni, 1973)


El super "poli" (Piedone lo sbirro, Steno, 1973)


...Y si no, nos enfadamos (Altrimenti ci arrabbiamo, Marcello Fondato, 1974)


Dos misioneros (Porgi l'altra guancia, Franco Rossi, 1974)


El soldado de fortuna (Il soldato di ventura, Pasquale Festa Campanile, 1975)


Pies grandes (Piedone a Hong Kong, Steno, 1975)


Dos super-policías (I due superpiedi quasi piatti, Enzo Barboni, 1976)


¡Puños fuera! (Piedone l'africano, Steno, 1978)


Par-Impar (Pari e dispari, Sergio Corbucci, 1978)


Zapatones (Piedone d'Egitto, Steno, 1979)


El sheriff y el pequeño extraterrestre (Uno sceriffo extraterrestre - poco extra e molto terrestre, Michele Lupo, 1979)


Estoy con los hipopótamos (Io sto con gli ippopotami, Italo Zingarelli, 1979)


El supersheriff (Chissà perché... capitano tutte a me, Michele Lupo, 1980)


Quien tiene un amigo tiene un tesoro (Chi trova un amico, trova un tesoro, Sergio Corbucci, 1981)


Dos granujas en el oeste (Occhio alla penna, Michele Lupo, 1981)


Banana Joe (Banana Joe, Steno, 1981)


Bombardero (Bomber, Michele Lupo, 1982)


...Como el perro y el gato (Cane e gatto, Bruno Corbucci, 1982)


Dos supersuperesbirros (Nati con la camicia, Enzo Barboni, 1983)


Dos super dos (Non c'è due senza quattro, Enzo Barboni, 1984)


Dos superpolicías en Miami (Miami Supercops, Bruno Corbucci, 1985)


Aladino (Aladdin, Bruno Corbucci, 1986)


...Y en nochebuena...¡se armó el Belén! (Botte di Natale, Terence Hill, 1994)


Al límite (Al límite, Eduardo Campoy, 1997)


Hijos del viento (entre la luz y las tinieblas) (José Miguel Juárez, 2000)



chicos del maíz 666: el retorno del Isaac, Los

Los chicos del máiz 666: el retorno de Isaac (Children of the corn 666: Isaac´s Return, 1999, USA)
Dirección: Kari Skogland
Guión: Tim Sulka y John Franklin basado por los pelos en un relato corto de Stephen King
Género: demonios del maíz desesperados por esparcir su semilla
Intérpretes: John Franklin, Natalie Ramsey, Nancy Allen, Stacy Keach
Sinopsis: Hannah es una muchacha potente y adoptada que regresa a su ciudad natal para encontrar a su verdadera madre. El único problema es que su pueblo es Caitlin, lugar donde hace 19 años los niños pasaron a cuchillo a todos los adultos porque "Aquel que camina detrás del maizal" se lo pidió por boca de Isaac, el niño más siniestro y cabrón del pueblo. Pues bien, la muchacha ni caso, sigue buscando hasta que al final se encuentra con Isaac in person, bastante viejuno pero con su habitual voz de pito, que sigue hablando en nombre del que camina detrás de maizal, que le ha pedido que por favor busque a una muchacha fértil para engendrar al futuro profeta. Lo siento, Hannah, pero se rifa un embarazo y tú tienes todos los óvulos fértiles.

Lo que más asusta de la película es el título, porque cuando uno lee "Los chicos del maíz 666" se horroriza al pensar que hay 665 películas previas a esta, y eso no hay ser humano que lo soporte. Cuando comprendemos que todo es un juego numérico-algebraico-satanista, lo segundo que más nos asusta aparece en el minuto 13,22 de la película, que es cuando aparece por primera vez Isaac, porque en ese momento nos damos cuenta de cuánto se parece el tío a nuestro Joselito, el pequeño ruiseñor, el famoso niño cantor de la España del subdesarrollo cultural de los años 60, lo cual eleva exponencialmente el horror que sentimos cada vez que vemos a Isaac aparecer por la peli, porque no sabemos si va a matar a un adulto o va a cantar "Malagueña salerosa". Entrando ya en harina cinematográfica, esta película intenta ser la secuela oficial de la primera parte, pero lamentablemente no lo consigue debido a la cantidad de contradicciones, incongruencias e interrogantes que plantea la trama. Exceptuando la presencia de Isaac y el nombre del pueblo, nada tiene que ver esta secuela con la original. Incluso el personaje de Isaac rompe con la continuidad de la historia, porque, recordemos, al final de la primera parte, Isaac moría y era poseído por el demoño y ahora aparece en la cama de un hospital en coma. Tampoco aparecen niños asesinos en esta parte, limitándose éstos a corretear entre el maizal para asustar a la gente, siendo los asesinos tíos adultos supervivientes de la primera generación de niños y sus hijos veinteañeros que conducen motos de motocross. En cuanto al guión, exceptuando alguna escena cañera (como cuando un tío se suicida con una guadaña), es bastante aburrido y atropellado, sin apenas fluidez narrativa. Son un cúmulo de situaciones presuntamente impactantes o angustiosas (persecuciones de coches, visitas a hospitales siniestros, el consabido linchamiento en el maizal) pero que en realidad son un rollo patatero sin pizca de emoción. Lo único entretenido del film es intentar descubrir quién es bueno y quién es malo, porque lo demás aburre bastante. Los actores son bastante insípidos, exceptuando a Nancy Allen (la compañera de Murphy en Robocop) y a Stacy Keach (actor que se hizo famoso interpretando a Mike Hammer), la protagonista es bastante mona, pero su papel se limita a ir dando tumbos por toda la película cual Marco buscando a su mami en la Argentina y evitar que la fecunden. En cuanto a la realización, debo reconocer que la puesta en escena y la calidad de la imagen superan el tono de telefilm barato de las películas precedentes, pero al director a veces se le va la pinza con el meneo indiscriminado de la cámara y los planos gilipollas-pretenciosos (desternillante el de los relojes). El final de la película pretende ser una gran sorpresa pero en realidad es un golpe de efecto patético que roza peligrosamente el ridículo (gente con superpoderes, explosiones, carreras de motocross, etc).
En fin, "Los chicos del Maíz 666" no desentona con el resto de secuelas de la saga, siendo una historia aburrida y cutre a la que la corrección formal no salva de la quema.
Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de trailer0boy.

monstruo del armario, El

El monstruo del armario (Monster in the closet, 1986, USA)
Dirección: Bob Dahlin
Productora: la inefable Troma, así que átense los machos
Guión: Bob Dahlin
Género: Monstruos dimensionales gayers serie Z
Intérpretes: Donald Grant, Denise Dubarry, Claude Akins, Howard Duff, John Carradine
Sinopsis: ¿Qué tienen en común una muchacha voluptuosa, un invidente con malas pulgas y una niña repelente? ¡Que los tres han sido descuartizados en el armario de su casa! El responsable es un monstruo de otra dimensión con aficiones musicales que le ha dado por hacernos una serie de visitas desinteresadas a través de los armarios particulares de las casas de los Estados Unidos de América. Mientras la comunidad científica quiere contactar con el monstruo porque piensan que es una criatura inteligente, al ejército le basta y le sobra con dejarlo bien muerto. Pero la solución al problema la tiene un periodista llamado Clark y su cara bonita.

Troma, la compañía norteamericana de producción y distribución de cine independiente de bajo presupuesto, es sinónimo de humor chusco y absurdo, tías pechugonas en pelotas, gore vergonzante y poco creíble, violencia surrealista y pasada de rosca, presupuesto inexistente para pipas, fallos de raccord continuos y, en resumidas cuentas, cutrez generalizada. Por eso, la moderada e inesperada calidad de "El monstruo del armario" es una agradable sorpresa dentro del submundo Z en el que se mueve la Troma habitualmente. De todas formas, no nos engañemos, la peli es Troma cien por cien, con su humor cafre y chistes malos, con sus efectos especiales malísimos, con escenas llenas de errores (aunque muchas veces está hecho a propósito) y con la típica escena de despelote de la rubia ex-playmate en la ducha (que ya vimos y sufrimos en "Masacre en la isla de los zombies"). No obstante, a pesar de todo, la calidad del film no es tan mala, siendo correcta en su conjunto dentro de los límites de una película de humor con tintes absurdos, que homenajea-parodia-satiriza las películas de terror y ciencia-ficción norteamericanas de los años 50, con sus científicos locos y sus militares prepotentes.
La película es entretenida y divertida (aunque algunos chistes son como una patada en los testículos), el ritmo de la trama no decae en ningún momento y los efectos especiales entran dentro de lo aceptable. Los actores interpretan unos papeles grotescos e histriónicos, parodias de arquetipos clásicos del cine de terror, destacando el general irreflexivo y el científico con el xilófono de los cojones (cuyas notas nos pueden recordar a las de Steven Spielberg en "Encuentros en la tercera fase"). También llama la atención el periodista llamado Clark, parodia de Clark Kent, alias Superman, con coña marinera con el tema de las gafas incluida. Aunque el auténtico protagonista del film es el tío que va disfrazado de monstruo del armario, que tuvo que pasar un calor que no veas, y aunque se note a la legua que es un muñeco de gomaespuma, da el pego bastante y no desentona con el tono anormal del film. Mención especial merece el final de la película, completamente absurdo y cogido por los pelos, pero también muy divertido y entrañable, siendo tierno, trágico y estúpido a la vez.
En fin, "El monstruo del armario"es una película curiosa y entretenida, de lo mejorcito de la Troma (lo cual tampoco es decir mucho, la verdad...)
Aquí os dejo el trailer de la película, cortesía de KeSci.

Re-Animator

Re-Animator (Re-Animator, 1985, USA)
Dirección: Stuart Gordon
Producción: Brian Yuzna
Guión: Un día Stuart Gordon y Williams Norris se fumaron un porro y adaptaron a H.P. Lovecraft a su manera
Género: Gore a punta pala, Mad Doctors, zombies escandalosos y jinetes sin cabeza pero con las manos muy largas
Intérpretes: Jeffrey Combs (Herbest West, el profesor chiflado), Bruce Abbott (el doctor gilipuertas), Barbara Crampton (la novia magreable del doctor gilipuertas), David Gale (el doctor sin cabeza magreador de la novia del doctor gilipuertas)
Sinopsis: Dan Cain es un tío con suerte: no sólo es el estudiante de medicina más brillante de la Universidad de Miskatonic, sino que también se está tirando a la hija del Decano (¡Qué cabrón!). Pero la suerte se le acaba cuando acepta como compañero de piso al excéntrico Herbest West, otro brillante estudiante que fue expulsado de su antigua universidad en Suiza quizá porque a su antiguo profesor le explotaron los huevos oculares. Pues bien, al poco de mudarse el tío a la casa, Dan empieza a observar pequeños detalles discordantes: frascos con un líquido verde fosforito, gatos muertos resucitados con mala leche, cadáveres que reviven y ahostian al personal y masacres y mutilaciones en la universidad que ríete tú del plan Bolonia.

¡Madre del amor hermoso! ¡Esto SÍ que es gore del bueno y lo demás son cuentos! Yo no sé lo que se fumaron Stuart Gordon y Williams Norris esa noche cuando adaptaron "Herbest West: Reanimador", una serie de relatos de H.P. Lovecraft (1890-1936), pero yo quiero un puñado, porque el invento les salió de fábula. Nos encontramos ante una película que en esencia es como los viejos films clásicos de "Mad Doctors" de la Universal, de la Hammer e incluso de Corman: hay engendros monstruosos fruto de la ciencia más desalmada e inconsciente, hay malvados villanos arrogantes y egocéntricos y hay frágiles y voluptuosas damiselas que rescatar. Pero Stuart Gordon sabe darle al asunto un tono canalla y excesivo en todos los sentidos. "Re-animator" es genial no sólo porque tenga escenas completamente demenciales, salvajes, gamberras y grotescas, sino porque todas estas locuras están magistralmente plasmadas con un gran sentido del humor. Por un lado tenemos el histrionismo de Jeffrey Combs, que interpreta al bueno de Herbert West de manera desquiciada e hiperbólica, con toneladas de fanatismo y amoralidad al más puro estilo del Dr. Frankenstein de Peter Cushing hasta arriba de Red Bull. Por otro lado, la trama da pie a todo tipo de excesos, ya que los muertos revividos no son los típicos zombies romerescos que andan a la pata coja más lentos que el caballo del malo, sino que son del estilo Boyle-Sinner, rabiosos, hiperactivos y más bestias que un arado a pedales. Esto da pie a escenas vandálicas y desenfrenadas donde los reanimados cometen todo tipo de burradas y ultrajes al pundonor y al buen gusto (¡qué guay!) como por ejemplo la memorable escena del reanimado-culturista que se lo lleva todo por delante a base de hostias y dentelladas. No obstante, toda esta orgía de sangre y destrucción no hubiera resultado convincente sin el gran trabajo en los efectos especiales de Carl Buechler, el cual crea unos monstruos supurentos, sanguinolentos y estremecedores (gracias, sobre todo, a un maquillaje soberbio). El film también tiene momentos culturales, como la obligada escena de despelote femenino protagonizada por Barbara Crampton, atada y en pelota picada bajo la atenta mirada del doctor sin cabeza que se la quiere trajinar y al que las manos también se le van a caer de tanto tocar.
La recta final de la película es antológica, un desmadre total lleno de muertos, sangre y tripas volantes, aunque también tiene sus momentos tiernos, como ese zombi-papi que al final se pone del lado de su hija. Y la última escena es un inteligentísimo "continuará" que propiciaría dos secuelas: "La novia de Reanimator" (1990) y "Beyond Re-animator" (2003), con la misma línea editorial de la primera aunque sin su frescura y originalidad.
Resumiendo, "Re-animator" es una obra de culto dentro del cine de terror, revolucionando el gore gracias a sus altas dosis de desparpajo, diversión y salvajismo, pero también por su gran profesionalidad a nivel artístico y técnico.
Aquí os dejo un trailer de la película, cortesía de PostDecadantTrailers.


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mano, La

La mano (The hand, 1981, USA)
Dirección: aunque parezca mentira...¡Oliver Stone!
Guión: Oliver Stone basado en una novela de Marc Brandell
Género: Señores con problemas mentales y manos juguetonas
Intérpretes: Michael Caine, Andrea Marcovicci, Annie McEnroe, Bruce McGill
Sinopsis: Jonathan Lansdale es un dibujante de cómics que un día tonto pierde la mano derecha en un accidente de tráfico. Lamentablemente el tío no era zurdo, así que se ve obligado a dejar de dibujar, cambiando su estilo de vida para siempre. Como las desgracias nunca vienen solas, parece ser que su santa esposa le está poniendo los cuernos con un hippy-naturista-new age que a lo tonto, con tanta espiritualidad, se las lleva al catre. Y para colmo de males, la mano amputada no aparece por ningún lado y el dibujante se tiene que poner una de hierro como Robocop. No obstante, no todo es malo, porque el muchacho parece tener un ángel de la guardia que le soluciona todos sus problemas. El único inconveniente (bah, una fruslería) es que el que le ayuda en la sombra es su mano amputada que ha cobrado vida y que tiene bastante mala leche.

El tema de la mano amputada que cobra vida es bastante recurrente en esto del mundo del cine y la literatura del terró, quizá porque es un miedo primario y ancestral del ser humano. Autores tan dispares como Buñuel (en "El ángel exterminador") o Clive Barker (en sus Libros de Sangre) han jugueteado con manos traviesas, y todos recordamos a la entrañable "cosa" de la Familia Adams, pero quizás el precedente que más se parece a la película que estamos comentando lo tenemos en el film "Doctor Terror" (Freddie Francis, 1965), donde aparecía una historia de un crítico de arte encabronado con un pintor que coge el coche y le corta la mano (después, obviamente, la mano se venga del crítico, por pedante y espeso). No obstante, las equivalencias acaban aquí, porque "La mano" de Oliver Stone es más rara que un perro verde.
El gran problema del film es que uno no sabe exactamente qué clase de película está viendo: ¿una de terror serie B? pues es bastante rollo, porque la mano maligna apenas aparece en toda la película, teniendo dos momentos estelares justo al final; ¿un drama familiar? Pues entonces ¿por qué ponen como reclamo la dichosa mano? Cualquier fan del cine de terror va a encontrar bastante aburrido las tribulaciones de un señor al que su mujer le pone los cuernos y que se quiere divorciar; ¿un Thriller psicológico? Quizás los tiros vayan por ahí y el propósito de Oliver Stone era crear una situación de incertidumbre a lo largo de toda la película al plantear la duda de quién es el que comete los asesinatos en realidad, la mano o el dibujante (duda que no es resuelta satisfactoriamente al final de la película, todo sea dicho). También Stone intenta cargar las tintas con lo del terror psicológico al más puro estilo de "El Resplandor" de Kubrik (estrenada un año antes, así que haz cuentas), con problema conyugal incluido y padre perdiendo la razón poco a poco. A pesar de todo, ni las situaciones ni la interpretación de los actores son convincentes, y ahí no hay ni angustia vital, ni drama humano, ni horror mental ni nada, sólo a Michael Caine lloriqueando porque la mujer le quiere dejar.
No obstante, la peli tiene sus cosas buenas, pocas, pero buenas, como por ejemplo la escena del accidente en la que Michael Caine pierde la mano, con sus buenos chorreones de sangre. También me gustó mucho el final de la peli, un momento de terror "serie B" cien por cien (¡Ojalá el resto de la película hubiera sido igual!). E incluso la peli tiene un despelote y todo. También tiene momentos desternillantes, como ese gato atravesando los cristales de las ventanas o cuando la niña descubre los cadáveres (¡Qué carita se le pone!)
En fin, "La mano" de Oliver Stone, sin ser una mala película, sí que es un pelín decepcionante, porque uno no sabe a qué atenerse.
Aquí os dejo el trailer del film, cortesía de OcpCommunications.

Una de zombis

Una de zombis (Una de zombis, 2003, España)
Dirección: Miguel Ángel Lamata
Guión: Miguel Ángel Lamata y Aijón
Género: Acción, zombis y fantasmadas varias
Intérpretes: Miguel Aparicio, Aijón, Mayte Navales, Marianico el Corto y Santiago Segura
Sinopsis: Eeeeeh...el guión es una tarantinada, así que tiene flashbacks, flashforwards, sueños, imaginaciones y un señor de Albacete que pasaba por ahí. Por lo visto dos frikis impresentables quieren hacer una película pero como no tienen ni un duro tendrán que hacer encajes de bollillo para sacar su proyecto adelante. Por el camino se meterán de lleno en una batalla contra una secta satánica, "los anticristos", que en realidad son muertos vivientes resucitados por un doctor maléfico que quiere dominar el mundo (of course).

"Una de zombis" es una película con muy buenas intenciones pero más mala que un dolor. A pesar de los dinerus invertidos en el proyecto (que no fueron pocos, de la mano de Santiago Segura Superestar) el film tiene una atmósfera de película amateur que tira de espaldas, tanto por los actores, como por el guión, como por la puesta en escena vacía. El guión es la típica historia de director-guionista primerizo: la historia de cómo hacer una película, aportando muchos datos biográficos carentes de interés que obedecen más al auto-placer que a contar una buena historia. Las escenas de acción son cortinas de humo, muy espectaculares, eso sí, pero vacías de contenido y que no aportan nada significativo a la trama, sólo unos fuegos de artificio y poco más. La estructura del guión pretende ser la caña de España en originalidad, muy influenciado por Tarantino y por M. Night Shyamalan (el del sexto sentido), pero en realidad no da ni frío ni calor, más que nada porque no tiene coherencia ninguna y utilizan el recurso fácil de mezclar realidad y ficción cuando más les conviene, buscando el golpe de efecto. También es irritante la necesidad de hacer un chiste o gracieta cada 10 segundos (¡dios mío! ¡En eso me parezco!), porque algunos están bien y son graciosos (como lo del gato cocainómano) pero la mayoría no tiene ni puta gracia, revelando una diarrea verborreica de Lamata y Aijón que resulta bastante molesta tras los cinco primeros minutos de película. En cuanto a la trama, en lugar de "Una de zombis" tendrían que haberla llamado "Una de fantasmas" porque en la peli hay mucho fantasmerío, sobre todo con el personaje de El Duende, supuestamente un guerrero to guay pero que en el fondo da bastante vergüencita ajena con todas las gilipolleces que dice tratando de hacerse el interesante. Sigamos dando cera, esta vez con los actores, pésimos la mayoría de ellos, sin duda colegas de director que en su día le hicieron un favor participando en alguno de sus cortos y como en esta vida es de bien nacidos se agradecidos les ha dado un papel en la película. Existe otro subgrupo de actores denominados "famosetes", humoristas y gente popular de la tele (entre otros, el gran Tristanbraker, el cazafantasmas de "Al Ataque), que hacen cameos al más puro estilo "Torrente", a cambio probablemente de un jamón. El único actor que merece la pena es el humorista Miguel Ángel Tirado Vinués, alias Marianico el Corto, no sólo porque borda su papel de padre resignado-cabreado, sino porque es el único en la película que sabe actuar.
En fin, un horror de película, en el mal sentido de la palabra. Para olvidar.
Aquí os dejo el trailer del film, cortesía de gabravo.

historia interminable, La

La historia interminable (Die unendliche Geschichte (¡olé cómo domino el alemán!) aka The neverending story, 1984, República Federal Alemana (en los tiempos de la guerra fría))
Dirección: Wolfgang Petersen
Guión: Wolgang Petersen y Herman Weigel, basado en una novela de Michael Ende (aunque a él no le hizo ni puta gracia la película)
Género: Fantasía
Música: Giorgio Moroder y Klaus Doldinger, pero lo que más nos suena es la canción "The neverending story...ah-ah-ah, ah-ah-ah, ah-ah-ah" de Limahl, ese cantante con los pelos rubio de bote estropeaos que llamaba mucho la antención
Intérpretes: Barret Oliver (como Bastian, el niño empanao), Noah Hathaway (como Atreyu), Tami Stronach (como la princesa infantil)
Sinopsis: Bastian es un niño que está bastante jodido porque su madre falleció y su padre no le hace ni puto caso y para más inri los matones del colegio le amargan la vida día sí día también. Un mañana, mientras escapa de los matones joputas, entra en una librería y "coge prestado" un libro muy misterioso que según el bibliotecario es la caña de España. Bastian se pone a leer el libro en el desván del colegio (con dos cojones) y allí flipará en colores con la historia de Atreyu, la princesa cabezona y la Gran Nada que amenaza con destruir el Reino de Fantasía.
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"La historia interminable" es una de esas películas emblemáticas de una época concreta que cuando la recordamos se nos pone una sonrisita y una cara de gilipuertas que tira de espaldas, porque la primera vez que la vimos (y la segunda y la tercera...) nos encantó, nos emocionó y nos hizo soñar. La película es una adaptación de la novela homónima escrita por el autor alemán Michael Ende en 1979, creador de una literatura juvenil con moraleja y contenido social que atrae tanto a niños como a adultos por la imaginación desplegada en sus páginas y por el simbolismo de unos personajes y momentos aparentemente infantiles pero que en realidad no lo son, derrochando sabiduría e ingenio a punta pala. Pues bien, a la hora de adaptar la novela al cine, el director Wolfgang Petersen decidió centrarse en los aspectos más visuales de la obra, dejando en un segundo plano todo el contenido filosófico del libro, esto es, la crítica social al aborregamiento de las masas que prefieren ver la tele a coger un libro y que a la larga hará de nosotros gente alienada, manipulable y sin imaginación, pizarras en blanco para que los poderes fácticos nos coman el coco de mala manera, peleles que no pueden crear, sólo consumir. Aunque este tema está presente en la película, el director no desarrolla todo el potencial de la idea, y, al contrario, prefiere desarrollar los aspectos más superficiales de la novela, toda la parafernalia fantástica y el planteamiento de la historia (recordemos que el director no adapta la novela entera sino que se limita al comienzo de la misma, quizás la parte más resultona e infantil de la obra). Por eso, el punto fuerte de la película son los espectaculares efectos especiales, que en su día nos dejaron con la boca abierta. A pesar del avance digital actual, hay escenas en la película que nada tienen que envidiar a las últimas tecnologías, como por ejemplo la prueba de las esfinges o el impresionante palacio de la Emperatriz Infantil (no obstante, hay otros efectos especiales que cantan como Carusso, como los cromas cuando la gente vuela). También destacan los colosales decorados y los diferentes muñecos que pueblan el film, como el de la tortuga gigante, el del caracol, el del entrañable hombre piedra o el espectacular dragón Yuyur (que yo de chico quería uno). En cuanto a la interpretación de los personajes, clavan su papel a la perfección, tanto Atreyu, el niño-héroe que derrocha idealismo, sinceridad, valor y nobleza (y al que nos gustaría parecernos), y Bastian, en su papel de niño empanao que no se entera de nada (que es a quien nos parecemos realmente). El tercer personaje clave es la emperatriz infantil, una entidad con apariencia de niña pero que en realidad tiene muchos años y que la actriz Tami Stronach interpreta a la perfección, dotando a su personaje de sabiduría y ternura.
Quizás el único defecto del film es su tono infantil, planteado expresamente para contentar al público potencial de la película, los niños (repelentes, apostillo), dejando en un segundo plano (o sencillamente en la cuneta) todo el mensaje de la obra de Michael Ende. Por ello, el escritor renegó de la película y pidió por favor que su nombre no apareciese en los títulos de crédito (un euro a quien lo encuentre).
No obstante la película fue un éxito de taquilla y se forraron de billetes, propiciando la realización de dos partes más, "La historia interminable 2: el siguiente capítulo" (1990) y "La historia interminable 3: las aventuras de Bastian" (1994), las dos con capital norteamericano y alejadas a velocidad luz de la peli original y mucho más del libro.
En fin, siempre nos quedará la primera parte, la de verdad, la de nuestra infancia, "La historia interminable", un clásico inolvidable del cine fantástico juvenil.
Aquí os dejo un trailer de la película, por cortesía de LokyManguito.

chicos del maíz V: campos de terror, Los

Los chicos del maíz V: campos de terror (Children of the corn V: fields of terror, 1998, USA)
Dirección: Ethan Wiley
Guión: el mismo de antes, que no había presupuesto para contratar a un guionista como dios manda. El menda se basó remotamente en un relato corto de Stephen King.
Género: el demonio, niños asesinos y "adolescentes" promiscuos
Intérpretes: Alexis Arquette, Greg Vaughan, David Carradine (el de Kill Bill) y ¡Eva Mendes! (en su primera película)
Sinopsis: "El que camina detrás del maizal" tiene más moral que el Alcoyano y aquí tenemos otro de sus intentos para dominar el mundo. Esta vez se metamorfosea en un fuego de color verde fosforito y se mete dentro de un niño repelente, otorgándole poderes, como el de la levitación y echar rayos. El niño, en lugar de unirse a los X-men, forma una secta satánica, el muy joputa, lavándole el cerebro a la juventú y dándole candela a los adultos. A todo esto, un grupo de amigos van al campo a esparcir las cenizas de un colega difunto, pero tienen la mala fortuna de acabar en la comuna satánica infantil, para delectación de los niños cabrones, que sacarán las hoces a pasear.

Nueva secuela de "Los chicos del maíz" y nuevo fiasco sin un ápice de originalidad ni entretenimiento. ¿De cuántas maneras se puede contar una misma historia? porque la idea original del primer film (que los niños se vuelven malos y se cargan a los adultos) está más estirada que un chicle boomer y más quemada que la moto un hippie. La película no para de dar tumbos, zozobrando entre géneros dispersos que no hay por dónde cogerlos: empieza siendo una peli de mata-adolescentes-promiscuos, después trata el drama familiar y social de tener a un hermano en una secta y del peligro que éstas suponen para la gente, porque son muy convincentes y enseguida te lavan el cerebro (a uno de los personajes lo convencen ipso-facto para que se tire al fuego verde); y por último, cuando la película parece que se va a poner interesante, con una batalla campal entre adultos y niños, apenas hay cuatro muertos (dos bomberos y dos polis) y otra vez volvemos al mata-adolescentes-promiscuos. Las escenas gore de la película están bien, pero sólo hay 3 ó 4, y así no vamos a ningún lado.
Lo único destacable de la película es, como no, la presencia de la sensacional Eva Mendes, muy guapa ella pero que interpreta un personaje más tonto que pegarle pellizcos a los cristales. También hace un cameo nuestro añorado Kill Bill, en el papel de patriarca filosófico de la secta de los niños. Por lo demás, la película es un rollo, ideal para conciliar el sueño.
Aquí os dejo la vida, obra y milagros del niño cabrón de la película, cortesía de DueDroplets.